1. Sin rastro
Te levantas. La casa está vacía. Tu familia ha desaparecido.
Es una mañana que no olvidará jamás. Cynthia Archer, de quince años, despierta con una fuerte resaca y temiendo la inevitable confrontación con sus padres. Pero cuando sale del dormitorio no encuentra a nadie. No ve a sus padres, tampoco a su hermano, Todd. De repente. Sin dejar rastro. No están.
Veinticinco años después, Cynthia sigue con varias preguntas y ninguna respuesta. ¿Asesinaron a su familia? Si fue así, ¿por qué a ella no? Y si están vivos, ¿por qué la abandonaron de un modo tan cruel?
Cynthia tiene ahora su propia familia, y una hija. Teme que les vuelva a ocurrir lo mismo, por eso accede a participar en un programa televisivo sobre el extraño suceso, con la esperanza de que aparezcan nuevas pistas… o de que su padre, su madre o su hermano se pongan finalmente en contacto con ella.
Lo que llega es una carta que le pone a Cynthia los pelos de punta. Quizá revolviendo el pasado haya cometido el peor error posible.
2. No hay casa segura
Hace siete años, Terry Archer y su familia vivieron una experiencia aterradora que casi les costó la vida. Hoy, las secuelas de aquella fatídica noche aún les afectan y Terry lucha por seguir manteniendo unida a su familia.
Pero cuando su hija Grace, de forma imprudente, entra con su problemático novio en una casa desconocida, los Archer tendrán que hacer más que solo mantenerse unidos. Tendrán que sobrevivir. Porque ahora se han visto envueltos, contra su voluntad, en los asuntos más oscuros y turbios de su aparentemente idílica ciudad natal. Pronto aprenderán que hay cosas que las personas valoran mucho más que el dinero y que están dispuestas a hacer cualquier cosa para conseguirlas.
Atrapado en un laberinto entre la lealtad familiar y la traición, Terry debe encontrar la manera de sacar a su familia de una situación letal que no comprende del todo. Lo único que sabe es que, para seguir con vida, tendrá que hacer lo impensable…

