Freda Arden (Crónicas y pasiones vikingas)

1. La noble y el rey vikingo

El día que crucé las puertas de Blackmoor entendí dos cosas:
que ese reino escondía más cuchillos que rezos…
y que la mujer que lo gobernaba tenía más acero en la mirada que en toda la armería. 🔥
Soy Rodrigo Álvarez de Clunia.
Hijo de una tierra perdida.
Noble arruinado.
Guerrero por disciplina.
He visto reinos caer y hombres suplicar,
pero nunca había visto a una mujer mirar al peligro como si fuera un espejo.
Ella es Lady Helena de Blackmoor.
La llaman noble.
Yo la llamo tormenta contenida: elegante, inteligente y con una fuerza que haría temblar a cualquier hombre sensato.
Claro que ninguno de los que la rodean lo es. Gobierna rodeada de traidores que sonríen demasiado. 🐍
Y entonces llegó Soren Haraldsson, Rey del Norte. ❄️
No habla mucho.
No lo necesita.
Cuando te mira, sabes exactamente qué lado del filo eres.
Debía negociar con ella.
El problema es que algunas negociaciones arden… antes de empezar.

2. La prisionera del vikingo


El día que me tomó su prisionera, el cielo ardía.
Juro que el fuego olía a él. 
Soy Lady Alina Godwynsdóttir, hija de un Lord Sajón.
Vivía entre libros, plegarias y silencio…
hasta que los barcos del norte trajeron fuego,
y con ellos, a Erik el Trueno —
el hombre que camina entre las llamas como si los dioses lo obedecieran.
Él es Jarl. Guerrero del hierro y del hielo.
No habla más de lo necesario,
pero cada vez que lo hace, el mundo se inclina.
Salvó mi vida cuando debía tomarla.
Y desde entonces, no sé si soy su prisionera… o su castigo.

3. La vikinga y el highlander


¿Y si la paz exigiera tu cuerpo… y el hombre encargado de entregarte fuera el único dispuesto a desobedecer?
Me entregaron como garantía de una tregua. No como esposa. Como advertencia. Soy Sigrid Ravenna, vikinga, criada para resistir y no pedir permiso. Huir significaría guerra. Obedecer, perderlo todo.
Mi destino es un matrimonio impuesto con un hombre al que todos temen. Ewan McCallum solo debía escoltarme: mantenerme viva. No tocarme. No implicarse.
Pero alguien quiere quebrarme antes de que llegue. Usarme como ejemplo. Castigar a otros por mi culpa. Y cuanto más avanza el camino, más claro resulta que obedecer el pacto puede convertirlo en cómplice… y romperlo, en traidor.
Entre emboscadas, traiciones y decisiones que se pagan con sangre ajena, ninguno de los dos puede seguir fingiendo que esto es solo un encargo. Porque cuando el deseo nace en territorio enemigo, no hay elección segura: solo fuego. Solo guerra. Solo una huida que puede costarlo todo.

4. La reina vikinga y el noble hispano


En busca del fuego alquímico
El día que el mar ardió, el aire olía a sal, aceite… y miedo.
Supe que el fuego había aprendido a cazar.
Soy Rodrigo Álvarez de Clunia.
Vigilo costas. Entierro barcos. Miento para que el pánico no se propague.
He visto huir a hombres armados y rezar a los justos,
pero nunca había visto el agua arder como si tuviera hambre… y memoria.
Ella es Ingrid Halvor.
Reina vikinga. Señora del norte.
No gobierna por furia, sino por cálculo.
No teme al fuego: lo estudia.
No pierde hombres: los cobra.
Cuando fija un rumbo, no busca salvación… busca respuestas, aunque el mundo tenga que arder para dárselas.
Y está Gonzalo de Arriaga, mi señor.
Justo. Inflexible.
Un hombre peligroso porque todavía cree que hay líneas que no deben cruzarse.
El problema es que el fuego que viene no entiende de justicia…
y obligará incluso a los hombres rectos a decidir qué están dispuestos a quemar.

5. La vikinga y el general


El día que mi barco chocó con el suyo, el mar rugió como un dios celoso.
Y cuando su espada rozó mi cuello… el trueno me llamó por mi nombre. ⚡
Soy Astrid Thorsdóttir, hija del norte, guerrera sin dios ni patria.
Crecí entre acero y tormentas, sin arrodillarme ante ningún hombre.
Navegué hacia Bizancio para firmar una alianza…
y terminé prisionera de un imperio hecho de mármol, fe y mentiras.
Él debía detenerme. Yo debía odiarlo. Los dos fracasamos
Pero hay miradas que arden más que el fuego.
Él es Julio Valerio Leonidas, el estratega del Emperador.
Habla poco, ordena siempre, pero cada vez que me mira, el mundo olvida respirar.
Su deber es proteger Bizancio.
Manda ejércitos, teme a los dioses, pero cuando me mira, parece olvidar a cuál sirve.
Salvé su vida una vez. Desde entonces, no sé si soy su guerra… o su rendición.

6. La vikinga y su esclavo


¿Qué harías si el hombre que acabas de comprar jurara matarte antes del anochecer?
El día que gasté mi última moneda en el mercado de esclavos entendí dos cosas:
que Harald “Diente de Hierro” quería verme de rodillas…
y que el sajón encadenado al que había comprado no sabía arrodillarse ante nadie.
Soy Runa Sigurdsdóttir.
Jarl sin ejército. Hija de una mujer ejecutada por guardar un secreto demasiado valioso.
Él es Silas Vane.
Príncipe de Wessex. Traicionado por su hermano. Vendido por plata.
Harald lo marcó con hierro candente sobre el corazón.
Yo sostuve el hierro.
Él no gritó.
Ese fue mi primer error.
Nadie quiere que él viva.
Nadie quiere que yo conserve el anillo que puede destruir reinos.
No compré un esclavo.
Compré una guerra.
Silas no promete protección.
Promete supervivencia.
Debía usarlo como arma.
El problema es que el arma empezó a mirarme como si yo fuera suya.

Flora R. Leigh (Destinada al alfa)

1. Rechazada por el heredero alfa

Me reclamó, me dejó embarazada y eligió a otra.
Mi ex prometido era un alfa frío y despiadado que torturó el corazón de su prometida durante seis meses.
Las sonrisas esperanzadas y las comidas cuidadosamente preparadas solo traían violencia verbal y emocional. Incluso enseñó a sus amigos a llamarme «carga»
Y juró a su padre que nunca se casaría conmigo.
Ahora, tengo una vida perfecta y una profesión noble en la sociedad humana.
Amigos y familia me rodean como estrellas alrededor de la luna.
Nunca volveré a la manada, nunca volveré a él.
Aunque rechace a su nueva pareja y me suplique de rodillas.
Aunque sea el padre de mi hija.

3. Unida al Alfa

Lo perdí todo.
Kane lo tenía todo: fuerza, poder y una manada a sus pies. Todas las hembras ansiaban su atención. ¿Y yo? Solo era la fenómeno "sin lobo", marcada para siempre por los pecados de mis padres.
Pero eso no le impidió atraerme, hacerme creer que yo era diferente... especial. Hasta que la verdad me golpeó: no era más que una apuesta, un peón en su juego.
Ahora el juego ha terminado, no hay vuelta atrás.
Pero guardo un secreto...
Su hijo.

5. El bebé secreto del rey alfa


Rechazada por mi pareja destinada, me fui con un bebé secreto...
Casey
Una noche. Una pareja. Un error. Un rechazo.
Eso fue todo lo que bastó para dejarme con el corazón roto y una parte de él.
Cinco años después, lo he superado.
Mi tienda. Mi vida. Mi familia. Todo es perfecto ahora.
Pero justo cuando creo que he terminado con el drama de la manada,
Él irrumpe de nuevo en mi vida. Bastien.
Mi pareja que me rechazó. Pertenece a mi pasado.
Sin embargo, aquí está en mi ciudad.
No hay tiempo para reencuentros. Tengo un pequeño secreto que ocultar.
Uno con mis ojos y su sonrisa.
Bastien
El miedo al amor y a la pérdida me paralizó.
Así que rechacé a mi pareja.
Durante cinco años, mantuve mi decisión.
Hasta que el destino me empuja de vuelta a ella.
Perdí el control en el momento en que vi a Casey de nuevo.
Mientras tanto, una amenaza mayor se cierne sobre nosotros.
Estoy en su ciudad para descubrir un oscuro secreto.
Y Casey parece tener uno propio.
Espera... una verdad de la que no puedo escapar... Ese niño...
Los ojos, el rostro... es como mirarme en un espejo.

7. El bebé secreto del heredero alfa


Enamorarme de la hija del asesino de mis padres es un gran error...
Elena
Yo era la marginada. La bruja.
Crecer con mi padre tirano fue difícil.
El destino finalmente tuvo piedad, emparejándome con Arthur, quien debía ser mi protector.
Lamentablemente, yo era la hija del alfa que asesinó a sus padres.
Vaya piedad.Tras una noche de pasión seguida de rechazo.
Huí, sin saber que estaba embarazada.
Durante cinco años, fui libre... hasta que me encontró.
Mi cuerpo recuerda. Mi corazón teme.La magia nos rodea, poniéndonos en peligro.
La diferencia ahora es que tengo más que perder: mi vida, mi hijo.
Arthur
Obligado a emparejarme con la hija del asesino de mis padres.
La alejé, solo para descubrir que ella salvó mi vida.
Cometí un error.
Uno enorme.
Ahora el destino me ha dado una segunda oportunidad, trayéndola de vuelta a mi mundo.
Pero entonces vi al niño a su lado, con ojos similares a los míos.
Lo que perdí no fueron solo cinco años con ella.
Podría haber sido mucho más...

Fiona Davis

La reina robada

Egipto, 1936: Cuando a la estudiante de antropología Charlotte Cross le ofrecen un codiciado puesto en una excavación arqueológica en el Valle de los Reyes de Egipto, aprovecha la oportunidad. Pero tras una tragedia insoportable, Charlotte sabe que su futuro nunca volverá a ser el mismo.
Nueva York, 1978: Annie Jenkins, de dieciocho años, está encantada cuando consigue la oportunidad de trabajar para la icónica exeditora de moda de Vogue, Diana Vreeland, que está organizando la famosa Gala del Met, celebrada en el museo y conocida en toda la ciudad como la "fiesta del año". Aunque Annie pronto se da cuenta de que tendrá mucho trabajo por delante, esforzándose por cumplir con las caprichosas exigencias y los exigentes estándares de Diana.
Mientras tanto, Charlotte, que ahora lleva una vida tranquila como conservadora adjunta del célebre Departamento de Arte Egipcio del Met, no quiere saber nada de la próxima gala. Está absorta en su investigación sobre Hathorkare, una rara faraona a la que la mayoría de los egiptólogos consideran insignificante.
Eso es, hasta la noche de la gala. Cuando desaparece una de las piezas más valiosas de la colección de arte egipcio... y hay indicios de que la legendaria maldición de Hathorkare podría estar resurgiendo.
Annie y Charlotte se unen para buscar la antigüedad perdida, y una corazonada desesperada lleva a este improbable dúo a un lugar al que Charlotte juró no volver jamás: Egipto. Pero si quieren tener alguna esperanza de encontrar la pieza, Charlotte tendrá que enfrentarse a los demonios de su pasado, lo que podría significar ponerlas a ambas en peligro.

