5. Fantasías con el jefe
No podía seguir resistiéndose a su nuevo jefe
Cuando el doctor Jake Andrews llegó al Mercy Medical West, todas las mujeres se desmayaron al verle. Todas menos la enfermera Hope Carmichael, una joven viuda decidida a no enamorarse de nuevo para no volver a sufrir.
Hope parecía inmune a los encantos del apuesto cirujano, aunque dejaba volar su imaginación pensando cómo sería una noche con él. Sin embargo, cuando su fantasía se hizo realidad, tuvo que luchar con todas sus fuerzas para no caer rendida a los pies de Jake, su nuevo jefe. Pero, bajo la máscara de arrogancia y ambición de aquel médico irresistible, se ocultaba el deseo de hacer cualquier cosa por ganarse el corazón de su enfermera favorita.
7. Una proposición increíble

Su historia de amor podía tener una segunda parte
A pesar de que Ryleigh Evans ya no sentía nada por su ex marido, estaba segura de era el hombre perfecto para darle el hijo que ella siempre había querido tener. Sin embargo, seguía existiendo atracción entre ellos, aunque Ryleigh se negaba a creer que el sexy pediatra la dejara llegar a su corazón…
Nick Damian se quedó de piedra al ver aparecer a su ex mujer para ofrecerle una oportunidad única. No dudó en aceptarla. Ya había dejado escapar a Ryleigh una vez y no quería volver a cometer el mismo error.
8. Enamorada de don perfecto
¿Domar al soltero más atractivo del Hospital Mercy?
Avery O’Neill había decidido ignorar las chispas que surgían entre ella y el guapo cirujano Spencer Stone, aunque esas chispas provocaran que le temblaran las rodillas a cada instante. Hasta que llegó el viaje de trabajo que lo cambió todo.
El doctor Stone tenía las miras puestas en un innovador sistema médico que podría salvar a muchos de sus pacientes. Pero no podía dejar de pensar en la directora financiera, cuya fría actitud escondía un secreto que le había cambiado la vida. Cuando su insaciable pasión tuvo una consecuencia inesperada, ¿lograría el soltero más codiciado del Hospital Mercy convencer a Avery de que sus sentimientos eran auténticos?
9. Mi querido vecino
¿Habría diagnosticado erróneamente el verdadero amor como un simple caso de amistad?
¿Por qué había alquilado el apartamento que estaba encima de su casa a otro doctor? Jill Beck, madre soltera, conocía muy bien a dichos profesionales, sobre todo a los que eran tan guapos como Adam Stone. Por eso, ella no iba a involucrarse con aquel médico de familia.
Adam pensaba que Jill era una casera muy atractiva, pero sabía que mantener un romance con ella no le ayudaría a ganarse el respeto de los vecinos de la ciudad. Aunque podían ser amigos… sin ningún romanticismo de por medio.