Mostrando entradas con la etiqueta Meg Gardiner. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Meg Gardiner. Mostrar todas las entradas

Meg Gardiner (UNSUB)

1. Mensajes desde el infierno 


Hace veinte años, un asesino en serie aterrorizó a toda la bahía de San Francisco con sus crímenes. Caitlin Hendrix lo recuerda a la perfección, porque el psicópata nunca fue atrapado y el caso casi destruyó a su padre, el detective de policía que estaba al mando. Ahora, cuando Caitlin tan solo lleva seis meses en el equipo de Narcóticos, parece que el asesino ha vuelto a actuar de forma despiadada. Sus brutales asesinatos y sus retorcidos mensajes amenazan con hundir la vida de Caitlin en las tinieblas. Pero esta vez ella no está dispuesta a caer en los mismos errores que su padre.

Meg Gardiner

La nada oscura 


¿Puede un asesino ser encantador? 
En los últimos meses, han desaparecido varias mujeres en una zona del sur de Texas. La policía ha establecido algunos vínculos entre ellas: son jóvenes, guardan cierto parecido físico y todos los presuntos secuestros se produjeron un sábado por la noche. La agente Caitlin Hendrix, miembro de la Unidad de Análisis de Conducta del FBI, sospecha que un psicópata recorre las carreteras de los alrededores de Austin a la caza de posibles víctimas. Sus peores temores se ven confirmados cuando aparecen los cadáveres de dos de las mujeres buscadas, vestidas con camisones blancos y rodeadas de polaroids.

Meg Gardiner (Jo Beckett)

1. Juegos perversos 


Bienvenida al Club de los secretos sucios...
Jo Beckett es psicóloga forense en San Francisco. Su tarea es determinar el perfil de una víctima y averiguar si se trató de un suicidio o no. El caso de Callie, la ayudante del fiscal del distrito, la pone en contacto con una extraña asociación, a la que pertenece gente famosa y millonaria con un rasgo en común: todos tienen algún secreto inconfesable. Cuando los miembros del club empiezan a morir asesinados, Jo se adentra en una espesa red de mentiras e imposturas. Porque todo ha dejado de ser un juego para convertirse en una amenaza muy real.