Fiona Davenport (Sexo y votos)

1. Hasta que la muerte nos separe

Alex Shaw. Nombre en clave: Justice
Abogado de contratos.Adorable esposo.
Espía con reputación de poder romper a cualquiera.
Genevieve Shaw. 
Nombre en clave: Scarlett
Distribuidora internacional de arte.
Esposa amorosa.
Operativo encubierto con más asesinatos a su nombre que cualquier otro agente.
Están locamente enamorados... y completamente inconscientes de lo que el otro está ocultando. Cuatro años de felicidad conyugal se desvanecen cuando finalmente se cruzan en una misión. Están buscando el mismo objetivo, pero con objetivos muy diferentes. Se ha enviado justicia para recuperar e interrogar. Scarlett para eliminar la amenaza.
En los extremos opuestos de una misión, su amor se pone a prueba.

2. Por tí, lo haré


Isaac Harvey se enamoró de su joven cliente, Eden, en el momento en que la conoció. Después de ayudarla a salir de un atasco que podría haberla atrapado entre rejas, no perdió el tiempo poniendo su anillo en su dedo.
Eden dejó de piratear, principalmente, por el título de esposa y madre. Después de un año de pruebas de embarazo negativas, está empezando a ponerse inquieta. Pero cuando Isaac toma un caso de asesinato de alto perfil, Eden desempolva su teclado y se sumerge, lista para ayudar.
Lo que descubre es una conspiración que va más allá del asesinato. Con el peligro girando a su alrededor, Eden e Isaac se ven obligados a luchar por sus vidas, y descubren que no hay nada que no hagan para proteger su amor.

3. A partir de hoy


Quinn Evans supo que Jenna Davis era la mujer para él en el momento en que la vio. Cinco años, una temporada en el ejército y el compromiso más largo en la historia de la humanidad no le han hecho cambiar de opinión. Es bueno que solo falten tres meses para su boda porque está a punto de arrojarla sobre su hombro para una ceremonia rápida en el juzgado. Pero cuando ella aparece desaparecida, todas las apuestas se cancelan mientras él acelera el tiempo para rescatar a su novia ... y al niño por nacer.

Fiona Davenport (Amor mordido)

1. Anochecer antes del amanecer

Kieran Bancroft ha dedicado casi mil años a salvar humanos de vampiros malvados. Proteger a sus posibles consortes de los vampiros nocturnos le daba a Kieran algo en lo que concentrarse, además de su menguante esperanza de encontrar algún día a la mujer destinada a ser suya.
Thana Fernsby no tenía ni idea de que existieran los vampiros. No hasta que su tía la obligó a un matrimonio concertado y ella salió corriendo en la noche. Thana terminó en la puerta de un vampiro diurno, de esos vampiros buenos que nacieron en lugar de ser mordidos.
Kieran ayudaría a cualquier damisela en apuros. Pero cuando tocó a Thana y descubrió que era su consorte predestinada, la lucha se volvió personal.

2. Con el amanecer 


Hace un siglo, Athan Bancroft quedó prendado de un anillo con una llamativa amatista y lo ha llevado puesto todos esos años. No tenía ni idea de que la joya estaba destinada a su amada, hasta que, al otro lado de un salón de baile abarrotado, se encontró con unos ojos que eran el complemento perfecto para la piedra.
Selene Brassard siempre había estado fascinada por las historias de vampiros, pero no tenía ni idea de que existieran de verdad. Ni de que pasaría el resto de su larga vida con uno.
Pero, ¿acaso lo que sus padres creen saber sobre el mundo vampírico destruirá la relación que Athan y Selene están construyendo juntos?

3. La noche más oscura


Stephan Bancroft se alegraba por sus hermanos, pero verlos tan felices y establecidos le hacía sentir aún más la falta de su propia compañera. Aceptar misiones adicionales para el consejo de vampiros no ayudaba. Nada lo haría excepto encontrar a la mujer destinada a ser suya.
Bronwyn O'Brien no tenía ni idea de que existieran los vampiros hasta que fue atacada mientras volvía a casa de una fiesta. Cuando Stephan la rescató, Bronwyn también descubrió que pasaría el resto de su vida con el apuesto vampiro diurno.
Pero, ¿llegará Bronwyn a sentir que pertenece de verdad al mundo de Stephan?

4. Un toque de luz de luna


Liam Bancroft creía haber perdido su oportunidad de ser feliz hacía más de quinientos años. Estaba convencido de que su amiga de la infancia estaba destinada a ser su compañera y quedó devastado cuando ella lo rechazó. Se enteró de su muerte antes de tener la oportunidad de tocarla y perdió toda esperanza.
Amaia Greene descubrió la existencia de los vampiros hace tres años. Desde entonces, ha estado deseando ser reconocida como la consorte de un vampiro diurno.
¿Podrá Amaia vivir con ser la segunda opción de Liam?

5. El brillo del crepúsculo


Jareth Bancroft dudaba ser uno de los aventureros que tuvieran la suerte de encontrar a su alma gemela. Más de quinientos años de búsqueda no habían dado resultado. Pero un simple roce le demostró lo contrario, para bien.
Narkissa Anders creía que los vampiros eran pura fantasía… hasta que se topó con un nido de ellos y escapó por los pelos. Habría preferido olvidar lo que había aprendido, de no ser porque estaba destinada a pasar el resto de su vida con uno

6. Antes del amanecer


Tras pasar cinco siglos buscando a su alma gemela, Braeden Bancroft la encontró por casualidad en la fiesta de cumpleaños de su primo. Estaba impaciente por comenzar su vida juntos.
Callidora Yellen no estaba preparada para su destino. Tenía metas que quería alcanzar antes de sentar cabeza con un diurno que la adoraba, pero que era sobreprotector.
¿Podrá Braeden convencer a Callie de que sus sueños están a salvo con él?

Fiona Ashworth

Extraña entre lobos

Dos cunas cruzándose en la corriente. Dos vidas entregadas al enemigo. Una tregua escrita con sangre que está a punto de romperse.Veinte años atrás, para detener una guerra salvaje, el clan de los Lobos y el clan de los Sorne sellaron la paz intercambiando a sus hijos recién nacidos. Isobel, una cría loba de pelo claro, fue arrancada de su hogar y criada en el sur bajo una jaula de oro. Allí aprendió a no gritar, a leer las intenciones de los hombres y a amaestrar halcones. Pero nunca le dijeron que toda su vida no era más que una preparación para la traición.Ahora, el rey ha puesto sus ojos en el norte e Isobel es devuelta a su clan de origen. Oficialmente, es una rehén que regresa a casa sin recuerdos. Extraoficialmente, es la llave secreta para abrir Dùn Faoláin, una fortaleza inexpugnable rodeada por un mar salvaje que solo permite el paso dos veces al día. Su misión es simple y monstruosa: descubrir el secreto de las mareas y abrir las puertas desde dentro.
Sin embargo, en la roca la espera Lachlan, el futuro líder de los Lobos. Él también fue un rehén en el sur. Él no ha olvidado. Mientras el clan desconfía de la extraña y exige su cabeza, Lachlan es nombrado su guardián, obligándolos a compartir techo y secretos.
Atrapada entre el frío acero de su misión y los ecos de un pasado que no recuerda pero que la reclama, Isobel descubrirá que el juego de los halcones es muy diferente al de los lobos... y que el corazón es lo primero que sangra en mitad de una guerra.

Felicity Penn (Los misterios de Lady Ashcombe)

1. Asesinato en Ashcombe Hall

Regresó a casa para enterrar su dolor. En cambio, heredó un imperio... y alguien quiere recuperarlo.
Cuando la enfermera huérfana Cecily Ashcombe conduce su viejo automóvil hasta los portones de Ashcombe Hall, solo espera despedirse con educación del viejo amigo de su padre. Pero lo que encuentra es todo: una majestuosa propiedad en los Cotswolds, un título nobiliario y una casa llena de sirvientes que esperan ver si se hunde o se salva. Es la hija de un vicario, con los dedos manchados de tinta y aceite de motor bajo las uñas. No sabe cuál tenedor usar en una cena formal. Y su único acompañante es un terrier Jack Russell con cara de pícaro.
Pero la fe del moribundo conde en ella es absoluta y legalmente inquebrantable. Con un heredero resentido acechando como nube de tormenta, una mayordoma severa decidiendo si ayudarla o sabotearla, y todo un pueblo de Oxfordshire observando cada uno de sus pasos, Cecily deberá transformarse de desconocida en Lady Ashcombe antes de que los lobos lleguen a la puerta. Su coraje de guerra salvó vidas bajo el fuego de artillería. Ahora necesitará cada gramo de ese valor solo para sostener una taza de té con elegancia... y defender su lugar frente a quienes creen que no merece ninguno.
¿Podrá Cecily demostrar que es digna de una herencia que nunca pidió, y descubrir los peligrosos secretos ocultos tras la elegante fachada de Ashcombe Hall, antes de que alguien decida que la nueva señora de la mansión es demasiado incómoda para seguir viva?

2. Asesinato en el jardín de la mansión



Una mansión en ruinas. Una maldición de siglos. Y un muerto que sabía demasiado.
Cecily Ashcombe ha heredado un problema magnífico: una imponente casona inglesa con el techo goteando, las cuentas en números rojos y un jardín salvaje y descuidado al que el personal se niega a entrar cuando anochece. La leyenda de Old Silas, un jardinero fallecido hace décadas hallado helado entre los arbustos con el terror marcado en el rostro, ha mantenido al pueblo de Little Codding estremecido durante más de cien años. Cecily, práctica y sin miedo, lo considera puro cuento gótico… hasta que su perro sale corriendo del follaje temblando, una sombra se mueve bajo el roble antiguo y aparece en su puerta un extraño sospechosamente bien informado con una propuesta demasiado generosa para ser sincera.
De pronto, todos quieren una parte del jardín olvidado de Ashcombe. Un arquitecto londinense seductor con secretos tras su monóculo. Un pueblo poseído por la fiebre del tesoro. Un canon nervioso que no deja de murmurar sobre el escenario perfecto para un asesinato. Y bajo todo eso, rumores de oro enterrado, ciencia revolucionaria y una muerte que nunca se explicó del todo. La mente aguda de Cecily le dice que alguien está usando una vieja historia de fantasmas para ocultar algo muy real… y muy peligroso.

