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Julia Justiss (Hermanos Anders)

1. Una mujer en sus brazos


Él se convirtió de repente en el galante protector de una institutriz.
Cuando una desvalida institutriz se desmayó a los pies de sir Edward Greaves, su caballerosidad le exigió ofrecerle cobijo temporalmente. Sin embargo, el deseo que Ned sintió cuando la tuvo entre sus brazos no fue en absoluto caballeroso…
Con sus ojos grandes y atribulados y aquella esbelta figura, Joanna Merrill despertó algo profundo y oculto dentro de aquel hombre. Para ser alguien que había rehuido a las conspiradoras bellezas de la sociedad londinense, ¿cuánto estaba arriesgando Ned al acoger a aquella misteriosa mujer bajo su techo?

2. Un caballero de dudosa reputación


Herido mientras luchaba contra los piratas, Greville Anders volvió a Inglaterra con poco interés por recuperar su sitio en la alta sociedad londinense. Ya no se vestía ni se comportaba de manera adecuada para un caballero de su posición. Y eso no hacía sino desconcertar más aún a la joven debutante Amanda Neville, que no entendía cómo podía sentirse atraída por un hombre que se alejaba tanto de lo que buscaba en su futuro esposo.
Había sido el último deseo de su difunta madre que su hija tuviera una buena entrada en la alta sociedad, brillara entre las demás jóvenes y consiguiera casarse con un lord. Pero Amanda cada vez estaba menos segura de que ése fuera también su sueño.

Julia Justiss

Un desafío de honor


Ella era la única mujer que podría apartarlo de sus malas costumbres... Lord Anthony Nelthorpe había cometido muchos pecados entre los que se incluía seducir a la distinguida Jenna Montague Fairchild. Pero habían pasado tres años desde entonces y después de Waterloo, él, que tanto se había burlado del honor, se encontró bajo los cuidados de la misma mujer a la que había ofendido. Iba a curarlo a él después de no haber podido salvar a su propio esposo.

Julia Justiss

Las súplicas de una dama


Un infame caballero... Peligrosamente apuesto, endiabladamente encantador, William Tavener jamás se planteó asentarse... pero, con su propiedad en ruinas, la única esperanza del lord venido a menos es contraer matrimonio con una heredera. Pero, para su sorpresa, la única dama que aviva sus pasiones es una la pobretona hija de un músico.
Una dama escandalosa... Con su dudoso linaje y humilde dote, Allegra Antinori sabe que la sociedad no le augura un buen matrimonio, con todo, abriga la esperanza de casarse con un honorable caballero que asegure su futuro, sobre todo si el novio es Rob Lynton, el conocido de su familia que siempre la ha adorado. De modo que, ¿por qué elinapropiado lord Tavener continúa tentando sus sentidos... y hechizando su corazón?
Una pareja perfecta... Conscientes de que debería alejarse, ¿podrá un granuja sin remedio y una desamparada dama resistirse a la eterna pasión?

Julia Justiss

La cortesana


No podía permitirse casarse con ella… pero lo arriesgaría todo por llevársela a la cama.
Después de años de lucha, el capitán Jack Carrington regresaba a casa a hacerse cargo de las responsabilidades familiares y encontrar esposa. Pero toda su vida cambió cuando vio aquella extraordinaria lección de esgrima. El aventajado estudiante no era tal, sino una bella dama que además era la más legendaria cortesana de Londres, lady Belle. ¿Quién era la misteriosa Belle? ¿Una mujer hastiada en busca de un nuevo protector? ¿Una buena amiga que ayudaba a los necesitados? ¿O una amante capaz de conducir a un hombre a la locura? Ansioso por descubrir a la mujer que se escondía tras aquella fachada, Jack se apostó un beso con ella si era capaz de vencerla en un combate de esgrima…

Julia Justiss

Dueña de tu destino


El deseo que sentían el uno por el otro era innegable, pero… ¿sería suficiente su amor para liberarlos a ambos? Su padre la había encerrado siendo niña y Helena Lambarth se había jurado entonces que nadie la sometería. Pero para cumplir el último deseo de su madre, viajo a Londres para darse a conocer en sociedad… y así se encontró de pronto como huésped de lord Darnell. Adam, lord Darnell no tenía tiempo de vigilar o ayudar a aquella joven desaliñada, pero había accedido a ejercer de padrino de ella. Cargado con las deudas de su padre, Adam sabía que su única esperanza era conseguir casarse con la acaudalada Priscilla Standish. Habría deseado que Priscilla no le resultara tan corriente comparada con la poco convencional Helena… que además se había convertido en una mujer sencillamente cautivadora. 

Julia Justiss

Un compromiso imposible


Laura Martin solo buscaba seguridad y escapar de un matrimonio infernal. ¿La protegería su anonimato también de las exigentes miradas del conde de Beaulieu? ¿O sería capaz aquel hombre tan avispado de descubrir sus secretos con la misma facilidad con la que le había robado el corazón?
Con sólo mirar a la enigmática Laura Martin, el cuerpo del conde se llenaba de un deseo irrefrenable. Por muy huidiza que fuera, él podía ver la ternura que escondía detrás de su fría apariencia... y sabía que era la mujer que el destino le tenía preparada. ¿Conseguiría hacer que confiara en él lo suficiente para dejarle entrar en su vida... para siempre?

