Anne K. Austen (Los cuervos de Perthshire)

1. Antes de ser tuya

Una mujer dispuesta a perder su inocencia para salvar su libertad.
Un hombre que guarda su nombre como un arma.
Y una noche que lo cambia todo.
Isleen MacNab ha crecido sabiendo que su cuerpo no le pertenece del todo.
Hija de un laird enfermo, última heredera de un clan al borde de la extinción, sabe que debe ser prometida a un desconocido para evitar la ruina.
Pero Isleen no está dispuesta a entregar su primera vez como parte de un trato.
En la celebración de Bealltainn busca a un hombre cualquiera: uno que no pida su nombre, uno que solo quiera una noche.
Lo que no espera es encontrar a alguien que la vea más allá de la piel, que hable el idioma de su rabia, que la bese como si la conociera.
Y lo que nunca imagina… es que ese hombre es su prometido.
Él tiene sus propios planes.
Y no incluyen perdonarla por elegirlo sin saber quién es.

2. Después de ser suya


Huyó de su esposo para no volver a pertenecer a nadie…
. . . pero acabó entregándose al único hombre capaz de salvarla. . . o condenarla.
La esposa del despiadado nuevo laird de los Ruthven ha desaparecido,
y encontrarla es el precio impuesto por él para mantener la frágil paz entre los MacNab y los Ruthven.
Caelan, leal hasta la médula y dispuesto a cualquier sacrificio por su gente, emprende la misión de entregarla él mismo.
Oculta en un refugio de proscritos en las Highlands escocesas, Aithne vive con un nombre que no es suyo, una daga al cinturón y el miedo constante a ser descubierta…
Pero también con un deseo de libertad que arde tanto como la lealtad que Caelan guarda por su clan.
Él está decidido a entregarla.
Ella juró no volver jamás a ese infierno.
Una historia de amor prohibido ambientada en la Escocia del siglo XVI, donde la salvación puede parecerse peligrosamente al castigo. . .
. . . y donde amar a quien no debes puede costarte más que el corazón.

3. Ya no soy tuya


Fueron prometidos desde niños.
Hasta que él lo destruyó todo.
Y ahora el destino los obliga a reencontrarse.
Escocia, 1529.
Leigh MacKinley creció sabiendo que algún día sería la esposa de Kerran, el hijo del Laird de los Campbell. Pero una noche lo cambió todo: él mató a su propio padre y desapareció sin mirar atrás.
Desde entonces, Leigh vive marcada por la deshonra de un compromiso roto y por el silencio de un hombre que rompió su promesa y la dejó recoger los pedazos sola.
Ahora, con su clan debilitado, un abuelo demasiado mayor para defenderlo y el nuevo Laird Campbell, tío de Kerran, dispuesto a arrebatárselo todo…
Leigh solo tiene una salida: adentrarse en los bosques de Perthshire y buscar a los Cuervos.
Dicen que viven al margen de la ley.
Dicen que ayudan a los que no tienen nada.
Dicen que no responden ante nadie...
Excepto ante sí mismos.
Y allí es donde Leigh encuentra a quien menos esperaba:
Kerran Campbell, el hombre que, según le contaron, prefirió destruirlo todo antes que casarse con ella.
Él carga con un secreto que podría destruir su clan.
Ella, con un orgullo que le impide perdonarlo.
Y mientras cabalgan por senderos ocultos, esquivan a los hombres de un tirano y comparten fuego bajo mantas prestadas, la mentira que los separó empieza a resquebrajarse.