3. Un asesinato navideño en París


Una exhibición felina en París llena de glamour. Una trama de rivales aristócratas. Y una mujer que sobrevivió a una guerra no está dispuesta a dejarse ganar por la alta sociedad.
Lady Cecily Ashcombe nunca imaginó convertirse en heredera de un condado: era hija de un vicario, conducía ambulancias bajo el fuego de artillería y revisaba listas de suministros a la luz de una vela. Pero ahora se encuentra cruzando el Canal en Navidad al volante de su querido De Dion-Bouton, llevando como pasajeras a una anciana imponente, un majestuoso gato persa de mirada altiva y un terrier gloriosamente rebelde llamado Pip, rumbo a la fastuosa Grand Exposition Féline de Noël en el Hôtel Meurice de París. Debería ser una aventura festiva. Pero ya está resultando mucho más complicada.
El salón brillante vibra con una tensión apenas disimulada. Facciones rivales se observan con elegancia amenazante. Y en el centro de todo está la magnífica y misteriosa Condesa Vespera Nikolayevna: aristócrata emigrada, con diamantes en el cuello y secretos que protege con la misma ferocidad que a su famoso gato azul ruso. Tras las guirnaldas navideñas y las sonrisas de champán, algo anda terriblemente mal. Cecily ha sobrevivido a hospitales de campaña y heredado propiedades que jamás deseó... pero la alta sociedad parisina podría ser su terreno más peligroso hasta ahora.
¿Podrá una mujer práctica y directa, hija de un vicario, con instintos agudos, fe inquebrantable y un terrier valiente a su lado, desenredar una red de engaño aristocrático antes de que la fachada brillante del evento felino más elegante de Europa oculte algo mucho más oscuro que un orgullo herido?

4. Asesinato en la cochera de la mansión


Un asesino se esconde entre motores relucientes y latón pulido, y solo una dama de mirada aguda se interpone entre la justicia y un encubrimiento sumamente elegante.
Cecily, Lady Ashcombe, ha pasado meses organizando el Rally de Automóviles Antiguos de Ashcombe, no por el espectáculo, sino por los ancianos inquilinos de Cotter's Row, cuyos techos agrietados dejan entrar la lluvia mientras ella se queda despierta haciendo cuentas. Ella conoce los motores, conoce a la gente y sabe cómo lograr que las cosas sucedan. Lo que no espera es que una tarde de automóviles brillantes, guirnaldas festivas y sándwiches de pepino traiga consigo una corriente subterránea de peligro.
El jardín se llena de rivales, secretos y orgullos heridos. Un recién llegado increíblemente arrogante aparece en un Bugatti rojo escarlata, apartando a los organizadores y menospreciando a todos a su paso. Una mujer de mirada tranquila pero decidida, con un abrigo de cuero de conductora, arrastra un agravio que nunca había podido saldar, hasta ahora. Un excéntrico canónigo toma notas sospechosas sobre el monóxido de carbono, alegando razones puramente pastorales. Y bajo las risas y el ruido de los motores, Cecily nota lo que no encaja: una mirada hacia la cochera que se detiene un instante de más, una rivalidad que va mucho más allá del automovilismo, una tensión en el aire que nada tiene que ver con el clima.
A través de todo esto, su mecánico, firme y silencioso, trabaja a su lado, lo suficientemente cerca para que reconozca el sonido de sus pasos, lo suficientemente lejos como para que ninguno de los dos diga nada al respecto. No todavía.
Cuando la belleza cuidadosamente ordenada de la tarde se rompe con algo que nadie puede ignorar, Cecily debe preguntarse: ¿podrá desenredar una maraña de viejas enemistades y motivos ocultos antes de que la persona equivocada pague el precio, y antes de que todo por lo que ha luchado se pierda para siempre?

Emma Scott (Corazones hermosos)

1. Derriba las estrellas

Me enamoré de Connor Drake. No quería hacerlo, peleé por no hacerlo, pero me enamoré de él igualmente. De sus palabras. De su poesía. De él. De la amabilidad y belleza de su alma, que le hablaba directamente a la mía. Escribe como si pudiera sentir mi corazón, escuchar su cadencia y componer los versos exactos para acompañar a cada latido y movimiento.
Estoy enamorada de Connor... así que, ¿por qué siento una atracción inexplicable por su mejor amigo, Weston? El gruñón, hosco, y melancólico Weston Turner, que podría cortarte con una mirada. Ferozmente inteligente, con un ingenio afilado y una lengua ácida, es exactamente lo opuesto a Connor en todos los sentidos y, sin embargo, hay electricidad en el aire entre nosotros. Las espinosas púas con las que Weston se envuelve no pueden mantenerme alejada.
Pero cuanto más tiempo paso con estos hombres, más enredadas y confusas se vuelven mis emociones. Cuando ambos se alistan en las reservas del ejército en un momento de creciente conflicto en Oriente Medio, temo que nunca podré desentrañar mi propio corazón, que a veces parece que se va a desgarrar por el medio... por ambos.

2. Larga vida a los corazones hermosos


Nunca más permitiría que mi corazón se convirtiera en el juguete de otra persona.
Nunca más dejaría que un hombre (o varios) se interponga entre mis metas y yo.
Nunca más amaría sin sentir la plenitud de ese amor a cambio. No hasta que supiera que era real. Y si eso me llevaba toda una vida, que así fuera.
Esos eran mis votos y, después de todo lo que pasó con Connor y con Weston, estaba determinada a mantenerlos. A proteger mi corazón.
Y entonces él volvió a casa, y mis votos se convirtieron en sus promesas.
Sostuvo mi corazón en sus manos con reverencia y cuidado.
Me ayudó a encontrar el mayor propósito de mi alma en la vida.
Me amó con un amor tan puro y vibrante que supe que nunca sentiría algo así, ni en cien vidas.
Era real.
Hasta que dejó de serlo.
Hasta que todo se derrumbó cuando descubrí que el profundo amor que creía haber encontrado estaba envuelto en una red de mentiras, tan suave y sedosa que no me había dado cuenta de que estaba ahí.
Hasta que fue demasiado tarde.

Emily Asher (Corazones de Main Street)

1. De vuelta a Main Street

Charlotte Whitaker vuelve a Riverside con un plan sencillo: arreglar la casita de su abuela y venderla. Tres meses. Sin complicaciones.
Lo que no contaba era con que Henry Caldwell, el hombre que destruyó sus sueños hace cinco años, fuera el único contratista del pueblo. Ni con que el encanto silencioso de Riverside le calara tan hondo como siempre. Ni con que las malas hierbas del jardín y las reparaciones pendientes fueran lo de menos.
Cuando el pueblo asume que Charlotte y Henry han vuelto a estar juntos, ninguno de los dos los corrige. Al fin y al cabo, el interés de una revista podría traer financiación a Riverside. Es solo una pequeña mentira. Por el bien del pueblo. Nada más.
Pero las tardes arreglando el porche se convierten en conversaciones que duran hasta el anochecer. Y las sonrisas fingidas empiezan a no necesitar tanto esfuerzo. Y Charlotte empieza a preguntarse si lo que perdió hace cinco años podría, quizás, no estar perdido del todo.
De vuelta a Main Street es una novela romántica contemporánea sobre las segundas oportunidades, los secretos bien guardados y el descubrimiento de que el hogar no es un lugar al que se vuelve, sino un lugar que se elige.

Emilia Rose (Club radiante)

1. Educación sexual

Entré a Club Radiant con un único propósito: aprender los fundamentos del placer.
El destino quiso que me cruzara con un maestro experimentado, un hombre que me doblaba la edad, cuya mirada ardiente prometía un mundo en el que todos mis problemas podían desvanecerse en un instante.
Pero no era cualquier dominante.
Él es mi nuevo instructor de educación sexual, y sus lecciones no se parecen a nada que pueda encontrarse en un libro de texto.
¿Nuestras clases? No son simples conferencias, sino demostraciones intensas y prohibidas de cada acto erótico que pueda imaginar.
Solo hay un pequeño problema…
No traje pareja.

Elsie Silver (Lago Esmeralda)

1. Sueño febril

El jinete profesional de toros Emmett Bush no está buscando amor. Está buscando un cheque que salve la granja de su familia de la bancarrota. Así que, cuando acepta convertirse en el protagonista de un nuevo y candente reality show de citas, Romance Ranch, ya decidió que todo es una gran actuación.
Hasta que Julia Silva aparece en su propiedad.
Inteligente, sarcástica, hermosa y prohibida en más de un sentido, Julia es la consultora de locaciones del programa y la hermana menor de su rival profesional más odiado.
Es la última mujer que debería llamar su atención.
A Julia le han advertido sobre Emmett. Sabe perfectamente que no debería caer ante su arrogante seguridad, sus anchos hombros y su mirada ardiente.
Además, juró mantenerse alejada de las relaciones.
Pero mientras Julia y Emmett trabajan juntos, el desagrado mutuo comienza a convertirse en una conexión inesperada… y luego en algo más.
Pronto, ambos empiezan a buscar excusas para pasar tiempo juntos lejos de las cámaras.
Miradas cargadas de significado.
Besos robados.
Encuentros secretos.
Aun así, Emmett aceptó interpretar el papel del soltero perfecto en busca del amor verdadero. Las tierras y el legado de su familia dependen de que termine el programa.
El problema es que ya se ha enamorado...
Solo que no de una concursante.

Elodie Colliard (Cuando en Pine Falls)

1. Engaño y besos

Él juró nunca volver a enamorarse de una chica de ciudad. Ella está decidida a cautivar a su pequeño pueblo.
Matt Becker está al límite. Manejar su florería solo es un trabajo de tiempo completo, pero ahora también tiene la tarea de cuidar de su hermana adolescente mientras sus padres están fuera. Con la costosa escuela nueva de su hermana agotando sus ahorros, Matt apenas logra mantenerse a flote. Necesita dinero, y rápido.
Preparada para heredar el imperio hotelero de su padre, Zoey Delacroix está lista para tomar las riendas. Pero primero, debe convencer a los accionistas de que tiene lo necesario y acallar sus propias dudas. ¿Su plan? Asegurar un terreno en el pueblo donde su padre una vez fracasó. ¿Enamorarse de un lugareño? Definitivamente no está en sus planes.
Cuando un voto crucial en el pueblo termina en desastre y su reputación se ve afectada, Zoey encuentra un salvavidas inesperado: Matt. Él le propone una relación falsa para recuperar el favor del pueblo a cambio de un lugar en su programa de inversión para pequeños negocios. Es estrictamente profesional… hasta que deja de serlo. Matt nunca imaginó que la chica mimada de la ciudad encajaría tan bien en su mundo. Y Zoey nunca cuestionó el futuro trazado para ella hasta que empezó a imaginar una vida más parecida a la de él.
A medida que los límites se difuminan y los sentimientos reales se enredan en su romance fingido, Matt y Zoey deben encontrar el valor para reescribir su futuro o arriesgarse a perder lo único que nunca vieron venir: una oportunidad en el amor.

