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G.R. Oliveira (CEOs Irresistibles)

1. Traicionada por el silencio

Una noche. Un desconocido. Una promesa silenciosa de no volver a verse jamás. Diez años después, él entra en su despacho.
Beatriz Fonseca.
Tenía dieciocho años cuando lo conocí en una playa de Florianópolis.
Sin nombres. Sin promesas. Sin preguntas.
Solo una mirada azul cargada de heridas que no supe descifrar, un beso que me cambió para siempre, y una frase susurrada antes de que desapareciera en la noche: «Gracias por salvarme.»
Nunca volví a verlo. Construí mi vida sin él — estudios, carrera, un puesto ganado con esfuerzo en la empresa de mi padre. Aprendí a no esperar a nadie.
Hasta que mi padre me presenta al nuevo director de Argo's.
Y es él.
Daniel Falcão. El mismo hombre. Los mismos ojos azules. Solo que ahora lleva un traje hecho a medida, dirige un imperio y arrastra una frialdad que quema más que cualquier palabra.
Me ha reconocido. Lo sé. Pero finge que soy una desconocida. Y no sé si quiero entender por qué.
Daniel Falcao.
Me convertí en el hombre que soy destruyendo todo aquello que pudiera hacerme vulnerable.
Sin amigos cercanos. Sin ataduras. Levanto empresas al borde del abismo, reescribo las reglas, me marcho antes de que alguien pueda acercarse demasiado.
Beatriz Fonseca era la única excepción que me había permitido. Una sola noche, hace diez años, cuando aún era un chico roto que no sabía cómo transformar el dolor en armadura.
Ahora es la hija de mi nuevo jefe. Y la mujer que cada mañana entra en mi despacho con esos ojos verdes y me recuerda exactamente por qué nunca debí volver a Florianópolis.
Mis reglas son claras: no mezclar trabajo y deseo. No dejar que el pasado vuelva a la superficie. No enamorarme.

2. Mi pesadilla con traje


Es arrogante. Insoportable. El peor jefe que podría haberme imaginado. Y, joder, también es el hombre más atractivo que he visto en mi vida.
Luiza Goulart.
He luchado durante años para llegar donde estoy.
Directora General en GCR Turismo, la agencia de mis sueños, después de dejar un puesto cómodo en Argo's para buscar algo que fuera realmente mío. Carrera en pleno crecimiento, autoestima por las nubes, vida social envidiable. Todo perfecto.
Hasta que llega él.
Victor Hugo. El nuevo CEO. Tatuajes que asoman bajo el cuello de la camisa, sonrisa de chulo y una arrogancia que roza lo ridículo. Parece sacado de una sesión de fotos, pero se comporta como si el mundo entero le debiera favores.
Me llama por un nombre que no es el mío. Me trata como si fuera su secretaria personal. Y lo peor: me mira con esa sonrisa imposible de descifrar, como si supiera exactamente el efecto que me provoca.
No lo soporto. Y el problema es que no consigo dejar de pensar en él.
Victor Hugo.
Trabajo con resaca. Insulto a mis empleados sin pensármelo dos veces. Me visto como me da la gana y hablo como me apetece. Soy el peor director ejecutivo que GCR Turismo ha tenido jamás, y me importa absolutamente nada.
Al menos, no me importaba. Hasta que la conocí.
Luiza Goulart. La directora general. La mujer que me planta cara como nadie se ha atrevido nunca, que no se deja impresionar ni por mi apellido ni por mi cuenta bancaria, y que tiene esa boca insolente que me dan ganas de hacer callar de todas las maneras posibles.
Ella me odia. Y me lo dice a la cara.
Debería dejarla en paz. Debería centrarme en el trabajo. Debería dejar de provocarla solo para ver cómo le brillan los ojos de rabia. Debería. Pero no lo voy a hacer.

G.R. Oliveira

Hasta que seas mía 


Ella fue el único error que nunca conseguí olvidar… y el único que estoy dispuesto a repetir.
Un romance de segundas oportunidades, venganza y un matrimonio por contrato.
Años atrás, la perdí.
No porque dejara de amarla, sino porque se marchó sin mirar atrás, llevándose consigo todo aquello que yo aún no sabía nombrar: amor, deseo y una herida que jamás terminó de cerrar.
Fue la única mujer capaz de romperme. El placer que se convirtió en adicción. La adicción que se transformó en ausencia. Y la ausencia que me convirtió en el hombre que soy hoy.
El hombre que ella conoció ya no existe. En su lugar, hay un CEO frío, poderoso y calculador, forjado por el dinero, la ambición y un pasado que me enseñó que nada en la vida es gratis.
Excepto ella.Ella siempre tuvo un precio más alto del que estaba dispuesto a pagar… hasta ahora.
Esta vez no habrá huida. No habrá decisiones fáciles ni sentimientos seguros. Solo una certeza inquebrantable: ella siempre fue mía. Y estoy dispuesto a enfrentarme al infierno entero para demostrarlo, incluso si para conseguirlo debo destruir todo lo que aún queda entre nosotros.