Freda Arden (Highlands)

1. La rehén del highlander 


¿Qué harías si el hombre que te dio la vida te entregar al monstruo que juró destruirla?
El día que crucé la frontera de las Highlands entendí dos cosas: que la paz es una mentira escrita con sangre… y que mi padre no me estaba entregando a un marido, sino vendiéndome como carne de traición.
Soy Isobel Fraser.
Hija de un clan traidor.
La moneda que mi padre lanzó al barro para encender una guerra.
He aprendido a sobrevivir entre silencios y dagas, pero jamás imaginé que el hombre que me capturó sería el único capaz de perder su honor para evitar que me quemen viva.
Él es Alasdair MacLeod.
Lo llaman jefe.
Yo lo llamo tormenta de granito: gélido, letal y con una autoridad que no necesita alzar la voz para hacerte temblar.
Ha quemado su pasado ante el Rey.
Ha perdido su castillo para rescatarme de las llamas.
Y ahora, somos los fugitivos más buscados de toda Escocia.
Un honor sucio y una deuda de sangre.
El clan MacLeod ha caído bajo el acero inglés.
El castillo es una ruina humeante.
Alasdair, el Laird sin trono, mantiene a Isobel a su lado con una protección feroz que arde más que cualquier fuego… y con una sed de venganza que solo ella puede saciar.
Entre ambos no hay promesas

2. La inglesa y el highlander


¿Qué harías si tu escolta muriera a hachazos, tu carruaje ardiera en el barro… y el hombre que te arrastra fuera del fuego fuera el mismo al que la Corona llama salvaje?
El día que la emboscada destrozó mi convoy en las Highlands entendí dos cosas:
que mi supervivencia no estaba prevista…
y que el Highlander que me apuntaba con su espada no creía en los rescates.
Soy Margaret Ashford.
Hija de un noble inglés.
Error diplomático con vestido de seda.
He sido educada para negociar con palabras y silencios caros, pero nunca había visto a un hombre mirar a una mujer como si ya hubiera decidido cuánto vale su vida… y cuánto costará protegerla.
Él es Ewan MacRae.
Lo llaman capitán.
Yo lo llamo sentencia en carne y hueso: acero, barro y una autoridad que no necesita alzar la voz para que los hombres obedezcan.
Nadie en su clan quiere que yo respire un día más.
Me custodia rodeado de guerreros que afilan sus hachas mientras calculan qué ganarán entregando mi cadáver.
Y entonces comenzó la huida.
Ewan no promete.
No se disculpa.
Cuando te agarra del brazo y te obliga a correr entre disparos y fuego, comprendes que tu libertad acaba de convertirse en su responsabilidad… y en tu condena.
Debía usarme como rehén para forzar pactos.
El problema es que algunas guerras no se negocian: se provocan.
Las Highlands arden bajo una frontera corrupta donde la ley inglesa compra lealtades con oro y castigos ejemplares.
Lord Blackthorne, arquitecto del orden imperial, ha diseñado una emboscada perfecta: eliminar testigos incómodos, dividir clanes y convertir a Margaret Ashford en la moneda con la que borrar sus propias traiciones.
Ewan MacRae, despojado de su mando y marcado como traidor, se convierte en el único obstáculo entre Margaret y una muerte silenciosa.
La mantiene con vida mediante una protección brutal que se siente como cautiverio… y con una mirada que no promete salvación, solo supervivencia.
Mientras aldeas son arrasadas, clanes se traicionan y la caza se estrecha, Margaret deja de ser una carga para convertirse en un arma.
Roba documentos, expone mentiras y obliga a la Corona a mostrar los dientes.
Entre ella y el Highlander no hay refugio. Hay:
Tensión
Peligro
Orgullo
Y un enemigo dispuesto a quemar valles enteros antes que permitir que una inglesa y un rebelde sobrevivan a su mentira.
He aprendido algo durante la persecución:
hay hombres que te usan como moneda…
y hombres que te obligan a decidir si prefieres arder con ellos o volver a vivir de rodillas.
Ewan MacRae es ambos.

3. La esposa cautiva del highlander 





¿Qué harías su tu propio padre te vendiera...al hombre que mas desea verte morir?
Enemigos por sangre. Amantes por condena. Vendida sin elección. Reclamada sin piedad.
El día que crucé el puente levadizo del castillo MacRae entendí dos cosas:
que mi boda no era un pacto de paz…
y que mi marido no creía en las segundas oportunidades.
Soy Ailsa Cameron.
Hija de un traidor.
Moneda de cambio.
La mujer que debía sellar una tregua… o destruir un clan desde dentro.
Me enseñaron a obedecer.
A sonreír.
A sobrevivir.
No a enfrentarme a un hombre que ya ha decidido cuánto vale mi vida.
Él es Duncan MacRae.
Laird de un clan al borde de la extinción.
Un hombre hecho de acero, cicatrices… y decisiones que no admiten error.
No me odia.
Eso sería más fácil.
Me tolera como se tolera una amenaza:
de cerca…
y con una espada preparada.
En su fortaleza no soy esposa.
No soy aliada.
Soy una prisionera vigilada por hombres que discuten si mi muerte sería más útil que mi existencia.
Y cuando Duncan ordena que me encadenen…
lo entiendo.
Mi supervivencia no es un derecho.
Es una concesión.
Y puede desaparecer en cualquier momento.
Pero en las Highlands, el verdadero peligro no siempre viene del enemigo.
Viene de dentro.
Mi padre ha iniciado una guerra que no se gana con acero…
sino con traición.
El clan MacRae se rompe.
Los ingleses avanzan.
Y yo dejo de ser una cautiva.
Me convierto en un problema.
Porque sé mentir.
Sé espiar.
Sé sobrevivir.
Y Duncan MacRae está empezando a descubrir algo que podría destruirlo todo:
Que la mujer que debería odiar…
es la única que no puede permitirse perder.
Entre nosotros no hay paz.
Hay:
Desconfianza.
Violencia.
Deseo que no pide permiso.
He aprendido algo entre estos muros:
Hay hombres que te usan como sacrificio…
y hombres que te obligan a elegir entre obedecer…
o arder a su lado.
Duncan MacRae es ambos.
Y cuando llegue el momento de decidir entre el clan… o yo…
no será una elección limpia.
Será una guerra.
Y cuando Duncan descubra lo que realmente soy…
no tendrá que decidir si puede confiar en mí.
Tendrá que decidir si me ejecuta…
o si me reclama como algo mucho más peligroso que una enemiga.

4. La bastarda del highlander 


Bastarda por nacimiento. Heredera por sangre. Condenada por deseo.  
¿Y si reclamar tu nombre fuera tu sentencia de muerte... y tu único aliado fuera el hombre que juro destruirte?
Me llamaron proscrita antes de conocer mi nombre. No llegué al castillo MacDonnell como invitada. Llegué como una amenaza.
Soy Kenna. Hija rechazada de un laird muerto. Sangre que nadie quiere reconocer y que todos temen que sea real. He venido a reclamar mi herencia, aunque eso signifique dormir bajo el mismo techo que hombres que preferirían verme fuera de sus tierras para siempre.
Rowan MacDonnell no cree en documentos. Cree en el acero. Él es el guardián del clan, el guerrero encargado de mi custodia. Su orden era sencilla: vigilarme. Interrogarme. Descubrir si soy una impostora... o algo mucho más peligroso.