Ellis Joyce

La maldición de Blackwood Creek 

¿Qué harías si el misterio que intentas resolver estuviera diseñado para atraparte a ti también?
Para la mayoría, Blackwood Creek no es más que un pequeño pueblo perdido entre las montañas y la niebla, ahogado en sus propias supersticiones. Pero cuando el cuerpo de un querido profesor de secundaria aparece en las profundidades del bosque, rodeado de extraños símbolos tallados en los árboles, el pueblo entero entra en pánico. Hablan del regreso de una antigua maldición. Hablan de secretos que jamás debieron desenterrarse.
Elena Vance, una intrépida podcaster de crímenes reales e investigadora independiente, no cree en fantasmas ni en maldiciones. Ella cree en hechos, en pruebas y en la oscura naturaleza humana. Atraída por las circunstancias del asesinato, Elena viaja a Blackwood Creek buscando una buena historia. Lo que encuentra es un laberinto de secretos mortales.
Pronto, un joven estudiante desaparece sin dejar rastro y la hostilidad del pueblo hacia los forasteros se vuelve evidente. A medida que Elena profundiza en la investigación, junto con el desconfiado Sheriff Miller y el joven periodista Lucas, se da cuenta de que el asesino no está ocultándose: está orquestando una macabra obra de teatro. Y lo más perturbador… conoce el pasado de Elena. Conoce los fantasmas que ella misma ha intentado olvidar.

Ella James (Secretos pecaminosos)

1. Pereza

Querida A. 
- Te escribo para expresarte mi gratitud por tu regalo. No hay palabras suficientes, pero por favor acepta mi más sincero agradecimiento. Tuyo, R. Ella me responde. No me lo esperaba. Me dice que le encanta la pizza de pollo y los videojuegos, una chica guapísima de una hermandad con el apodo de Pereza. Quiere saber algo de mí a cambio. Dice que le debo un favor. Así es como me salva la vida. Ni siquiera lo sabe. Ni siquiera nos hemos visto. Pero necesito una razón. Solo una razón para continuar. Se convierte en mía. El anonimato es bueno. Ella no necesita conocerme, pero yo necesito su amabilidad. Ambos vivimos nuestras vidas: una carta por aquí, una postal por allá. Durante tres años, escapé de mis demonios. Y entonces un día me arrastran de nuevo. Me he resignado a lo que sé que va a pasar. Hasta que la chica a la que estoy azotando da su palabra clave: Pereza. Y entonces la mentira en la que vivo empieza a desmoronarse.

2. Mi corazón por el tuyo


El nuevo vecino de Gwenna White es... una distracción. Es un enigma hermoso que conduce una motocicleta. Uno en el que no puede permitirse pensar. Desde el accidente que le desfiguró el rostro y le robó su carrera, Gwen, una ex-modelo, vive discretamente, rara vez sale del santuario de osos que dirige en las montañas de Tennessee. No es una ermitaña, pero eso no significa que esté buscando un amante. Definitivamente no alguien con ese aspecto.
Barrett Drake necesita un amigo: una tarea difícil, ya que la mayoría de los suyos están muertos. Su mano lesionada puede ser la razón por la que está fuera de las operaciones especiales, pero no es su única herida. Ni mucho menos. Lo único que separa a Bear de una nueva vida es un último trabajo. Si puede aguantar, lograrlo... No estará aquí mucho tiempo. Solo el tiempo suficiente para arruinarle la vida a Gwen y marcharse rápidamente. Ese es el plan.
Pero las cosas no siempre salen como se planean.
No puedes elegir de quién te enamoras.
No puedes cambiar el destino.
Y ese es el problema…

3. Codiciar


Homer Carnegie. Admítelo, sabes mi nombre. Tu hijo tiene mi tarjeta de intercambio electrónico. Tu marido se endereza cuando aparezco en la pantalla del televisor. Sabe que voy a romper el bate y salvar el día. Hasta tu abuela está ansiosa por mi autógrafo. ¿Pero las mujeres de mi edad? Son lo peor. ¿O sería lo mejor?
No es mi culpa que hagan fila en la puerta. Atrapan mis pelotas, sí, a veces de dos en dos. Créeme, todos ganan.
Al menos lo hacían, hasta el video. Oí que TMZ pagó un millón por una vista aérea de Homer en su mejor juego. ¿Los únicos que no lo vieron con ojos ansiosos? La directiva de los Red Sox. Quieren que me dejen en el banquillo, o peor aún, que me manden a rehabilitación.
Es una larga historia lo que pasa después. Cómo termino en un barco, rumbo a la isla más remota del mundo: Tristan da Cunha. Solo una mota de polvo en el Atlántico.
Excepto que mi corazón está allí.
No sé qué pasará cuando suba al barco.
Desconozco muchas cosas.
Lo que anhelaré…
Lo que perderé...

4. Ira

Josh Miller.
Ese es su nombre, pero yo lo llamo DG, por Do Gooder (Buen Amigo).
Este tipo es implacable. El típico estadounidense, con cara de niño y ojos azules, un friki de la música que en realidad no es un friki de la música, porque no puedes ser un friki cuando te están reclutando para jugar al fútbol universitario. Cuando no está haciendo música ni deportes, DG está contando sus insignias de Boy Scout o en primera fila en la Primera Iglesia Bautista.
DG es mi nuevo hermanastro. Hermano pequeño. Soy un año mayor, aunque él no lo sabe. Creo que no sabe que empiezo el último año de instituto un año tarde. Y seguro que no sabe por qué. Tengo secretos que me llevaré a la tumba.
Todo el mundo piensa que vine a jugar al fútbol americano universitario, pero tengo otros planes, y DG está intentando frustrarlos todos. Me está haciendo la vida aún peor de lo que ya es.
Tenerlo cerca es una verdadera plaga. Pero puedo defenderme. Descubrí un pequeño secreto sobre el Sr. Perfecto. Juega para el "otro" equipo. Ese bate de béisbol que tiene metido en sus pantalones de chándal grises... se balancea "hacia" esa dirección. Lo mejor de este retorcido juego es cuando descubro que se me pone difícil.
El benefactor... me desea. No sé por qué. Pero sé cómo hacerle pagar.

Ella Goode (Contrato)

1. Amor por contrato

Cal.
Entré en una cafetería y encontré a la mujer de mis sueños. Así que hice lo que cualquier hombre haría en mi situación. Mentí. Le dije que estaba arruinado a pesar de ser uno de los hombres más ricos de la ciudad. Le dije que necesitaba un lugar donde vivir a pesar de que soy propietario de varios edificios de apartamentos. Lo bueno es que me pidió que fingiera ser su prometido para conseguir la casa de sus sueños. Lo malo es que voy a tener que convencerla de que este contrato es para toda la vida.
Harlow.
Mi abuela me dejó su condominio, pero la junta no me permite quedármelo a menos que pueda demostrar que estoy casada. Como la última vez que salí con alguien fue cuando los dinosaurios caminaban sobre la Tierra, hice lo que cualquier mujer normal haría en esta situación. Puse un anuncio. No esperaba que el hombre que apareció fuera más atractivo que todos los hombres de la televisión juntos. Lo bueno es que es pobre como el demonio y se ve obligado a firmar un acuerdo para ser mi falso prometido durante un año. Lo malo es que me estoy enamorando del hombre de mi contrato.

2. Contrato de bebé 


Cuando a Carr McRae le dejan un bebé en la puerta de su casa, su primer instinto es devolvérselo a sus padres, pero cuando nadie reclama a la niña, no le queda más remedio que aprender a ser papá. Una niñera contratada es su solución, pero no había negociado con Addison Parker, que es dulzura y sexo, en un paquete irresistible. Sabe que no debe enamorarse de la niñera, pero su corazón no escucha a su cabeza.
Addison Parker se enamora de cada uno de sus pupilos pero sabe que no debe involucrarse con la familia. Al final, todo el mundo sigue adelante. Por muy encantador y dulce que sea Carr McRae, Addison no se enamorará de él. Al menos, eso es lo que se dice a sí misma, pero su corazón no escucha a su cabeza.

3. Contrato matrimonial 


Annabelle siempre se sintió diferente. En la escuela, en el trabajo e incluso en su propia casa. Su madre favorecía a sus dos hermanas mayores. Su padre estaba emocionalmente ausente. Sus hermanas la consideraban una vergüenza, así que se escapó de casa a otro estado, a otra ciudad, con la esperanza de comenzar una nueva vida. Pero sin dinero ni trabajo, Annabelle tomó una decisión imprudente.
Durante un año, sería la esposa falsa de un hombre sin rostro, ausente pero muy rico. Se comunicaba mediante notas y correos electrónicos y se sentía segura hasta que sus hermanas aparecieron exigiendo una parte de la pequeña vida que Annabelle comenzaba a forjarse.
Cansada de huir, Annabelle decide contraatacar y, para su sorpresa, su falso esposo aparece a su lado exigiendo una relación de verdad. ¿Se atreverá a soñar con que esta vida de mentira se convierta en algo real?

Elena Garquin (La estirpe del halcón)

1. La marca en su piel

Ella no deseaba convertirse en su amante...
Él lo deseaba todo de ella.
«Un halcón no nace para obedecer, Eirik. Nace para elegir su propio cielo».
Escocia, 1220
Cuando Nara irrumpe en la fortaleza de Eirik Hauksson, conocido como La Bestia del Norte, buscando a su vieja nodriza, está dispuesta a todo para preservar su libertad… aunque eso signifique enfrentarse a un monstruo.
Eirik, marcado por un pasado oscuro, es un guerrero implacable que ha enterrado su humanidad bajo capas de hielo y cicatrices. Pero Nara, valiente y audaz, despierta en él deseos que creía olvidados y amenaza con romper los muros que ha construido alrededor de su corazón, hasta el punto de proponerle un contrato que podría cambiar su vida para siempre.
Aislados en una fortaleza llena de secretos y peligros, deberán enfrentarse a la tentación más peligrosa de todas: la pasión que podría desencadenar una guerra.
¿Podrán sobrevivir a sus propios deseos… o quedarán marcados para siempre?

