1. Lobo blanco despierto y su mate
Clara debería haber sido libre la noche en que se rompió su vínculo.
En cambio, está atrapada entre dos Alfas, uno que la traicionó, y otro que jamás la dejará ir.
Uno es su pareja por ley y política, el hombre que destrozó cada juramento y aun así se aferra a ella con una locura que se hace llamar amor.
Para él, Clara sigue siendo Luna. Sigue siendo suya. Quizá incluso más que antes.
El otro Alfa no está de acuerdo. La dejó ir una vez, pero nunca más. Si le cuesta sangre, si le cuesta guerra, que así sea.
No le importa lo que afirme su esposo. Ni siquiera le importa lo que diga Clara. La quiere. Y la tomará.
Entre la traición y la obsesión, entre las mentiras y el destino,
Clara se enfrenta al giro más cruel de todos: embarazo.
3. CEO y su asistente Alfa
Su campo de batalla quedaba tras paredes de vidrio y mesas de juntas.
Cuando la CEO Valen Quin le decía que se sentara, Zane Royce se ponía de pie.
Si ella decía izquierda, él iba a la derecha.
En un mundo regido por el poder, ella veneraba el orden; él había nacido del caos.
Una humana. Un lobo. Una regida por la lógica, el otro por el instinto.
Una sostenía la correa, el otro mostraba los colmillos.
Hasta que una noche perdieron el equilibrio y ya no hubo vuelta atrás.
Ahora, cada caricia quema, cada respiro deja al descubierto la mentira de que no se desean.
Zane juró que odiaba su control, pero cada vez es más adicto. Valen juró que jamás se doblegaría ante un hombre como él, pero no puede dejar de enamorarse.
Mientras más se resisten, más fuerte cruje el aire entre ellos.
Él es el heredero de la manada Luna de Plata. Ella es la humana a la que nunca debió tocar.
¿Podrán sobrevivir a la marca que los une, o la separación se convertirá en el único destino que ni un Alfa y su CEO pueden controlar?