Julia Justiss (Los Wellinfords)

1. El jugador y la doncella


El azar unió a dos amigos, Nicholas Stanhope y Sarah Wellinford, en un matrimonio de conveniencia. Así, Nicholas salvaría a Sarah de tener que casarse con un rico, pero pervertido villano, para que su familia no quedara en la indigencia, y Sarah daría a Nicholas el heredero que necesitaba sin correr el riesgo de que le destrozaran el corazón como había hecho su infiel difunta esposa.
Sin embargo, cuando el antiguo amor de Sarah, Sinjin, regresó de España, donde había estado luchando contra Napoleón, y su despechado pretendiente, sir James Findley, intentó malograr su matrimonio, aquella pragmática pareja descubrió que si se juega la partida del matrimonio, ¡el amor tiene todas las cartas de la baraja!

2. Una coqueta incorregible


Él necesitaba una esposa… pero lo que merecía era una buena lección.
John Sandiford buscaba una joven diligente y modesta, no una exótica aristócrata como Clarissa Beaumont, una mujer a la que perseguían los pretendientes. No podía imaginar alguien que le conviniese menos… ¿Por qué entonces no podía quitársela de la cabeza… ni del corazón?
Sinjin era sin duda un héroe, como todos lo llamaban, pero lady Beaumont creía que a veces no era todo lo caballero que debería. Había rechazado la posibilidad de formar una ventajosa unión y había despertado unos sentimientos dentro de ella que Clarissa no podía controlar…

3. El deber de un caballero


La visita de Hal Waterman a la reciente viuda Elizabeth Lowery sólo supone el acto humanitario de un caballero. Y con su casa revuelta y un hijo joven que mantener, está más que agradecida por su ayuda. 
Hal encuentra a Elizabeth más encantadora aún que cuando se conocieron, pero sabe que ella siempre le verá como a un simple amigo, amable e incluso taciturno en ocasiones. 
Elizabeth encuentra consuelo y compañerismo en el acto humanitario de Hal. Pero entonces comienza a crecer un tentador deseo. Su consoladora fuerza y presencia se han convertido en algo muy atractivo y seductor...

4. Deseos navideños


Desencantado con las debutantes cabeza de chorlito de la sociedad, el apuesto caballero Allen Mansfell decide que, si debe casarse, elegirá a una dama cuya mente y corazón tenga que ganarse… una dama como la señorita Meredyth Wellingford. Pero para Merry, encontrar el amor verdadero requerirá un milagro…

5. Una mujer en sus brazos


Él se convirtió de repente en el galante protector de una institutriz.
Cuando una desvalida institutriz se desmayó a los pies de sir Edward Greaves, su caballerosidad le exigió ofrecerle cobijo temporalmente. Sin embargo, el deseo que Ned sintió cuando la tuvo entre sus brazos no fue en absoluto caballeroso…
Con sus ojos grandes y atribulados y aquella esbelta figura, Joanna Merrill despertó algo profundo y oculto dentro de aquel hombre. Para ser alguien que había rehuido a las conspiradoras bellezas de la sociedad londinense, ¿cuánto estaba arriesgando Ned al acoger a aquella misteriosa mujer bajo su techo?

Julia Justiss

El placer desconocido

Antología Regency secrets

Eran una viuda virgen y un misterioso pícaro
Nueva en el mundo de la pasión, Lady Valeria Arnold no sabía muy bien qué hacer con el deseo que la arrastraba hacia Teagan Fitzwilliams. Aquel vividor no era más que un gandul con la suerte de su lado, desde luego no era el tipo de hombre al que le podría confiar su corazón.
Huérfano desde muy pequeño, Teagan Fitzwilliams despreciaba el papel que le había sido impuesto por la sociedad. Sin embargo, hasta aquellos momentos robados con Lady Valeria, ninguna mujer lo había hecho sentir así; nadie le había hecho desear cambiar de vida y hacer que aquella dama fuera suya para siempre.

Julia Justiss (The ransleigh rogues)

1. Deshonrada


El diplomático Max Ransleigh, al que conocían como Max el Magnífico, era famoso por su encanto, pero una traición política le hizo perder su cargo y reputación. No parecía el salvador más adecuado para una joven de buena familia. Pero la señorita Caroline Denby no necesitaba que la salvaran; bien al contrario, quería que arruinaran su reputación.

2. La misteriosa dama


Tan solo un verdadero libertino podía redimirla.
Will Ransleigh, sobrino ilegítimo del conde de Swynford, estaba dotado del porte aristocrático propio de la nobleza, pero también tenía la astucia y el ingenio de un granuja de la calle. Para limpiar el buen nombre de su primo, decidió embarcarse en una misión que iba a llevarle al otro lado del continente, a un mundo de intriga internacional... y a los brazos de Elodie Lefevre, la dama de sociedad que había manchado el honor de los Ransleigh.
¿Mujer fatal, espía o dama en apuros? Su sensual hechizo le tenía cautivado, pero Will debía mantenerse alerta y lograr descubrir quién era en realidad la misteriosa madame Lefevre...