5. El prisionero de la Highlander 


¿Puedes besar la misma boca que señaló el camino para asesinar a toda tu familia… mientras el sabor de su sangre todavía está fresco en tus labios?
El día que lo saqué del río y lo até a mi muñeca con un grillete de hierro entendí dos cosas: que la venganza sabe mejor cuando respira… y que el espía inglés tenía ojos capaces de prometer un infierno peor que cualquier asedio.
Soy Sorcha MacLeod. Capitana de Cairnmore. Hija de una mujer degollada por traición en su propia sala. He vivido por y para el acero… pero nunca había sentido al enemigo latir con tanta fuerza bajo mis dedos.
Él es James Ashford. Espía. Sombra. El hombre que marcó los túneles por donde entró el fuego. Mi clan quiere su cabeza en una pica; yo quiero la verdad que esconde tras esa sonrisa que no se rompe ni cuando la sangre le llena la boca.
Y entonces, el cielo se volvió fuego.
Las murallas temblaron.
Los establos ardieron.
Alguien dentro de mi propio castillo vendió nuestra sangre por oro.
Mi prisionero dejó de ser un trofeo.
Se convirtió en mi única arma.
James no pidió clemencia. No huyó cuando pudo. Luchó como si ya hubiera decidido a quién pertenecía. Debía entregarlo para salvar a mi gente… pero hay decisiones que empiezan como condena y terminan pareciéndose demasiado a elección.

6. La traidora del highlander 




¿Qué harías si tu clan fuera masacradro, tu castillo ardiera... y el hombre que te arrastra fuera de las ruinas fuera el mismo que jura pagar la muerte de su hermano con tu  cabeza?
El día que el acero de los MacLean atravesó las puertas de Stirling entendí dos cosas:
que mi apellido no me salvaría…
y que el Highlander que me sujetaba por el cuello no buscaba justicia, sino venganza.
Soy Mhairi Stirling.
Heredera de un linaje marcado por la traición.
La mujer que confesó un crimen que no cometió para salvar a su hermano del Carnicero de Mull.
Me educaron para gobernar con firmeza.
Para sostener la mirada sin temblar.
Nunca para convertirme en el precio que calma la rabia de un clan.
Él es Caelan MacLean.
Lo llaman el Carnicero.
Yo lo llamo mi sentencia.
Un laird forjado en la guerra.
Un hombre que enterró a su hermano y juró que mi sangre equilibraría la balanza.
Una espada que no tiembla cuando cae.
Su clan exige mi ejecución.
Sus hombres afilan hachas esperando mi cabeza.
Y yo cabalgo encadenada detrás de su silla como trofeo y advertencia.
Nadie en Mull quiere que vea otro amanecer.
Y entonces comenzó la caza.
Porque mi traición fue conveniente.
Demasiado conveniente.
Caelan no perdona.
No olvida.
Cuando me obliga a arrodillarme ante los que piden mi muerte… y luego se interpone entre ellos y mi garganta, comprendo algo más peligroso que el odio:
no piensa entregarme.
Él quería quebrarme para vengar a su hermano.
El problema es que en las Highlands el fuego no obedece.
Y el odio, cuando se acerca demasiado, empieza a arder de otra forma.

7. La asesina del highlander


¿Qué harías si la única forma de salvar a tu hermana fuera degollar al hombre que te mantiene encadenada a su lado?
El día que intenté matar a Caelan MacLean, entendí dos cosas:
que la muerte no siempre avisa…
y que el Laird de Duart no era un hombre al que se pudiera engañar.
Soy Nora Naylor.
Huérfana. Espía. La Sombra de la Corona.
Fui criada para obedecer.
Para matar.
Para no fallar jamás.
Porque mi hermana sigue viva… solo mientras yo siga siendo útil.
Mi misión era sencilla.
Infiltrarme.
Engañarlo.
Matarlo.
Pero fallé.
Y en lugar de ejecutarme…
me encadenó.
A su castillo.
A su guerra.
A él.
Porque Caelan MacLean no perdona.
No negocia.
No suelta lo que considera suyo.
Y ahora soy su prisionera…
y su arma.
Entonces llegó la verdadera venganza.
Lord Valence ha regresado.
No para negociar.
Para arrasar.
Y para recordarme que cada error…
se paga con sangre.
Mi hermana ya ha empezado a pagar.
Ahora el único hombre capaz de salvarla…
es el mismo al que debía matar.
Y cuanto más cerca estoy de él…
más peligrosa se vuelve la verdad.
Porque en las Highlands, el amor no redime.
Encadena.

8. La cautiva del highlander oscuro


¿Qué precio tiene tu alma... cuando el hombre que te encadeno es el único que puede salvarte?
El día que me vendieron, no lloré. Aprendí algo más útil: sobrevivir en el fango.
Soy Catriona MacDuff, heredera de un clan que el acero intentó borrar.
La pieza que los hombres utilizan para ganar guerras que nunca luchan ellos.
Me capturaron, me ofrecieron como trofeo... y él no me salvó.
Me compró.
Y no me dejó ir.
Bran MacAlpin no es un héroe. Es un arma.
El sabueso de un monstruo enviado cuando la misericordia ya no sirve para nada.
No me protegió ni dudó: me reclamó como propiedad, como una deuda, como algo que no piensa perder.
Su mundo es hierro y obediencia.
El mío… era resistencia.
Pero en las Highlands, el orgullo no te mantiene con vida, y cuanto más intento odiarlo, más peligrosa se vuelve su cercanía.
Porque Bran no me libera; me mantiene demasiado cerca.
Y empiezo a entender algo que no debería:
que no soy solo su prisionera.
Soy lo único que no puede permitirse perder.
Entonces todo arde.
Los clanes caen y el hombre al que Bran sirve decide que ya no soy útil.
Ya no soy una moneda; soy un error.
Y los errores se eliminan.
Bran recibe una orden:
soltarme… o enterrarme.
Y por primera vez en su vida… no obedece.
Porque el hombre que me puso un collar de hierro es el mismo que ahora mata por mantenerme con vida.
Aunque eso signifique traicionar a su señor.
Aunque eso signifique condenarnos a ambos.

9. La jaula del highlander


¿Qué harías si el hombre al que encadenaste para pagar por tus muertos... fuera también el único al que empiezas a desear cuando todo de derrumba?
El día que Torin Sutherland me arrancó del barro y me ató a su muñeca con un grillete de hierro entendí dos cosas: que en las Highlands la supervivencia no se negocia… y que el laird que me retenía no veía en mí a una rehén, sino a un problema que aún no había decidido si resolver o conservar.
Soy Catriona Mordant. Esposa de un hombre que prefiere verme muerta antes que libre. He sobrevivido a demasiadas guerras como para temer a un solo hombre… hasta que ese hombre empieza a mirarte como si fueras lo único que mantiene su mundo en pie.
Él es Torin Sutherland. Proscrito. Laird sin piedad. Un depredador hecho de cicatrices y decisiones que no admiten error. Mi enemigo. Mi captor. El único hombre que no me ha mentido… ni siquiera cuando debería haberlo hecho.
Y entonces, el mundo se cerró sobre nosotros.
El agua dejó de ser segura.
El suelo empezó a ceder.
El aire se volvió escaso.
Y fuera de estos muros, el acero enemigo se afila para reducir esta torre a cenizas.
Alguien nos quiere muertos. A los dos.
Mi captor dejó de ser una condena. Se convirtió en mi única posibilidad de seguir respirando. Torin no pidió mi lealtad; no la necesita. Pero tampoco me soltó cuando tuvo la oportunidad. Y en un lugar donde cada decisión cuesta sangre, hay alianzas que no se firman.
Se imponen.
Debía odiarlo. Debía esperar el momento para escapar. Pero hay jaulas que no están hechas de hierro… y hombres que no te rompen.
Te obligan a elegir.