Effie Campbell (Enamorado)

1. Ojos de corazón

Ella me salvó una vez.
Probablemente ella no lo recuerde.
Yo no puedo olvidarla.
Hace catorce años, cuando éramos pequeños, me moría de hambre.
No solo tenía hambre de estómago, sino que anhelaba bondad. Ansiaba que alguien me mirara como si importara.
Ella lo hizo.
Hasta que ya no pudo mirarme.
Aprendí a sobrevivir sin ser deseado en un hogar de acogida tras otro. Me aferro a mis recuerdos de ella. De cómo me veía como algo más que nada.
Y ahora ha vuelto a mi mundo.
Brillante. Exitosa. Intacta por la ruina que me convirtió en el monstruo que soy.
Debería mantenerme alejado.
Los hombres como yo no consiguen mujeres como ella.
Pero nunca he sido bueno para dejar ir.
Así que observo. Y espero. Diciéndome a mí mismo que es algo inofensivo.
Que amarla desde la oscuridad es suficiente.
Hasta que lo veo.
Un rostro de nuestro pasado.
Alguien que recuerda lo que hizo.
Y quiere que pague por ello.
He sobrevivido a cosas peores que él. No tengo miedo de abandonar mis principios morales para mantenerla a salvo.
Mi amor por ella nació en la oscuridad y el miedo. Un rayo de esperanza para un chico que no tenía nada.
Obsesión.
Ruina.
Pero es lo único bueno que he sentido en mi vida.
Y esta vez… no voy a dejar que nadie me la quite.

E.J. Black

Una oportunidad para el conde

La ilusión que le causaba reiniciar su matrimonio con Ian, ahora sabiendo que él la amaba, era indescriptible. El viaje a Escocia había sido maravilloso, como la luna de miel que no tuvo y siempre deseó.
Pero nunca imaginó que toda esa felicidad se acabaría en un segundo.
Aisla estaba viva.
Y ha regresado para reclamar lo que siempre fue suyo.
Lo más doloroso era no saber qué lugar ocupaba ahora en la vida de Ian, con su verdadera esposa de vuelta. Y peor aún, desconocía qué sentimientos albergaba él por Aisla.
Las dudas e inseguridades de Brianna se verán sacudidas por la presencia de aquella hermosa castaña que amenaza con desmoronar todo lo que ha logrado.
¿Podrá Brianna aceptar que no tiene cabida en la vida de Ian?
¿O demostrará a todos, incluida a Aisla, que la verdadera esposa del conde, es ella?
 Segunda parte de La redención del conde (Hermanas Straton)

E.J. Black (Hermanas Straton)

1. El corazón del diablo

Las hermanas Straton huyeron de Londres buscando libertad, sin imaginar que esa libertad les costaría más de lo que creían.
Amelia Straton dejó atrás su hogar para evitar el escándalo que provocaría su embarazo… y más aún cuando su esposo, Alex Howell, desapareció sin dejar rastro.
Tres años después, ha perdido la esperanza de volver a verlo. No sabe si está muerto o si la abandonó. Pero el destino le juega su carta más cruel cuando, en Nueva Orleans, se cruza con Pierce Dankwroth, el temido Diablo de Nueva Orleans, quien resulta ser su esposo desaparecido… y su nuevo jefe en la fábrica donde trabaja.
Lo más doloroso para Amelia no es que él haya cambiado de nombre, sino que no la recuerda y la trata como a una oportunista cazafortunas cuando intenta decirle la verdad: que es su esposa… y la madre de sus hijos.

2. La devoción del lobo

Él la vio, la deseó y la hizo suya.
Clariss Straton llegó a Nueva Orleans junto a sus hermanas con la ilusión de libertad, pero nunca imaginó que la vida lejos de Londres sería tan difícil.
Aun siendo una simple lavandera, es arrastrada a un matrimonio de conveniencia con Marco Fairfax, líder de una red clandestina de contrabando, conocido en los bajos fondos como el Lobo Negro.
Lo que debía ser una unión temporal para asegurar su futuro y ayudar a sus hermanas se convierte pronto en una tormenta emocional llena de pasión y peligro.
Mientras Clariss oculta un secreto que podría devolverla a la calle —está esperando un hijo del desconocido con quien perdió su virtud en un baile de máscaras—, Marco lucha contra un sentimiento que jamás debió permitir, y menos por la mujer de la que debía vengarse.

3. La redención del conde 


Brianna Straton huyó de Londres y de su esposo junto a sus hermanas para proteger a su hija de su propio padre. Tres años después, ha rehecho su vida en Nueva Orleans: posee su propia floristería, independencia y una hija que es la única razón por la que aprendió a ser fuerte.
Pero esa tranquilidad se desmorona con la llegada de Ian Dunmond, el conde de Warwick, su esposo.
Ian es frío, imponente y peligroso. Brianna teme que él intente imponerle su voluntad por el simple hecho de ser su esposa. Sin embargo, para su sorpresa, Ian llega con la intención de redimirse por sus errores y con una propuesta inesperada: el divorcio, a cambio de regresar a Londres y presentarse ante la Corona para demostrar que sigue viva y acallar los rumores que rodean su nombre.
Un trato simple que Brianna acepta sin dudar… convencida de que, una vez terminado, jamás volverá a verlo.
Pero el destino ya estaba escrito para ambos.
Ian descubrirá que su esposa ya no es la niña ilusionada con la que se casó, sino una mujer fuerte e independiente que no está dispuesta a ceder su libertad. Y comprenderá, demasiado tarde, que no desea perderla… ni a ella ni a su hija.
Brianna, por su parte, comenzará a descubrir las grietas y secretos de su esposo, dándose cuenta de que no lo conocía realmente. Detrás del conde frío y orgulloso se esconden heridas profundas, viejas culpas y un miedo devastador a concederse una segunda oportunidad en el amor. Y deberá decidir si está dispuesta a arriesgar su corazón una vez más… o si el divorcio es la única forma de salvarse.
«A veces, el mayor peligro es un pasado que se niega a olvidarse».

4. Entre dos vidas


Aisla Sinclair despertó sin recuerdos y aprendió a vivir sin ellos.
Durante trece años construyó una nueva vida, un nuevo amor y una identidad que sentía completamente suya. Una vida tranquila, real y suficiente.
Hasta que el pasado regresó.
Un matrimonio y un hombre que una vez lo fue todo para ella.
Ahora Aisla debe enfrentarse a una decisión imposible:
seguir siendo la mujer que eligió ser, o regresar a la vida que olvidó.
«Porque el corazón puede amar más de una vez, pero no puede vivir entre dos vidas».

Dorian Leblanc (Los misterios de Armand Delacroix)

1. Muerte en Saint-Valéry


En el decadente hotel Saint-Valéry, aislado en la montaña por una tormenta feroz, la aparición de un cadáver en una suite cerrada convierte una estancia de lujo en una trampa.
Étienne Lemaire, hombre temido y admirado a partes iguales, aparece muerto en circunstancias imposibles. Entre los huéspedes se encuentran una viuda marcada por un pasado devastador, un sobrino quebrado por años de humillación, una actriz que ha aprendido a reconocer la podredumbre bajo la elegancia, un viejo juez, un sacerdote cansado y un médico cuya serenidad resulta demasiado exacta para ser tranquilizadora. Todos ocultan algo. Todos han vivido demasiado tiempo cerca del daño.
Mientras la lluvia corta la carretera y el hotel queda aislado del mundo, el crimen deja de ser una simple cuestión de culpabilidad para convertirse en algo más oscuro: una red de mentiras, lealtades corruptas, ruinas compartidas y viejas formas de poder que sobreviven bajo los buenos modales. Porque en Saint-Valéry nadie es del todo inocente, pero tampoco todas las culpas son de la misma naturaleza.
Con su inteligencia fría y su mirada implacable, Armand Delacroix deberá descubrir no solo quién mató a Lemaire, sino quién encontró en esa muerte la oportunidad perfecta para reescribir el crimen, ensuciar la verdad y arrastrar a todos al mismo barro.

2. El crimen de los espejos


En la mansión Valmont, los espejos no solo reflejan rostros. También devuelven secretos, resentimientos y mentiras cuidadosamente conservadas.
Cuando el patriarca Auguste Valmont aparece muerto en circunstancias imposibles, la familia queda atrapada dentro de una casa donde todos parecen tener un motivo para callar. Herederos, deudas, viejas heridas y versiones contradictorias convierten cada estancia en una trampa y cada testimonio en una pieza dudosa de un juego mucho más oscuro.
Invitado a la mansión antes de que el crimen estalle, Armand Delacroix pronto comprende que aquella muerte no ha sido solo planeada: ha sido puesta en escena. Alguien ha manipulado las pistas con una precisión casi artística para dirigir la investigación hacia una verdad falsa.
Pero Delacroix no necesita imponerse. Le basta con mirar, escuchar y dejar que las mentiras se contradigan solas.
Entre espejos agrietados, silencios familiares y un pasado que se resiste a permanecer enterrado, el detective deberá descubrir quién convirtió la mansión Valmont en un laberinto de reflejos… antes de que el asesino logre imponer su propia versión de la realidad.
Un misterio clásico, oscuro y elegante, donde cada reflejo esconde una mentira y cada silencio puede ser una confesión.

3. Muerte a bordo


A bordo del lujoso transatlántico L’Étoile du Sud, la noche parece hecha para el champagne, los secretos y las conversaciones dichas a media voz.
Aristócratas, empresarios, médicos, herederas y viejos fantasmas del pasado cruzan el mar bajo una apariencia de elegancia impecable. Pero cuando un joven camarero aparece muerto en circunstancias imposibles, el viaje se convierte en una trampa flotante.
El detective Armand Delacroix, más acostumbrado a desmontar mentiras que a dejarse impresionar por ellas, pronto comprende que aquel crimen no es un hecho aislado. Alguien ha preparado una puesta en escena minuciosa, alimentada por antiguas culpas, documentos ocultos, identidades borradas y una tragedia marítima que jamás debió quedar enterrada.
En alta mar no hay escapatoria.
No hay calles donde huir.
No hay puertas que conduzcan a tierra firme.
Y mientras los pasajeros empiezan a sospechar unos de otros, Delacroix deberá descubrir quién está usando la verdad como arma… antes de que el barco llegue a puerto con más muertos que respuestas.
Un misterio clásico, oscuro y elegante, donde cada pista parece reflejar una mentira y cada silencio esconde una deuda pendiente.

4. Muerte en el aire 


El vuelo inaugural del Aigle Blanc promete ser una celebración del futuro: un avión de lujo, pasajeros ilustres, periodistas, políticos, empresarios y una travesía sobre el Atlántico destinada a demostrar que el cielo ya no pertenece solo a los pájaros.
Armand Delacroix no comparte ese entusiasmo.
Invitado tras recibir una inquietante advertencia anónima, el detective sube al avión convencido de que algo terrible va a ocurrir. Y no tarda en confirmarlo: durante el tramo en que la aeronave no puede aterrizar, uno de los pasajeros muere aparentemente víctima de una reacción alérgica fulminante.
Todos quieren creer que ha sido una tragedia médica.
Delacroix no.
Un detalle mínimo le revela que aquella muerte no fue natural. Alguien manipuló lo único que debía salvar a la víctima. Y, en un avión suspendido sobre el océano, esa certeza convierte a cada pasajero en sospechoso… y en posible próxima víctima.
Sin posibilidad de escapar, sin ayuda inmediata y con el asesino actuando en pleno vuelo, Delacroix deberá dirigir una investigación desesperada entre falsas pistas, objetos robados, amenazas, sabotajes y secretos enterrados desde un antiguo accidente que jamás fue explicado del todo.
En tierra, un asesino necesita huir.
En el aire, solo necesita esperar.
Un misterio clásico, trepidante y claustrofóbico, donde cada pista puede ser una trampa, cada pasajero esconde una culpa y la verdad deberá aterrizar antes de que el avión se convierta en una tumba.

