1. Una dama en Montana
Tras la muerte de su padre, Clara Whitmore deja atrás el lujo sofocante de Boston, para cruzar el país con su madre y su hermana menor rumbo a un rancho en Montana que promete una nueva vida… o al menos, una oportunidad de sobrevivir. Pero cuando su caravana necesita protección, y el único vaquero disponible tiene mirada oscura, voz grave y un pasado que no piensa compartir, Clara descubre que el Oeste guarda más peligros, y más placeres, de los que imaginaba.
James Rourke no quiere ataduras. Carga con una pérdida que le ha endurecido el alma, y no tiene espacio en su vida para una joven de ciudad que no sabe ni conducir una carreta. Pero Clara no es solo modales refinados y vestidos elegantes: bajo su piel suave late un corazón valiente, dispuesto a luchar por su familia… y por él.
Entre discusiones, miradas que queman, baños improvisados en el río y secretos bajo la luna, Clara y James tendrán que aprender a confiar el uno en el otro. Aunque ninguno esté preparado para lo que en realidad sienten.
Una historia de coraje, ternura y pasión en tierras donde solo sobrevive lo auténtico.
2. Una dama para el salvaje
Hellen Whitmore nunca encajó en la idea de lo que debía ser una señorita. Rebelde, libre y de espíritu salvaje, siente que la vida en el rancho, ahora pacífica, comienza a asfixiarla. Mientras su hermana Clara construye un hogar lleno de amor, Hellen sueña con horizontes más vastos, con galopar sin riendas y con volver a ver los ojos oscuros que la marcaron para siempre.
Impulsada por un sentimiento que no entiende del todo, y por el deseo de escribir su propia historia, huye sin mirar atrás. En su corazón late el recuerdo de un joven nativo, de su sonrisa silenciosa y su mirada firme. Pero el mundo allá fuera no es amable con las mujeres que desafían lo establecido, y Hellen pronto descubrirá que la libertad tiene un precio.
En su camino hallará aliados inesperados, peligros que pondrán a prueba su alma, y un amor tan profundo como el cielo que la cubre.
Un amor que no entiende de culturas, ni de reglas.
Un amor que arde como el sol de la frontera.