Elena Garquin (La estirpe del halcón)

1. La marca en su piel 

Ella no deseaba convertirse en su amante...
Él lo deseaba todo de ella.
«Un halcón no nace para obedecer, Eirik. Nace para elegir su propio cielo».
Escocia, 1220
Cuando Nara irrumpe en la fortaleza de Eirik Hauksson, conocido como La Bestia del Norte, buscando a su vieja nodriza, está dispuesta a todo para preservar su libertad… aunque eso signifique enfrentarse a un monstruo.
Eirik, marcado por un pasado oscuro, es un guerrero implacable que ha enterrado su humanidad bajo capas de hielo y cicatrices. Pero Nara, valiente y audaz, despierta en él deseos que creía olvidados y amenaza con romper los muros que ha construido alrededor de su corazón, hasta el punto de proponerle un contrato que podría cambiar su vida para siempre.
Aislados en una fortaleza llena de secretos y peligros, deberán enfrentarse a la tentación más peligrosa de todas: la pasión que podría desencadenar una guerra.
¿Podrán sobrevivir a sus propios deseos… o quedarán marcados para siempre?

Freda Arden (Crónicas y pasiones vikingas)

1. La noble y el rey vikingo

El día que crucé las puertas de Blackmoor entendí dos cosas:
que ese reino escondía más cuchillos que rezos…
y que la mujer que lo gobernaba tenía más acero en la mirada que en toda la armería. 
Soy Rodrigo Álvarez de Clunia.
Hijo de una tierra perdida.
Noble arruinado.
Guerrero por disciplina.
He visto reinos caer y hombres suplicar,
pero nunca había visto a una mujer mirar al peligro como si fuera un espejo.
Ella es Lady Helena de Blackmoor.
La llaman noble.
Yo la llamo tormenta contenida: elegante, inteligente y con una fuerza que haría temblar a cualquier hombre sensato.
Claro que ninguno de los que la rodean lo es. Gobierna rodeada de traidores que sonríen demasiado. 
Y entonces llegó Soren Haraldsson, Rey del Norte. 
No habla mucho.
No lo necesita.
Cuando te mira, sabes exactamente qué lado del filo eres.
Debía negociar con ella.
El problema es que algunas negociaciones arden… antes de empezar.

2. La prisionera del vikingo


El día que me tomó su prisionera, el cielo ardía.
Juro que el fuego olía a él. 
Soy Lady Alina Godwynsdóttir, hija de un Lord Sajón.
Vivía entre libros, plegarias y silencio…
hasta que los barcos del norte trajeron fuego,
y con ellos, a Erik el Trueno —
el hombre que camina entre las llamas como si los dioses lo obedecieran.
Él es Jarl. Guerrero del hierro y del hielo.
No habla más de lo necesario,
pero cada vez que lo hace, el mundo se inclina.
Salvó mi vida cuando debía tomarla.
Y desde entonces, no sé si soy su prisionera… o su castigo.

3. La vikinga y el highlander


¿Y si la paz exigiera tu cuerpo… y el hombre encargado de entregarte fuera el único dispuesto a desobedecer?
Me entregaron como garantía de una tregua. No como esposa. Como advertencia. Soy Sigrid Ravenna, vikinga, criada para resistir y no pedir permiso. Huir significaría guerra. Obedecer, perderlo todo.
Mi destino es un matrimonio impuesto con un hombre al que todos temen. Ewan McCallum solo debía escoltarme: mantenerme viva. No tocarme. No implicarse.
Pero alguien quiere quebrarme antes de que llegue. Usarme como ejemplo. Castigar a otros por mi culpa. Y cuanto más avanza el camino, más claro resulta que obedecer el pacto puede convertirlo en cómplice… y romperlo, en traidor.
Entre emboscadas, traiciones y decisiones que se pagan con sangre ajena, ninguno de los dos puede seguir fingiendo que esto es solo un encargo. Porque cuando el deseo nace en territorio enemigo, no hay elección segura: solo fuego. Solo guerra. Solo una huida que puede costarlo todo.

4. La reina vikinga y el noble hispano


En busca del fuego alquímico
El día que el mar ardió, el aire olía a sal, aceite… y miedo.
Supe que el fuego había aprendido a cazar.
Soy Rodrigo Álvarez de Clunia.
Vigilo costas. Entierro barcos. Miento para que el pánico no se propague.
He visto huir a hombres armados y rezar a los justos,
pero nunca había visto el agua arder como si tuviera hambre… y memoria.
Ella es Ingrid Halvor.
Reina vikinga. Señora del norte.
No gobierna por furia, sino por cálculo.
No teme al fuego: lo estudia.
No pierde hombres: los cobra.
Cuando fija un rumbo, no busca salvación… busca respuestas, aunque el mundo tenga que arder para dárselas.
Y está Gonzalo de Arriaga, mi señor.
Justo. Inflexible.
Un hombre peligroso porque todavía cree que hay líneas que no deben cruzarse.
El problema es que el fuego que viene no entiende de justicia…
y obligará incluso a los hombres rectos a decidir qué están dispuestos a quemar.

5. La vikinga y el general


El día que mi barco chocó con el suyo, el mar rugió como un dios celoso.
Y cuando su espada rozó mi cuello… el trueno me llamó por mi nombre. 
Soy Astrid Thorsdóttir, hija del norte, guerrera sin dios ni patria.
Crecí entre acero y tormentas, sin arrodillarme ante ningún hombre.
Navegué hacia Bizancio para firmar una alianza…
y terminé prisionera de un imperio hecho de mármol, fe y mentiras.
Él debía detenerme. Yo debía odiarlo. Los dos fracasamos
Pero hay miradas que arden más que el fuego.
Él es Julio Valerio Leonidas, el estratega del Emperador.
Habla poco, ordena siempre, pero cada vez que me mira, el mundo olvida respirar.
Su deber es proteger Bizancio.
Manda ejércitos, teme a los dioses, pero cuando me mira, parece olvidar a cuál sirve.
Salvé su vida una vez. Desde entonces, no sé si soy su guerra… o su rendición.

6. La vikinga y su esclavo


¿Qué harías si el hombre que acabas de comprar jurara matarte antes del anochecer?
El día que gasté mi última moneda en el mercado de esclavos entendí dos cosas:
que Harald “Diente de Hierro” quería verme de rodillas…
y que el sajón encadenado al que había comprado no sabía arrodillarse ante nadie.
Soy Runa Sigurdsdóttir.
Jarl sin ejército. Hija de una mujer ejecutada por guardar un secreto demasiado valioso.
Él es Silas Vane.
Príncipe de Wessex. Traicionado por su hermano. Vendido por plata.
Harald lo marcó con hierro candente sobre el corazón.
Yo sostuve el hierro.
Él no gritó.
Ese fue mi primer error.
Nadie quiere que él viva.
Nadie quiere que yo conserve el anillo que puede destruir reinos.
No compré un esclavo.
Compré una guerra.
Silas no promete protección.
Promete supervivencia.
Debía usarlo como arma.
El problema es que el arma empezó a mirarme como si yo fuera suya.