5. Muerte en el tren nocturno


El tren nocturno de París a Viena promete ser un viaje elegante y apacible: compartimentos privados, lámparas cálidas, lluvia en las ventanas y el sonido hipnótico de las ruedas avanzando en la oscuridad.
Armand Delacroix, sin embargo, no sube a bordo por placer.
Una carta anónima le ha advertido que, en el coche cama número tres, viajará un hombre que no llegará vivo al amanecer.
Al principio, todo parece formar parte del encanto inquietante de la noche: una cantante de ópera, una viuda española, un comerciante de diamantes, un sacerdote sin parroquia, un escritor sin libro y un diplomático austrohúngaro que parece despertar demasiado odio entre los pasajeros.
Pero entonces ocurre lo imposible.
Uno de los viajeros aparece muerto en su compartimento, acostado como si durmiera. La puerta está cerrada desde dentro. La ventana no puede abrirse. Nadie oyó nada. Nadie vio entrar ni salir a nadie.
Y, sin embargo, Delacroix encuentra un detalle que no encaja.
La cama está demasiado perfecta.
A partir de ese instante, el tren deja de ser una promesa de descanso y se convierte en una trampa en movimiento. Cada pasajero oculta algo. Cada testimonio parece incompleto. Cada objeto —un reloj detenido, una fotografía, una campanilla, una llave, una vieja canción— acerca el caso a una estación olvidada llamada Rosenwald, donde años atrás se enterró una verdad que muchos preferirían no volver a despertar.
En un tren nocturno, todos parecen dormir.
Pero algunos llevan años fingiendo.
Un misterio clásico, elegante y atmosférico, donde Armand Delacroix deberá resolver un crimen imposible antes de que la noche llegue a su destino… y antes de que el pasado vuelva a matar.

6. Muerte en la isla 

Una isla aislada por la marea.
Un hotel antiguo.
Un juez muerto en una habitación cerrada.
Y un timbre que vuelve a sonar cuando el cadáver ya descansa en la capilla.
Cuando Armand Delacroix llega al Hôtel des Brumes, en la remota isla de Saint-Ambroise, espera encontrar un crimen extraño. Lo que no espera es que la propia isla parezca empeñada en confesar.
Éloi Varennes, un antiguo juez de reputación intachable, ha aparecido muerto en la habitación 12. La puerta estaba cerrada desde dentro. Las ventanas, bloqueadas. No había forma aparente de entrar ni de salir. Pero, pocas horas después, el timbre de esa misma habitación vuelve a sonar.
Y no será la última vez.
Mientras la marea corta toda comunicación con el continente, Delacroix descubre que la muerte de Varennes no es más que la primera grieta en una mentira mucho más antigua. Quince años atrás, una joven llamada Amélie Roux murió en las cámaras inferiores del hotel. Un hombre fue condenado. Una familia quedó destruida. Y todos en la isla aprendieron a callar.
Pero los secretos no desaparecen. Solo esperan a que alguien abra la puerta equivocada.
Entre pasadizos ocultos, habitaciones clausuradas, falsas confesiones, viejas herencias y sospechosos que parecen deberle algo al mar, Delacroix deberá reconstruir no solo un asesinato imposible, sino toda una red de silencios enterrados bajo el prestigio de una isla demasiado respetable para ser inocente.
Porque en Saint-Ambroise la ley no siempre cruza la marea.
Y cuando la justicia llega tarde, alguien puede decidir abrirse camino por su cuenta.

7. Muerte en el pantano 

Una reunión de antiguos compañeros.
Una casona aislada por la niebla.
Un muerto en el pantano.
Y una verdad que lleva cuarenta años esperando.
Armand Delacroix acepta asistir a una reunión de antiguos alumnos en La Maison des Roseaux, una casona apartada junto a un pantano donde el pasado parece haberse quedado respirando entre los juncos. Lo que debería ser una velada incómoda, cargada de recuerdos, viejas heridas y sonrisas educadas, se transforma en algo mucho más oscuro cuando Laurent Bresson, el hombre más odiado de la promoción, aparece muerto en la niebla.
Al principio, todo apunta a un accidente: alcohol, una pasarela húmeda, una mala caída. Pero Delacroix pronto descubre que nada en aquella noche ha ocurrido por casualidad. Notas misteriosas, objetos robados, cartas antiguas y frases enterradas empiezan a señalar una crueldad juvenil que nunca fue realmente olvidada.
Cuarenta años atrás, un alumno llamado Julien Moreau salió hacia el pantano siguiendo una nota falsa. También estaba Thomas Marceau, el hermano de una mujer a la que todos creían frágil, dulce e incapaz de hacer daño. Desde entonces, cada uno de los presentes ha conservado su propia versión de lo ocurrido. Algunos guardaron cartas. Otros, secretos. Otros, culpa.
Y Laurent Bresson guardó algo peor: pruebas.
Mientras la niebla corta el camino, el teléfono deja de funcionar y la casa se convierte en una trampa, Delacroix deberá descubrir no solo quién mató a Laurent, sino por qué todos parecen haber ayudado, de alguna manera, a que esa muerte fuera posible.
Porque en La Maison des Roseaux nadie es del todo inocente.
Y la mañana, cuando llegue, no absolverá a nadie.
Un nuevo misterio de Armand Delacroix: elegante, oscuro, lleno de sospechosos, secretos antiguos y una revelación final tan humana como devastadora.

8. Muerte en escena 


Una actriz muere interpretando su propia muerte.
Un teatro entero asegura que fue el fantasma.
Armand Delacroix sabe que los muertos no necesitan coartada.
El Théâtre Beaumont es uno de esos lugares donde el terciopelo rojo, los palcos oscuros y las luces antiguas parecen esconder más de lo que muestran. Durante años, una leyenda ha perseguido sus pasillos: la del fantasma de Émile Caron, un tramoyista que supuestamente se quitó la vida entre bambalinas tras recibir una noticia devastadora.
Cuando Armand Delacroix asiste a la representación de La mujer del último balcón, espera una noche de teatro, sombras y quizás alguna conversación insoportable. Pero en la escena final, cuando Margot Varenne, la gran protagonista, debe fingir que se arroja al vacío, algo sale terriblemente mal.
La actriz cae.
Y no vuelve a levantarse.
El público cree haber presenciado un accidente. Algunos, aterrados, susurran que el fantasma del teatro ha vuelto a cobrarse una vida. Pero Delacroix advierte enseguida que la caída no explica todo. Hay demasiados gestos ocultos bajo la actuación, demasiados secretos entre bastidores y demasiadas personas interesadas en que la muerte de Margot parezca obra de una maldición.
Mientras el inspector Marchand ordena cerrar el teatro y nadie puede abandonar el edificio, Delacroix inicia una investigación contrarreloj entre camerinos, pasarelas, tramoyas, flores, corsés, cartas antiguas y actores que llevan tanto tiempo fingiendo que ya no saben cuándo dicen la verdad.
Pronto descubrirá que la muerte de Margot Varenne no empezó en el escenario.
Empezó años atrás, con otra caída, otra mujer silenciada y un teatro que aprendió a convertir la culpa en leyenda.
Porque en el Théâtre Beaumont todos representaban un papel.
Y alguien interpretó el de inocente mejor que nadie.
Un nuevo misterio de Armand Delacroix: elegante, oscuro, trepidante y lleno de máscaras, secretos antiguos y una muerte imposible ante todos los ojos.

9. Muerte en la fiesta 


En San Telmo de la Nieve, nadie muestra el rostro antes de medianoche.
Cada invierno, el pequeño pueblo costero celebra la Noche de los Rostros, una antigua fiesta de máscaras dedicada a la misteriosa Dama de la Nieve. Bajo la luz azul de los faroles, entre música, vino caliente y nieve sobre el acantilado, vecinos y visitantes esconden sus caras para honrar una tradición que, según dicen, protege al pueblo de la desgracia.
Pero cuando Armand Delacroix llega invitado por una antigua conocida, comprende enseguida que aquella celebración no está hecha solo de fe y folclore. Hay demasiadas miradas esquivas, demasiados nombres pronunciados en voz baja y una desaparición ocurrida veinticinco años atrás que San Telmo lleva demasiado tiempo fingiendo haber olvidado.
La noche se vuelve mortal cuando don Álvaro de Tebra, el gran benefactor del pueblo, aparece muerto junto al acantilado. El problema es que todos acaban de verlo vivo: caminando bajo la máscara del Ciervo Negro, brindando ante la Dama y presidiendo la ceremonia como cada año.
O eso creen.
Mientras la fiesta continúa por orden del alcalde y las máscaras siguen ocultando a culpables, testigos y cobardes, Delacroix deberá descubrir quién se esconde detrás de cada rostro. La muerte de don Álvaro no es más que el comienzo de una verdad enterrada bajo décadas de silencio, superstición y gratitud comprada.
Porque en San Telmo de la Nieve todos llevan máscara.
Y algunos llevan veinticinco años sin quitársela.

10. Muerte en la boda


Una boda. Una abadía restaurada. Un antiguo amigo. Y una promesa que no llega al beso.
Armand Delacroix acude a Saint-Aubin para asistir al enlace de Henri Beaumont, un viejo conocido dispuesto a empezar de nuevo junto a Claire Duvall. La ceremonia parece destinada a cerrar viejas heridas familiares, pero justo después del “sí, acepto”, el novio cae muerto ante el altar.
Lo que debía ser una celebración se convierte en una escena imposible.
Nadie ha disparado. Nadie se ha acercado de forma sospechosa. Todos han visto lo mismo: una novia colocando el anillo en el dedo de su futuro marido. Un gesto sagrado. Íntimo. Irrepetible.
Y quizá mortal.
Atrapados en la abadía por la niebla y el escándalo, los invitados empiezan a revelar lo que la familia Beaumont lleva años escondiendo: una hija sin apellido, una amante olvidada, un testamento incompleto, deudas, resentimientos y una tradición familiar demasiado pesada para ser inocente.
Mientras las sospechas se multiplican, Delacroix deberá descubrir quién convirtió el símbolo del matrimonio en un arma perfecta.
Porque en Saint-Aubin todos parecen tener un motivo.
Y en algunas bodas, la muerte no separa a los amantes: solo revela lo que nunca debió unirlos.

