Sebastian Roa (Almohade)

1. La loba de al-Andalus


Mediados del siglo XII. La última gran taifa de al-Ándalus se halla en su momento de mayor prosperidad: ciudades felices y lujosas se extienden desde la desembocadura del Ebro hasta las costas de Almería y gozan de la paz y la amistad de los reinos cristianos; los trovadores recorren sus caminos, se componen los cantares de gesta y la poesía andalusí ameniza banquetes y orgías.
Al frente de ese reino están un hombre y una mujer: el rey Lobo, un musulmán descendiente de cristianos y llegado al trono por méritos propios, curtido en las guerras de frontera y fiel cumplidor de sus pactos con los cristianos, y su favorita Zobeyda, mujer de legendaria belleza e inteligencia sibilina, que persigue el cumplimiento de una extraña profecía.
Pero al otro lado del Estrecho afilan sus armas los ejércitos almohades, la poderosa máquina militar regida por el fanatismo que ha abandonado sus montañas africanas para aniquilar a los adoradores de la cruz. Mientras tanto, los cristianos de la Península Ibérica están más preocupados por sus rivalidades que por unirse para defender sus tierras. Así, solo el rey Lobo y Zobeyda se interponen entre las hordas invasoras y los incautos reyes del norte.
La loba de al-Ándalus es el relato de un hito épico en el que se decidió el destino de lo que después se llamaría España. Una lucha de poder narrada con lenguaje directo y evocador, y que alterna acción, romanticismo e intriga en una época apasionante de héroes, lealtad, traición, grandes batallas y pasiones desbocadas. «Un mundo olvidado. Un relato épico. Una novela magistral. Hacía mucho tiempo que no disfrutaba tanto leyendo. Sebastián Roa es un torrente literario incontenible.»

El ejercito de Dios


Año 1174. El imperio almohade, fortalecido tras someter todo al-Ándalus, se dispone a lanzar sus inmensos ejércitos sobre los divididos reinos cristianos, a cuyos pobladores obligará a convertirse al islam so pena de pasarlos a cuchillo o hacerlos esclavos. 
Frente al fanatismo africano, el rey Alfonso de Castilla trata de lograr un equilibrio que supere las rivalidades entre cristianos y lleve a la unión contra el enemigo común. En El ejército de Dios, las tramas de pasión, intriga, guerra y ambición se entrecruzan de manera magistral. 
La constante rivalidad entre los reyes de León y Castilla, auxiliados respectivamente por las poderosas familias de los Castro y los Lara, se verá tamizada por la intervención de una hermosa y astuta noble, Urraca López de Haro, y por las maniobras en la sombra de la reina Leonor Plantagenet.
En la frontera con el islam, el cristiano Ordoño de Aza se verá atrapado entre la amistad con un andalusí, Ibn Sanadid, y la fascinación que despierta en él Safiyya, hija del rey Lobo y esposa del príncipe almohade Yaqub.

3. Las cadenas del destino 


Año 1195. Castilla ha caído en Alarcos y el califa almohade Yaqub al-Mansur avanza sobre Toledo. Los conquistadores africanos impondrán la conversión al islam más rígido o sembrarán la Península de cristianos crucificados y cabezas cortadas. Las fronteras se resquebrajan, las aldeas y los castillos se vacían, oleadas de refugiados huyen hacia el norte. Por si fuera poco, los reinos de León, Navarra y Aragón se confabulan para repartirse los despojos del derrotado Alfonso VIII, por lo que este no encuentra otro remedio que negociar con los musulmanes.
Sin embargo, el embrión de la resistencia se sobrepone a la derrota y a la perfidia, y brota incluso entre la sangre del campo de batalla. En Castilla, la reina Leonor Plantagenet no se resigna a darlo todo por perdido, y aún confía en la unión entre los estados cristianos para enfrentarse al enemigo común. En Aragón, el joven príncipe Pedro sueña con alcanzar la corona y convertirse en un paladín de la cristiandad. Y en León, una muchacha judía arrojada a la esclavitud será capaz de cualquier cosa por salvar a los suyos.