Flora R. Leigh (Destinada al alfa)

1. Rechazada por el heredero alfa

Me reclamó, me dejó embarazada y eligió a otra.
Mi ex prometido era un alfa frío y despiadado que torturó el corazón de su prometida durante seis meses.
Las sonrisas esperanzadas y las comidas cuidadosamente preparadas solo traían violencia verbal y emocional. Incluso enseñó a sus amigos a llamarme «carga»
Y juró a su padre que nunca se casaría conmigo.
Ahora, tengo una vida perfecta y una profesión noble en la sociedad humana.
Amigos y familia me rodean como estrellas alrededor de la luna.
Nunca volveré a la manada, nunca volveré a él.
Aunque rechace a su nueva pareja y me suplique de rodillas.
Aunque sea el padre de mi hija.

3. Unida al Alfa

Lo perdí todo.
Kane lo tenía todo: fuerza, poder y una manada a sus pies. Todas las hembras ansiaban su atención. ¿Y yo? Solo era la fenómeno "sin lobo", marcada para siempre por los pecados de mis padres.
Pero eso no le impidió atraerme, hacerme creer que yo era diferente... especial. Hasta que la verdad me golpeó: no era más que una apuesta, un peón en su juego.
Ahora el juego ha terminado, no hay vuelta atrás.
Pero guardo un secreto...
Su hijo.

5. El bebé secreto del rey alfa


Rechazada por mi pareja destinada, me fui con un bebé secreto...
Casey
Una noche. Una pareja. Un error. Un rechazo.
Eso fue todo lo que bastó para dejarme con el corazón roto y una parte de él.
Cinco años después, lo he superado.
Mi tienda. Mi vida. Mi familia. Todo es perfecto ahora.
Pero justo cuando creo que he terminado con el drama de la manada,
Él irrumpe de nuevo en mi vida. Bastien.
Mi pareja que me rechazó. Pertenece a mi pasado.
Sin embargo, aquí está en mi ciudad.
No hay tiempo para reencuentros. Tengo un pequeño secreto que ocultar.
Uno con mis ojos y su sonrisa.
Bastien
El miedo al amor y a la pérdida me paralizó.
Así que rechacé a mi pareja.
Durante cinco años, mantuve mi decisión.
Hasta que el destino me empuja de vuelta a ella.
Perdí el control en el momento en que vi a Casey de nuevo.
Mientras tanto, una amenaza mayor se cierne sobre nosotros.
Estoy en su ciudad para descubrir un oscuro secreto.
Y Casey parece tener uno propio.
Espera... una verdad de la que no puedo escapar... Ese niño...
Los ojos, el rostro... es como mirarme en un espejo.

7. El bebé secreto del heredero alfa


Enamorarme de la hija del asesino de mis padres es un gran error...
Elena
Yo era la marginada. La bruja.
Crecer con mi padre tirano fue difícil.
El destino finalmente tuvo piedad, emparejándome con Arthur, quien debía ser mi protector.
Lamentablemente, yo era la hija del alfa que asesinó a sus padres.
Vaya piedad.Tras una noche de pasión seguida de rechazo.
Huí, sin saber que estaba embarazada.
Durante cinco años, fui libre... hasta que me encontró.
Mi cuerpo recuerda. Mi corazón teme.La magia nos rodea, poniéndonos en peligro.
La diferencia ahora es que tengo más que perder: mi vida, mi hijo.
Arthur
Obligado a emparejarme con la hija del asesino de mis padres.
La alejé, solo para descubrir que ella salvó mi vida.
Cometí un error.
Uno enorme.
Ahora el destino me ha dado una segunda oportunidad, trayéndola de vuelta a mi mundo.
Pero entonces vi al niño a su lado, con ojos similares a los míos.
Lo que perdí no fueron solo cinco años con ella.
Podría haber sido mucho más...

Fiona Davis

La reina robada

Egipto, 1936: Cuando a la estudiante de antropología Charlotte Cross le ofrecen un codiciado puesto en una excavación arqueológica en el Valle de los Reyes de Egipto, aprovecha la oportunidad. Pero tras una tragedia insoportable, Charlotte sabe que su futuro nunca volverá a ser el mismo.
Nueva York, 1978: Annie Jenkins, de dieciocho años, está encantada cuando consigue la oportunidad de trabajar para la icónica exeditora de moda de Vogue, Diana Vreeland, que está organizando la famosa Gala del Met, celebrada en el museo y conocida en toda la ciudad como la "fiesta del año". Aunque Annie pronto se da cuenta de que tendrá mucho trabajo por delante, esforzándose por cumplir con las caprichosas exigencias y los exigentes estándares de Diana.
Mientras tanto, Charlotte, que ahora lleva una vida tranquila como conservadora adjunta del célebre Departamento de Arte Egipcio del Met, no quiere saber nada de la próxima gala. Está absorta en su investigación sobre Hathorkare, una rara faraona a la que la mayoría de los egiptólogos consideran insignificante.
Eso es, hasta la noche de la gala. Cuando desaparece una de las piezas más valiosas de la colección de arte egipcio... y hay indicios de que la legendaria maldición de Hathorkare podría estar resurgiendo.
Annie y Charlotte se unen para buscar la antigüedad perdida, y una corazonada desesperada lleva a este improbable dúo a un lugar al que Charlotte juró no volver jamás: Egipto. Pero si quieren tener alguna esperanza de encontrar la pieza, Charlotte tendrá que enfrentarse a los demonios de su pasado, lo que podría significar ponerlas a ambas en peligro.

Fiona Davenport (Sexo y votos)

1. Hasta que la muerte nos separe

Alex Shaw. Nombre en clave: Justice
Abogado de contratos.Adorable esposo.
Espía con reputación de poder romper a cualquiera.
Genevieve Shaw. 
Nombre en clave: Scarlett
Distribuidora internacional de arte.
Esposa amorosa.
Operativo encubierto con más asesinatos a su nombre que cualquier otro agente.
Están locamente enamorados... y completamente inconscientes de lo que el otro está ocultando. Cuatro años de felicidad conyugal se desvanecen cuando finalmente se cruzan en una misión. Están buscando el mismo objetivo, pero con objetivos muy diferentes. Se ha enviado justicia para recuperar e interrogar. Scarlett para eliminar la amenaza.
En los extremos opuestos de una misión, su amor se pone a prueba.

2. Por tí, lo haré


Isaac Harvey se enamoró de su joven cliente, Eden, en el momento en que la conoció. Después de ayudarla a salir de un atasco que podría haberla atrapado entre rejas, no perdió el tiempo poniendo su anillo en su dedo.
Eden dejó de piratear, principalmente, por el título de esposa y madre. Después de un año de pruebas de embarazo negativas, está empezando a ponerse inquieta. Pero cuando Isaac toma un caso de asesinato de alto perfil, Eden desempolva su teclado y se sumerge, lista para ayudar.
Lo que descubre es una conspiración que va más allá del asesinato. Con el peligro girando a su alrededor, Eden e Isaac se ven obligados a luchar por sus vidas, y descubren que no hay nada que no hagan para proteger su amor.