11. Muerte en el refugio 


Una tormenta obliga a Armand Delacroix a detener su viaje y buscar refugio en Valbrume, una antigua casa de montaña donde viajeros, pobres y desamparados encuentran techo cuando el camino se vuelve imposible.
Pero esa noche, el refugio ya guarda un secreto.
Gaspard Lenoir, un prestamista avaro dispuesto a ejecutar una deuda y cerrar el lugar para siempre, aparece muerto en extrañas circunstancias. El cadáver ha sido movido. La hora de la muerte no encaja. Las puertas parecen mentir. El frío ha borrado huellas que quizá nunca debieron existir.
Y cuando los habitantes del refugio reconocen al célebre detective, el miedo cambia la temperatura de la sala.
Delacroix pronto descubre que todos tenían motivos para odiar a Lenoir: una madre dispuesta a proteger a su hijo, un joven empujado más allá de sus límites, una viuda marcada por una vieja ruina, un comerciante que oculta contratos, un médico con cuentas pendientes y una red de intereses que pretende convertir la caridad en propiedad privada.
Pero en Valbrume nada es tan sencillo.
Porque el asesino puede no ser una mala persona.
Y la bondad, por desgracia, no absuelve los cadáveres. Solo los vuelve más difíciles de mirar.
Aislado por la nieve, rodeado de mentiras y con un muerto que amenaza con destruir incluso después de morir, Armand Delacroix deberá resolver un caso donde la justicia no solo consiste en descubrir quién mató a Gaspard Lenoir, sino en decidir cuánto vale la verdad cuando todos han mentido por una razón comprensible.

12. Muerte en el torneo 


Un torneo elegante. Un campeón a punto de ganar. Una campanada antes de tiempo. Y un cadáver bajo el sol.
Armand Delacroix llega al exclusivo Club de Golf de Valombre esperando respirar aire puro, soportar con dignidad el exceso de luz y presenciar una competición tan distinguida como inofensiva. Pero el torneo se interrumpe de forma brutal cuando Adrien Marceau, el jugador favorito y líder de la clasificación, muere en pleno hoyo diecisiete, golpeado por la bola de su rival directo.
Todo parece apuntar a Henri Delaunay, el competidor desesperado que no podía soportar quedar a la sombra de Marceau. Había tensión, rivalidad, amenazas veladas y una victoria a punto de escapársele de las manos. La explicación parece tan evidente como incómoda.
Demasiado evidente para Delacroix.
Pronto, el detective descubre que el campo de golf esconde algo más que trampas deportivas y orgullo herido. Una campana que no debió sonar. Una bola que no estaba donde debía. Una nota desaparecida. Un guante manchado de barro. Una fotografía antigua. Y el recuerdo de Claire Marin, una joven cuya muerte, ocurrida años atrás junto al lago del club, fue sepultada bajo una palabra conveniente: accidente.
A medida que Delacroix desentraña la verdad, Valombre deja de parecer un refugio elegante para revelar lo que siempre fue: un lugar donde los secretos se conservaron mejor que la decencia, y donde todos tenían algo que temer si Adrien Marceau llegaba vivo al final del torneo.
Porque en Valombre no todos querían ganar.
Algunos solo necesitaban que el campeón no pudiera levantar la copa.

13. Muerte en el faro 


Armand Delacroix solo quería descansar.
Unos días junto al mar, una antigua mansión costera y el rumor del viento contra los cristales parecían una promesa aceptable para un hombre demasiado acostumbrado a los cadáveres. Pero La Casa Torcida, propiedad de la familia Kéravel, no tarda en demostrar que hay lugares donde la tranquilidad es apenas una forma elegante de la amenaza.
Durante una cena marcada por viejas tensiones, Gaspard Kéravel anuncia que al día siguiente revelará una decisión capaz de alterar el futuro de todos. Esa misma noche, una tormenta corta el camino del acantilado, inutiliza las comunicaciones y deja la casa aislada. El faro cercano, que debería girar con precisión sobre el mar, se detiene durante unos minutos.
Al amanecer, Gaspard aparece muerto bajo las rocas.
Todo parece indicar que cayó desde el faro.
Pero Delacroix advierte enseguida que lo evidente tiene demasiada prisa por parecer verdad. Las zapatillas del muerto, una sombra vista en la linterna, una llave colocada donde no debía estar y un testamento a punto de cambiarlo todo convierten la muerte en algo mucho más incómodo que un accidente.
Atrapado con una familia llena de secretos, un farero marcado por una verdad antigua, una ama de llaves que lleva décadas guardando más que llaves y un asesino dispuesto a manipular la luz para dirigir la culpa, Delacroix deberá resolver el crimen antes de que La Casa Torcida vuelva a cobrarse otra víctima.
Porque los faros no matan.
Pero pueden iluminar muy bien a quienes lo hacen.

14. Muerte en la comisaría 


Un detenido aparece muerto en una celda cerrada.
Nadie entró. Nadie salió. La llave estuvo siempre bajo custodia policial.
Y, aun así, Victor Harrow murió durante la noche en los calabozos de Blackwell Yard, una antigua comisaría londinense envuelta en niebla, secretos y demasiados expedientes que nadie quiere volver a abrir.
Todas las sospechas recaen sobre Thomas Bell, el guardia que vigilaba el sótano y el único hombre que tuvo contacto con el detenido antes de su muerte. Pero Armand Delacroix no tarda en advertir que aquella muerte imposible no se explica solo con una puerta cerrada. La celda equivocada, una manta aparentemente inofensiva, un abrigo desaparecido, una habitación oculta detrás del lavadero y un expediente llamado Lázaro empiezan a revelar una verdad mucho más incómoda.
Harrow no era un preso cualquiera. Era un chantajista. Un hombre que llevaba años comerciando con cartas, nombres y vergüenzas ajenas. Y en Blackwell Yard había demasiadas personas con motivos para desear su silencio: policías con ascensos que proteger, mujeres marcadas por un escándalo antiguo, funcionarios que aprendieron a esconder la culpa entre papeles y víctimas que nunca pudieron defenderse.
Mientras la prensa exige respuestas y la comisaría intenta sacrificar al culpable más conveniente, Delacroix deberá resolver un crimen cometido bajo la mirada de la ley… y descubrir hasta qué punto una institución puede convertirse en cómplice cuando confunde el orden con el encubrimiento.
Porque los fantasmas no siempre habitan castillos.
A veces llevan uniforme.

15. Muerte en la feria 


Una feria ambulante llega a Saint-Aubin con sus luces, sus juegos, sus puestos de dulces y su viejo carrusel de caballos pintados. Para muchos, es una noche de música, barro y pequeñas alegrías. Para Armand Delacroix, debería ser apenas un paseo sin sobresaltos.
Pero la muerte, como suele ocurrir, tiene un gusto pésimo para elegir el momento.
Octave Chavanel, un hombre poderoso, cruel y temido por los feriantes, sube al caballo blanco del carrusel delante de todos. La música empieza. La plataforma gira. Los niños miran. Los adultos ríen.
Y, en mitad de la vuelta, Chavanel muere.
Nadie se ha acercado a él. Nadie parece haberlo tocado. El carrusel no se ha detenido. Y, sin embargo, el hombre cae muerto sobre una atracción infantil convertida de pronto en una escena imposible.
Con la feria cerrada por la policía y todos los presentes atrapados bajo la lluvia, Delacroix deberá descubrir quién convirtió una noche de diversión en una trampa mortal. Entre feriantes endeudados, viejas tragedias familiares, documentos ocultos, amores rotos y un caballo blanco cargado de memoria, cada sospechoso parece tener un motivo.
Pero en una feria nada es exactamente lo que aparenta.
Ni la música.
Ni las luces.
Ni los juegos.
Ni los muertos.

16. Muerte en punto


En Saint-Aubin-le-Vieux, todos conocen la Casa del Carillón.
Una mansión antigua, solemne y opresiva, dominada por una torre de reloj que lleva casi veinte años atrasando siete minutos. Pero Octave Valcour, patriarca de una familia marcada por el orgullo, la culpa y los secretos, decide repararlo para una ocasión muy especial: una reunión familiar en la que piensa modificar su testamento y revelar verdades que muchos preferirían mantener enterradas.
A las nueve en punto, con todos los herederos reunidos y Armand Delacroix presente como testigo inesperado, el reloj vuelve a sonar con precisión absoluta.
Y Octave Valcour cae muerto.
Todo parece indicar un colapso natural. Era anciano, estaba enfermo y la tensión de la noche bastaría para quebrar cualquier corazón debilitado. Pero Delacroix sabe que, en una casa llena de relojes, la hora exacta puede ser la mentira más elegante de todas.
Una hija que iba a perderlo todo.
Un hijo ahogado por las deudas.
Una joven protegida cuyo origen esconde una deuda de sangre.
Un secretario enamorado y desesperado.
Un relojero con cuentas pendientes.
Un sacerdote que calló demasiado.
Y un médico respetado que conoce mejor que nadie los secretos de la casa.
Mientras las campanillas suenan sin mano visible, los relojes cambian de hora y los papeles de Octave empiezan a revelar una tragedia ocurrida veintiséis años atrás, Delacroix deberá separar la culpa antigua del crimen presente.
Porque Octave Valcour no solo preparó una revelación.
Preparó una trampa.
Y, en la Casa del Carillón, la muerte no llegó tarde ni temprano.
Llegó en punto.

17. Muerte en la tormenta 


Armand Delacroix solo quería descansar.
Después de resolver un caso menor en un pueblo cercano, decide alojarse unos días en La Maison de l’Orage, una antigua casona convertida en hotel, aislada entre la montaña, el bosque y una garganta. Para evitar reconocimientos, preguntas y conversaciones incómodas sobre crímenes, se registra bajo un nombre falso.
Pero la tormenta llega antes que el descanso.
Durante la noche, los caminos quedan cortados, el teléfono deja de funcionar y los huéspedes quedan atrapados dentro de la casa. Entonces aparece muerto Géraud Renaudin, un hombre reservado, elegante y con un pasado demasiado bien enterrado. Todo indica que ha sido alcanzado por un rayo en la galería acristalada.
Todos quieren creerlo.
Delacroix, no.
Una ventana rota, una quemadura extraña, una alfombra húmeda, una llave desaparecida y una nota ligada a una vieja tragedia le bastan para comprender que la tormenta no mató a nadie. Alguien ha usado la casa como arma. Alguien ha convocado a los huéspedes por una razón. Y todos, sin excepción, parecen unidos por el mismo desastre olvidado: Veyrac.
Mientras la lluvia encierra la casona y las sospechas crecen, Delacroix deberá descubrir quién convirtió un accidente imposible en una ejecución perfecta.
Porque a veces el cielo solo hace ruido.
El crimen ocurre mucho más cerca del suelo.