3. A partir de hoy


Quinn Evans supo que Jenna Davis era la mujer para él en el momento en que la vio. Cinco años, una temporada en el ejército y el compromiso más largo en la historia de la humanidad no le han hecho cambiar de opinión. Es bueno que solo falten tres meses para su boda porque está a punto de arrojarla sobre su hombro para una ceremonia rápida en el juzgado. Pero cuando ella aparece desaparecida, todas las apuestas se cancelan mientras él acelera el tiempo para rescatar a su novia ... y al niño por nacer.

Fiona Davenport (Amor mordido)

1. Anochecer antes del amanecer

Kieran Bancroft ha dedicado casi mil años a salvar humanos de vampiros malvados. Proteger a sus posibles consortes de los vampiros nocturnos le daba a Kieran algo en lo que concentrarse, además de su menguante esperanza de encontrar algún día a la mujer destinada a ser suya.
Thana Fernsby no tenía ni idea de que existieran los vampiros. No hasta que su tía la obligó a un matrimonio concertado y ella salió corriendo en la noche. Thana terminó en la puerta de un vampiro diurno, de esos vampiros buenos que nacieron en lugar de ser mordidos.
Kieran ayudaría a cualquier damisela en apuros. Pero cuando tocó a Thana y descubrió que era su consorte predestinada, la lucha se volvió personal.

2. Con el amanecer 


Hace un siglo, Athan Bancroft quedó prendado de un anillo con una llamativa amatista y lo ha llevado puesto todos esos años. No tenía ni idea de que la joya estaba destinada a su amada, hasta que, al otro lado de un salón de baile abarrotado, se encontró con unos ojos que eran el complemento perfecto para la piedra.
Selene Brassard siempre había estado fascinada por las historias de vampiros, pero no tenía ni idea de que existieran de verdad. Ni de que pasaría el resto de su larga vida con uno.
Pero, ¿acaso lo que sus padres creen saber sobre el mundo vampírico destruirá la relación que Athan y Selene están construyendo juntos?

3. La noche más oscura


Stephan Bancroft se alegraba por sus hermanos, pero verlos tan felices y establecidos le hacía sentir aún más la falta de su propia compañera. Aceptar misiones adicionales para el consejo de vampiros no ayudaba. Nada lo haría excepto encontrar a la mujer destinada a ser suya.
Bronwyn O'Brien no tenía ni idea de que existieran los vampiros hasta que fue atacada mientras volvía a casa de una fiesta. Cuando Stephan la rescató, Bronwyn también descubrió que pasaría el resto de su vida con el apuesto vampiro diurno.
Pero, ¿llegará Bronwyn a sentir que pertenece de verdad al mundo de Stephan?

4. Un toque de luz de luna


Liam Bancroft creía haber perdido su oportunidad de ser feliz hacía más de quinientos años. Estaba convencido de que su amiga de la infancia estaba destinada a ser su compañera y quedó devastado cuando ella lo rechazó. Se enteró de su muerte antes de tener la oportunidad de tocarla y perdió toda esperanza.
Amaia Greene descubrió la existencia de los vampiros hace tres años. Desde entonces, ha estado deseando ser reconocida como la consorte de un vampiro diurno.
¿Podrá Amaia vivir con ser la segunda opción de Liam?

5. El brillo del crepúsculo


Jareth Bancroft dudaba ser uno de los aventureros que tuvieran la suerte de encontrar a su alma gemela. Más de quinientos años de búsqueda no habían dado resultado. Pero un simple roce le demostró lo contrario, para bien.
Narkissa Anders creía que los vampiros eran pura fantasía… hasta que se topó con un nido de ellos y escapó por los pelos. Habría preferido olvidar lo que había aprendido, de no ser porque estaba destinada a pasar el resto de su vida con uno

6. Antes del amanecer


Tras pasar cinco siglos buscando a su alma gemela, Braeden Bancroft la encontró por casualidad en la fiesta de cumpleaños de su primo. Estaba impaciente por comenzar su vida juntos.
Callidora Yellen no estaba preparada para su destino. Tenía metas que quería alcanzar antes de sentar cabeza con un diurno que la adoraba, pero que era sobreprotector.
¿Podrá Braeden convencer a Callie de que sus sueños están a salvo con él?

Fiona Ashworth

Extraña entre lobos

Dos cunas cruzándose en la corriente. Dos vidas entregadas al enemigo. Una tregua escrita con sangre que está a punto de romperse.Veinte años atrás, para detener una guerra salvaje, el clan de los Lobos y el clan de los Sorne sellaron la paz intercambiando a sus hijos recién nacidos. Isobel, una cría loba de pelo claro, fue arrancada de su hogar y criada en el sur bajo una jaula de oro. Allí aprendió a no gritar, a leer las intenciones de los hombres y a amaestrar halcones. Pero nunca le dijeron que toda su vida no era más que una preparación para la traición.Ahora, el rey ha puesto sus ojos en el norte e Isobel es devuelta a su clan de origen. Oficialmente, es una rehén que regresa a casa sin recuerdos. Extraoficialmente, es la llave secreta para abrir Dùn Faoláin, una fortaleza inexpugnable rodeada por un mar salvaje que solo permite el paso dos veces al día. Su misión es simple y monstruosa: descubrir el secreto de las mareas y abrir las puertas desde dentro.
Sin embargo, en la roca la espera Lachlan, el futuro líder de los Lobos. Él también fue un rehén en el sur. Él no ha olvidado. Mientras el clan desconfía de la extraña y exige su cabeza, Lachlan es nombrado su guardián, obligándolos a compartir techo y secretos.
Atrapada entre el frío acero de su misión y los ecos de un pasado que no recuerda pero que la reclama, Isobel descubrirá que el juego de los halcones es muy diferente al de los lobos... y que el corazón es lo primero que sangra en mitad de una guerra.

Felicity Penn (Los misterios de Lady Ashcombe)

1. Asesinato en Ashcombe Hall

Regresó a casa para enterrar su dolor. En cambio, heredó un imperio... y alguien quiere recuperarlo.
Cuando la enfermera huérfana Cecily Ashcombe conduce su viejo automóvil hasta los portones de Ashcombe Hall, solo espera despedirse con educación del viejo amigo de su padre. Pero lo que encuentra es todo: una majestuosa propiedad en los Cotswolds, un título nobiliario y una casa llena de sirvientes que esperan ver si se hunde o se salva. Es la hija de un vicario, con los dedos manchados de tinta y aceite de motor bajo las uñas. No sabe cuál tenedor usar en una cena formal. Y su único acompañante es un terrier Jack Russell con cara de pícaro.
Pero la fe del moribundo conde en ella es absoluta y legalmente inquebrantable. Con un heredero resentido acechando como nube de tormenta, una mayordoma severa decidiendo si ayudarla o sabotearla, y todo un pueblo de Oxfordshire observando cada uno de sus pasos, Cecily deberá transformarse de desconocida en Lady Ashcombe antes de que los lobos lleguen a la puerta. Su coraje de guerra salvó vidas bajo el fuego de artillería. Ahora necesitará cada gramo de ese valor solo para sostener una taza de té con elegancia... y defender su lugar frente a quienes creen que no merece ninguno.
¿Podrá Cecily demostrar que es digna de una herencia que nunca pidió, y descubrir los peligrosos secretos ocultos tras la elegante fachada de Ashcombe Hall, antes de que alguien decida que la nueva señora de la mansión es demasiado incómoda para seguir viva?

2. Asesinato en el jardín de la mansión



Una mansión en ruinas. Una maldición de siglos. Y un muerto que sabía demasiado.
Cecily Ashcombe ha heredado un problema magnífico: una imponente casona inglesa con el techo goteando, las cuentas en números rojos y un jardín salvaje y descuidado al que el personal se niega a entrar cuando anochece. La leyenda de Old Silas, un jardinero fallecido hace décadas hallado helado entre los arbustos con el terror marcado en el rostro, ha mantenido al pueblo de Little Codding estremecido durante más de cien años. Cecily, práctica y sin miedo, lo considera puro cuento gótico… hasta que su perro sale corriendo del follaje temblando, una sombra se mueve bajo el roble antiguo y aparece en su puerta un extraño sospechosamente bien informado con una propuesta demasiado generosa para ser sincera.
De pronto, todos quieren una parte del jardín olvidado de Ashcombe. Un arquitecto londinense seductor con secretos tras su monóculo. Un pueblo poseído por la fiebre del tesoro. Un canon nervioso que no deja de murmurar sobre el escenario perfecto para un asesinato. Y bajo todo eso, rumores de oro enterrado, ciencia revolucionaria y una muerte que nunca se explicó del todo. La mente aguda de Cecily le dice que alguien está usando una vieja historia de fantasmas para ocultar algo muy real… y muy peligroso.

3. Un asesinato navideño en París


Una exhibición felina en París llena de glamour. Una trama de rivales aristócratas. Y una mujer que sobrevivió a una guerra no está dispuesta a dejarse ganar por la alta sociedad.
Lady Cecily Ashcombe nunca imaginó convertirse en heredera de un condado: era hija de un vicario, conducía ambulancias bajo el fuego de artillería y revisaba listas de suministros a la luz de una vela. Pero ahora se encuentra cruzando el Canal en Navidad al volante de su querido De Dion-Bouton, llevando como pasajeras a una anciana imponente, un majestuoso gato persa de mirada altiva y un terrier gloriosamente rebelde llamado Pip, rumbo a la fastuosa Grand Exposition Féline de Noël en el Hôtel Meurice de París. Debería ser una aventura festiva. Pero ya está resultando mucho más complicada.
El salón brillante vibra con una tensión apenas disimulada. Facciones rivales se observan con elegancia amenazante. Y en el centro de todo está la magnífica y misteriosa Condesa Vespera Nikolayevna: aristócrata emigrada, con diamantes en el cuello y secretos que protege con la misma ferocidad que a su famoso gato azul ruso. Tras las guirnaldas navideñas y las sonrisas de champán, algo anda terriblemente mal. Cecily ha sobrevivido a hospitales de campaña y heredado propiedades que jamás deseó... pero la alta sociedad parisina podría ser su terreno más peligroso hasta ahora.
¿Podrá una mujer práctica y directa, hija de un vicario, con instintos agudos, fe inquebrantable y un terrier valiente a su lado, desenredar una red de engaño aristocrático antes de que la fachada brillante del evento felino más elegante de Europa oculte algo mucho más oscuro que un orgullo herido?

4. Asesinato en la cochera de la mansión


Un asesino se esconde entre motores relucientes y latón pulido, y solo una dama de mirada aguda se interpone entre la justicia y un encubrimiento sumamente elegante.
Cecily, Lady Ashcombe, ha pasado meses organizando el Rally de Automóviles Antiguos de Ashcombe, no por el espectáculo, sino por los ancianos inquilinos de Cotter's Row, cuyos techos agrietados dejan entrar la lluvia mientras ella se queda despierta haciendo cuentas. Ella conoce los motores, conoce a la gente y sabe cómo lograr que las cosas sucedan. Lo que no espera es que una tarde de automóviles brillantes, guirnaldas festivas y sándwiches de pepino traiga consigo una corriente subterránea de peligro.
El jardín se llena de rivales, secretos y orgullos heridos. Un recién llegado increíblemente arrogante aparece en un Bugatti rojo escarlata, apartando a los organizadores y menospreciando a todos a su paso. Una mujer de mirada tranquila pero decidida, con un abrigo de cuero de conductora, arrastra un agravio que nunca había podido saldar, hasta ahora. Un excéntrico canónigo toma notas sospechosas sobre el monóxido de carbono, alegando razones puramente pastorales. Y bajo las risas y el ruido de los motores, Cecily nota lo que no encaja: una mirada hacia la cochera que se detiene un instante de más, una rivalidad que va mucho más allá del automovilismo, una tensión en el aire que nada tiene que ver con el clima.
A través de todo esto, su mecánico, firme y silencioso, trabaja a su lado, lo suficientemente cerca para que reconozca el sonido de sus pasos, lo suficientemente lejos como para que ninguno de los dos diga nada al respecto. No todavía.
Cuando la belleza cuidadosamente ordenada de la tarde se rompe con algo que nadie puede ignorar, Cecily debe preguntarse: ¿podrá desenredar una maraña de viejas enemistades y motivos ocultos antes de que la persona equivocada pague el precio, y antes de que todo por lo que ha luchado se pierda para siempre?

Emma Scott (Corazones hermosos)

1. Derriba las estrellas

Me enamoré de Connor Drake. No quería hacerlo, peleé por no hacerlo, pero me enamoré de él igualmente. De sus palabras. De su poesía. De él. De la amabilidad y belleza de su alma, que le hablaba directamente a la mía. Escribe como si pudiera sentir mi corazón, escuchar su cadencia y componer los versos exactos para acompañar a cada latido y movimiento.
Estoy enamorada de Connor... así que, ¿por qué siento una atracción inexplicable por su mejor amigo, Weston? El gruñón, hosco, y melancólico Weston Turner, que podría cortarte con una mirada. Ferozmente inteligente, con un ingenio afilado y una lengua ácida, es exactamente lo opuesto a Connor en todos los sentidos y, sin embargo, hay electricidad en el aire entre nosotros. Las espinosas púas con las que Weston se envuelve no pueden mantenerme alejada.
Pero cuanto más tiempo paso con estos hombres, más enredadas y confusas se vuelven mis emociones. Cuando ambos se alistan en las reservas del ejército en un momento de creciente conflicto en Oriente Medio, temo que nunca podré desentrañar mi propio corazón, que a veces parece que se va a desgarrar por el medio... por ambos.

2. Larga vida a los corazones hermosos


Nunca más permitiría que mi corazón se convirtiera en el juguete de otra persona.
Nunca más dejaría que un hombre (o varios) se interponga entre mis metas y yo.
Nunca más amaría sin sentir la plenitud de ese amor a cambio. No hasta que supiera que era real. Y si eso me llevaba toda una vida, que así fuera.
Esos eran mis votos y, después de todo lo que pasó con Connor y con Weston, estaba determinada a mantenerlos. A proteger mi corazón.
Y entonces él volvió a casa, y mis votos se convirtieron en sus promesas.
Sostuvo mi corazón en sus manos con reverencia y cuidado.
Me ayudó a encontrar el mayor propósito de mi alma en la vida.
Me amó con un amor tan puro y vibrante que supe que nunca sentiría algo así, ni en cien vidas.
Era real.
Hasta que dejó de serlo.
Hasta que todo se derrumbó cuando descubrí que el profundo amor que creía haber encontrado estaba envuelto en una red de mentiras, tan suave y sedosa que no me había dado cuenta de que estaba ahí.
Hasta que fue demasiado tarde.