18. Muerte en las alturas


En lo alto de los Alpes, el Hôtel des Aiguilles Grises se alza entre la nieve, el viento y los secretos de una vieja tragedia de montaña.
Armand Delacroix solo buscaba unos días de descanso. Pero al llegar a Saint-Gervais-des-Cimes, descubre que la carretera está cortada y que la única forma de subir al hotel es mediante Le Céleste, un antiguo funicular que une el valle con la estación superior.
Entonces la cabina desciende desde la niebla.
Y dentro viaja un hombre muerto.
Clovis Rénier, propietario del hotel y de la concesión del funicular, aparece asesinado ante la mirada de todos. El problema es que nadie pudo tocarlo. La cabina no se detuvo, los pasajeros estaban a la vista y, cuando salió de la estación superior, Rénier seguía vivo.
Un crimen imposible.
Entre huéspedes atrapados por la tormenta, una venta millonaria, una expedición alpina marcada por la muerte y una frase borrada del pasado, Delacroix deberá descubrir qué se esconde detrás de aquella cabina cerrada.
Porque en la montaña todos parecen guardar una razón para odiar a Clovis Rénier.
Y algunos secretos, aunque el valle decida perdonarlos, siguen esperando en la cumbre.

19. Muerte en el hospital 


Armand Delacroix solo quería recuperarse de una indisposición pasajera.
Una cena imprudente, una salsa demasiado “atrevida” y un estómago ofendido lo conducen al antiguo Hospital Saint-Claire, un edificio de piedra gris, pasillos silenciosos, lámparas viejas y rutinas impecables. Allí, entre médicos respetables, enfermeras diligentes y pacientes que esperan mejorar, Delacroix descubre que incluso los lugares consagrados al cuidado pueden esconder zonas de sombra.
Benoît Vautrin, un paciente delicado pero lejos de ser terminal, muere durante la noche en circunstancias que todos se apresuran a llamar complicación médica. Pero Vautrin había empezado a sospechar que la muerte de su esposa, ocurrida meses antes en el mismo hospital, no había sido tan natural como parecía.
Una lámpara apagada. Una campanilla que no sonó como debía. Una firma colocada demasiado tarde. Una enfermera venerada por todos como “el ángel de Saint-Claire”.
Mientras el hospital intenta proteger su reputación, Delacroix deberá investigar desde la fragilidad de su propia cama, enfrentándose no solo a un crimen, sino a una pregunta mucho más incómoda: ¿en qué momento la compasión puede convertirse en soberbia?
Con su ironía habitual, su mirada implacable y su talento para escuchar aquello que otros prefieren callar, Armand Delacroix se adentra en uno de sus casos más inquietantes.
Porque en Saint-Claire todos hablan de cuidado.
Pero alguien ha aprendido a llamar paz a la muerte.

20. Muerte en el cementerio 


En un cementerio, lo inquietante no es encontrar cadáveres. Lo inquietante es encontrar uno que todavía no tenía derecho a estar allí.
Armand Delacroix llega al cementerio de Saint-Aubin por un motivo íntimo: visitar la tumba de una mujer de su pasado. No busca un caso. No espera una investigación. Solo quiere dejar unas flores, guardar silencio y marcharse antes de que el recuerdo pese demasiado.
Pero durante el entierro de Prosper Darsac, un respetado burgués local, la ceremonia se interrumpe de la forma más macabra posible: en la fosa preparada para el ataúd aparece un dedo humano asomando entre la tierra.
Al excavar, la verdad resulta aún más perturbadora. Bajo la tumba destinada a Prosper hay otro cadáver. Un hombre recién muerto. Un cuerpo que alguien quiso ocultar bajo el ataúd de un difunto legítimo, confiando en que la tierra, las flores y el peso de un apellido lo sepultaran para siempre.
Mientras la viuda conserva una compostura impecable, el encargado del cementerio teme perderlo todo, la florista calla más de lo que sabe y los viejos nombres grabados en piedra empiezan a revelar secretos familiares cuidadosamente borrados, Delacroix deberá reconstruir una noche de chantajes, herencias, puertas mal cerradas y duelo fingido.
Porque en Saint-Aubin los muertos no mienten.
Solo esperan a que los vivos se cansen de hacerlo.

21. Muerte en Londres 

 

Londres tiene miedo.
En medio de la niebla, un asesino parece moverse sin rostro, sin patrón y sin piedad. Primero cae un hombre común. Luego, una joven vinculada al teatro. Después, un prestamista odiado por media ciudad. La prensa no tarda en darle un nombre al horror: El Cuchillo de la Niebla.
Scotland Yard está bajo fuego. Los comerciantes exigen respuestas, los periódicos multiplican el pánico y la ciudad empieza a preguntarse para qué sirve una policía incapaz de proteger sus propias calles.
Desesperado, el inspector Arthur Pembroke recurre a un viejo amigo: Armand Delacroix.
Pero Delacroix no tarda en comprender que el verdadero peligro quizá no esté solo en la niebla, ni en la hoja que mata, ni en las calles donde aparecen los cadáveres. Hay algo más inquietante: cada crimen parece producir exactamente el efecto que alguien desea. Miedo. Compasión. Confusión. Indignación.
Y entonces llega una muerte distinta.
Una muerte que parece una más.
Una muerte que tal vez sea la única que importaba desde el principio.
Mientras Londres se hunde en el pánico y la prensa convierte cada cadáver en espectáculo, Delacroix deberá hacerse una pregunta imposible:
¿Cómo se esconde un crimen enorme?
La respuesta es tan brillante como aterradora:
entre muchos crímenes.
En su caso más ambicioso hasta la fecha, Armand Delacroix se enfrentará a una ciudad tomada por el miedo, a una policía presionada por el escándalo y a un asesino que no solo mata cuerpos.
También escribe la forma en que deben ser recordados.

22. Muerte en el campo 


Después de resolver un caso que sacudió Londres y puso su nombre en boca de demasiada gente, Armand Delacroix solo desea una cosa: desaparecer por un tiempo.
Una invitación a la finca Montferrat parece ofrecerle justo lo que necesita. Aire puro, comida sencilla, animales, barro, silencio y la promesa de un descanso lejos de periódicos, admiradores y asesinatos.
Pero la paz rural dura poco.
Basile Courtois, el rígido administrador de la finca, aparece muerto en el granero. Todo apunta a un accidente: un caballo suelto, una puerta abierta, marcas de herraduras, paja revuelta y una escena perfectamente compatible con los peligros del campo.
Demasiado perfectamente.
Delacroix no tarda en advertir que el cadáver cuenta una historia distinta a la que alguien ha querido imponer. Una bota manchada con barro equivocado. Una paja que no pertenece al granero. Un documento desaparecido. Una firma imposible. Una parcela olvidada que quizá vale mucho más de lo que todos dicen. Y una familia que ha cubierto sus deudas, sus rencores y sus mentiras con flores frescas y buenos modales.
En la finca Montferrat, todos parecen tener algo que ocultar.
Un propietario arruinado por su orgullo.
Una esposa cansada de sostener apariencias.
Una hija que empieza a ver la verdad detrás del apellido.
Un vecino demasiado generoso.
Un hermano resentido que cree que la tierra le fue arrebatada.
Y un muerto que sabía leer las cuentas mejor que nadie.
Mientras la investigación avanza entre establos, gallineros, caminos embarrados y una vieja lechería abandonada, Delacroix descubrirá que el campo no vuelve inocentes a los hombres. Solo les da más sitio para esconder sus pecados.

23. Muerte en Buenos Aires 


Después de haber intentado alejarse del revuelo provocado por su célebre caso en Londres, Armand Delacroix comprende que la tranquilidad es, para él, una promesa cada vez más difícil de cumplir. Ni el retiro ni la distancia han logrado apartarlo del eco de su nombre. Entonces llega una carta desde Buenos Aires.
La firma Matilde Alzaga, dueña de El Último Farol, un antiguo bar-teatro de tango donde las luces todavía alumbran viejas glorias, rencores mal enterrados y fotografías que nadie se atreve a quitar de la pared.
La advertencia es tan extraña como precisa: alguien anuncia que la muerte llegará bailando.
Delacroix cruza el océano con la esperanza de impedir un crimen. Pero, durante una exhibición de tango, ante una sala repleta de testigos, el célebre bailarín Ramiro Acuña cae muerto en brazos de Mora Ledesma, su pareja de baile y antigua amante. Todos han visto la escena. Todos creen saber quién lo mató. Y, sin embargo, Delacroix comprende enseguida que ese es precisamente el problema: todos han visto demasiado bien lo que alguien quería que vieran.
Entre zapatos alterados, notas anónimas, contratos ocultos, antiguas traiciones y la sombra de una joven bailarina destruida años atrás, Delacroix deberá descifrar un crimen construido como una coreografía perfecta. En El Último Farol, cada paso tiene memoria, cada silencio guarda una culpa y cada sospechoso parece haber bailado alguna vez al ritmo de Ramiro Acuña.
Porque en Buenos Aires la noche no cae.
Se sienta a la mesa, pide un café, enciende un cigarrillo…
y espera el último acorde.

24. Muerte en el club de ajedrez


En el antiguo y prestigioso Círculo Philidor, el ajedrez no es solo un juego: es tradición, orgullo, memoria y poder.
Armand Delacroix acepta asistir como invitado a una partida conmemorativa entre Cyrille Montclar, campeón indiscutido del club, y Gaspard Bellanger, su rival histórico, el hombre que durante años ha vivido a la sombra de sus victorias. Todo parece destinado a ser una velada elegante, intelectual y perfectamente controlada: un salón lleno de testigos, un tablero en el centro, dos jugadores frente a frente y una rivalidad que el tiempo no ha logrado apagar.
Pero, en plena partida, Montclar comienza a sentirse mal.
Primero parece cansancio. Luego nervios. Después, algo más inquietante.
Ante la mirada de todos, el campeón se deteriora jugada tras jugada hasta desplomarse sobre el tablero. Nadie se ha acercado a él. Nadie le ha dado de beber. Nadie ha tocado sus piezas. Nadie ha abandonado el salón.
Y, sin embargo, Montclar está muerto.
Mientras la policía intenta explicar lo imposible, Delacroix descubre que en el Círculo Philidor cada jugador oculta una partida secreta: una antigua derrota nunca olvidada, una carta que amenaza con remover el pasado, unas cuentas demasiado delicadas, una viuda que protege una versión conveniente de la historia, una joven promesa que ha aprendido demasiado y un rival que quizá esperó toda su vida el momento exacto para ajustar cuentas.
Pero la clave no está solo en quién odiaba a Montclar.
La clave está en la partida.
En las jugadas que se prolongan demasiado.
En las oportunidades de victoria que alguien deja pasar.
En el gesto repetido que todos ven y nadie comprende.
En el tiempo, que avanza con una paciencia implacable.
Armand Delacroix deberá reconstruir una muerte ocurrida a plena vista y demostrar que, en ocasiones, el crimen perfecto no necesita esconderse.
Basta con respetar las reglas del juego.