Emily Asher (Corazones de Main Street)

1. De vuelta a Main Street

Charlotte Whitaker vuelve a Riverside con un plan sencillo: arreglar la casita de su abuela y venderla. Tres meses. Sin complicaciones.
Lo que no contaba era con que Henry Caldwell, el hombre que destruyó sus sueños hace cinco años, fuera el único contratista del pueblo. Ni con que el encanto silencioso de Riverside le calara tan hondo como siempre. Ni con que las malas hierbas del jardín y las reparaciones pendientes fueran lo de menos.
Cuando el pueblo asume que Charlotte y Henry han vuelto a estar juntos, ninguno de los dos los corrige. Al fin y al cabo, el interés de una revista podría traer financiación a Riverside. Es solo una pequeña mentira. Por el bien del pueblo. Nada más.
Pero las tardes arreglando el porche se convierten en conversaciones que duran hasta el anochecer. Y las sonrisas fingidas empiezan a no necesitar tanto esfuerzo. Y Charlotte empieza a preguntarse si lo que perdió hace cinco años podría, quizás, no estar perdido del todo.
De vuelta a Main Street es una novela romántica contemporánea sobre las segundas oportunidades, los secretos bien guardados y el descubrimiento de que el hogar no es un lugar al que se vuelve, sino un lugar que se elige.

Emilia Rose (Club radiante)

1. Educación sexual

Entré a Club Radiant con un único propósito: aprender los fundamentos del placer.
El destino quiso que me cruzara con un maestro experimentado, un hombre que me doblaba la edad, cuya mirada ardiente prometía un mundo en el que todos mis problemas podían desvanecerse en un instante.
Pero no era cualquier dominante.
Él es mi nuevo instructor de educación sexual, y sus lecciones no se parecen a nada que pueda encontrarse en un libro de texto.
¿Nuestras clases? No son simples conferencias, sino demostraciones intensas y prohibidas de cada acto erótico que pueda imaginar.
Solo hay un pequeño problema…
No traje pareja.

Elsie Silver (Lago Esmeralda)

1. Sueño febril

El jinete profesional de toros Emmett Bush no está buscando amor. Está buscando un cheque que salve la granja de su familia de la bancarrota. Así que, cuando acepta convertirse en el protagonista de un nuevo y candente reality show de citas, Romance Ranch, ya decidió que todo es una gran actuación.
Hasta que Julia Silva aparece en su propiedad.
Inteligente, sarcástica, hermosa y prohibida en más de un sentido, Julia es la consultora de locaciones del programa y la hermana menor de su rival profesional más odiado.
Es la última mujer que debería llamar su atención.
A Julia le han advertido sobre Emmett. Sabe perfectamente que no debería caer ante su arrogante seguridad, sus anchos hombros y su mirada ardiente.
Además, juró mantenerse alejada de las relaciones.
Pero mientras Julia y Emmett trabajan juntos, el desagrado mutuo comienza a convertirse en una conexión inesperada… y luego en algo más.
Pronto, ambos empiezan a buscar excusas para pasar tiempo juntos lejos de las cámaras.
Miradas cargadas de significado.
Besos robados.
Encuentros secretos.
Aun así, Emmett aceptó interpretar el papel del soltero perfecto en busca del amor verdadero. Las tierras y el legado de su familia dependen de que termine el programa.
El problema es que ya se ha enamorado...
Solo que no de una concursante.

Elodie Colliard (Cuando en Pine Falls)

1. Engaño y besos

Él juró nunca volver a enamorarse de una chica de ciudad. Ella está decidida a cautivar a su pequeño pueblo.
Matt Becker está al límite. Manejar su florería solo es un trabajo de tiempo completo, pero ahora también tiene la tarea de cuidar de su hermana adolescente mientras sus padres están fuera. Con la costosa escuela nueva de su hermana agotando sus ahorros, Matt apenas logra mantenerse a flote. Necesita dinero, y rápido.
Preparada para heredar el imperio hotelero de su padre, Zoey Delacroix está lista para tomar las riendas. Pero primero, debe convencer a los accionistas de que tiene lo necesario y acallar sus propias dudas. ¿Su plan? Asegurar un terreno en el pueblo donde su padre una vez fracasó. ¿Enamorarse de un lugareño? Definitivamente no está en sus planes.
Cuando un voto crucial en el pueblo termina en desastre y su reputación se ve afectada, Zoey encuentra un salvavidas inesperado: Matt. Él le propone una relación falsa para recuperar el favor del pueblo a cambio de un lugar en su programa de inversión para pequeños negocios. Es estrictamente profesional… hasta que deja de serlo. Matt nunca imaginó que la chica mimada de la ciudad encajaría tan bien en su mundo. Y Zoey nunca cuestionó el futuro trazado para ella hasta que empezó a imaginar una vida más parecida a la de él.
A medida que los límites se difuminan y los sentimientos reales se enredan en su romance fingido, Matt y Zoey deben encontrar el valor para reescribir su futuro o arriesgarse a perder lo único que nunca vieron venir: una oportunidad en el amor.

Ellis Joyce

La maldición de Blackwood Creek 

¿Qué harías si el misterio que intentas resolver estuviera diseñado para atraparte a ti también?
Para la mayoría, Blackwood Creek no es más que un pequeño pueblo perdido entre las montañas y la niebla, ahogado en sus propias supersticiones. Pero cuando el cuerpo de un querido profesor de secundaria aparece en las profundidades del bosque, rodeado de extraños símbolos tallados en los árboles, el pueblo entero entra en pánico. Hablan del regreso de una antigua maldición. Hablan de secretos que jamás debieron desenterrarse.
Elena Vance, una intrépida podcaster de crímenes reales e investigadora independiente, no cree en fantasmas ni en maldiciones. Ella cree en hechos, en pruebas y en la oscura naturaleza humana. Atraída por las circunstancias del asesinato, Elena viaja a Blackwood Creek buscando una buena historia. Lo que encuentra es un laberinto de secretos mortales.
Pronto, un joven estudiante desaparece sin dejar rastro y la hostilidad del pueblo hacia los forasteros se vuelve evidente. A medida que Elena profundiza en la investigación, junto con el desconfiado Sheriff Miller y el joven periodista Lucas, se da cuenta de que el asesino no está ocultándose: está orquestando una macabra obra de teatro. Y lo más perturbador… conoce el pasado de Elena. Conoce los fantasmas que ella misma ha intentado olvidar.

Ella James (Secretos pecaminosos)

1. Pereza

Querida A. 
- Te escribo para expresarte mi gratitud por tu regalo. No hay palabras suficientes, pero por favor acepta mi más sincero agradecimiento. Tuyo, R. Ella me responde. No me lo esperaba. Me dice que le encanta la pizza de pollo y los videojuegos, una chica guapísima de una hermandad con el apodo de Pereza. Quiere saber algo de mí a cambio. Dice que le debo un favor. Así es como me salva la vida. Ni siquiera lo sabe. Ni siquiera nos hemos visto. Pero necesito una razón. Solo una razón para continuar. Se convierte en mía. El anonimato es bueno. Ella no necesita conocerme, pero yo necesito su amabilidad. Ambos vivimos nuestras vidas: una carta por aquí, una postal por allá. Durante tres años, escapé de mis demonios. Y entonces un día me arrastran de nuevo. Me he resignado a lo que sé que va a pasar. Hasta que la chica a la que estoy azotando da su palabra clave: Pereza. Y entonces la mentira en la que vivo empieza a desmoronarse.

2. Mi corazón por el tuyo


El nuevo vecino de Gwenna White es... una distracción. Es un enigma hermoso que conduce una motocicleta. Uno en el que no puede permitirse pensar. Desde el accidente que le desfiguró el rostro y le robó su carrera, Gwen, una ex-modelo, vive discretamente, rara vez sale del santuario de osos que dirige en las montañas de Tennessee. No es una ermitaña, pero eso no significa que esté buscando un amante. Definitivamente no alguien con ese aspecto.
Barrett Drake necesita un amigo: una tarea difícil, ya que la mayoría de los suyos están muertos. Su mano lesionada puede ser la razón por la que está fuera de las operaciones especiales, pero no es su única herida. Ni mucho menos. Lo único que separa a Bear de una nueva vida es un último trabajo. Si puede aguantar, lograrlo... No estará aquí mucho tiempo. Solo el tiempo suficiente para arruinarle la vida a Gwen y marcharse rápidamente. Ese es el plan.
Pero las cosas no siempre salen como se planean.
No puedes elegir de quién te enamoras.
No puedes cambiar el destino.
Y ese es el problema…

3. Codiciar


Homer Carnegie. Admítelo, sabes mi nombre. Tu hijo tiene mi tarjeta de intercambio electrónico. Tu marido se endereza cuando aparezco en la pantalla del televisor. Sabe que voy a romper el bate y salvar el día. Hasta tu abuela está ansiosa por mi autógrafo. ¿Pero las mujeres de mi edad? Son lo peor. ¿O sería lo mejor?
No es mi culpa que hagan fila en la puerta. Atrapan mis pelotas, sí, a veces de dos en dos. Créeme, todos ganan.
Al menos lo hacían, hasta el video. Oí que TMZ pagó un millón por una vista aérea de Homer en su mejor juego. ¿Los únicos que no lo vieron con ojos ansiosos? La directiva de los Red Sox. Quieren que me dejen en el banquillo, o peor aún, que me manden a rehabilitación.
Es una larga historia lo que pasa después. Cómo termino en un barco, rumbo a la isla más remota del mundo: Tristan da Cunha. Solo una mota de polvo en el Atlántico.
Excepto que mi corazón está allí.
No sé qué pasará cuando suba al barco.
Desconozco muchas cosas.
Lo que anhelaré…
Lo que perderé...

4. Ira

Josh Miller.
Ese es su nombre, pero yo lo llamo DG, por Do Gooder (Buen Amigo).
Este tipo es implacable. El típico estadounidense, con cara de niño y ojos azules, un friki de la música que en realidad no es un friki de la música, porque no puedes ser un friki cuando te están reclutando para jugar al fútbol universitario. Cuando no está haciendo música ni deportes, DG está contando sus insignias de Boy Scout o en primera fila en la Primera Iglesia Bautista.
DG es mi nuevo hermanastro. Hermano pequeño. Soy un año mayor, aunque él no lo sabe. Creo que no sabe que empiezo el último año de instituto un año tarde. Y seguro que no sabe por qué. Tengo secretos que me llevaré a la tumba.
Todo el mundo piensa que vine a jugar al fútbol americano universitario, pero tengo otros planes, y DG está intentando frustrarlos todos. Me está haciendo la vida aún peor de lo que ya es.
Tenerlo cerca es una verdadera plaga. Pero puedo defenderme. Descubrí un pequeño secreto sobre el Sr. Perfecto. Juega para el "otro" equipo. Ese bate de béisbol que tiene metido en sus pantalones de chándal grises... se balancea "hacia" esa dirección. Lo mejor de este retorcido juego es cuando descubro que se me pone difícil.
El benefactor... me desea. No sé por qué. Pero sé cómo hacerle pagar.

Ella Goode (Contrato)

1. Amor por contrato

Cal.
Entré en una cafetería y encontré a la mujer de mis sueños. Así que hice lo que cualquier hombre haría en mi situación. Mentí. Le dije que estaba arruinado a pesar de ser uno de los hombres más ricos de la ciudad. Le dije que necesitaba un lugar donde vivir a pesar de que soy propietario de varios edificios de apartamentos. Lo bueno es que me pidió que fingiera ser su prometido para conseguir la casa de sus sueños. Lo malo es que voy a tener que convencerla de que este contrato es para toda la vida.
Harlow.
Mi abuela me dejó su condominio, pero la junta no me permite quedármelo a menos que pueda demostrar que estoy casada. Como la última vez que salí con alguien fue cuando los dinosaurios caminaban sobre la Tierra, hice lo que cualquier mujer normal haría en esta situación. Puse un anuncio. No esperaba que el hombre que apareció fuera más atractivo que todos los hombres de la televisión juntos. Lo bueno es que es pobre como el demonio y se ve obligado a firmar un acuerdo para ser mi falso prometido durante un año. Lo malo es que me estoy enamorando del hombre de mi contrato.

2. Contrato de bebé 


Cuando a Carr McRae le dejan un bebé en la puerta de su casa, su primer instinto es devolvérselo a sus padres, pero cuando nadie reclama a la niña, no le queda más remedio que aprender a ser papá. Una niñera contratada es su solución, pero no había negociado con Addison Parker, que es dulzura y sexo, en un paquete irresistible. Sabe que no debe enamorarse de la niñera, pero su corazón no escucha a su cabeza.
Addison Parker se enamora de cada uno de sus pupilos pero sabe que no debe involucrarse con la familia. Al final, todo el mundo sigue adelante. Por muy encantador y dulce que sea Carr McRae, Addison no se enamorará de él. Al menos, eso es lo que se dice a sí misma, pero su corazón no escucha a su cabeza.

3. Contrato matrimonial 


Annabelle siempre se sintió diferente. En la escuela, en el trabajo e incluso en su propia casa. Su madre favorecía a sus dos hermanas mayores. Su padre estaba emocionalmente ausente. Sus hermanas la consideraban una vergüenza, así que se escapó de casa a otro estado, a otra ciudad, con la esperanza de comenzar una nueva vida. Pero sin dinero ni trabajo, Annabelle tomó una decisión imprudente.
Durante un año, sería la esposa falsa de un hombre sin rostro, ausente pero muy rico. Se comunicaba mediante notas y correos electrónicos y se sentía segura hasta que sus hermanas aparecieron exigiendo una parte de la pequeña vida que Annabelle comenzaba a forjarse.
Cansada de huir, Annabelle decide contraatacar y, para su sorpresa, su falso esposo aparece a su lado exigiendo una relación de verdad. ¿Se atreverá a soñar con que esta vida de mentira se convierta en algo real?