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Andrea Camilleri

 La red de protección 


La red de protección de Andrea CamilleriEn una ciudad transformada en set de rodaje, Montalbano se enfrentará a nuevos dilemas de actualidad. La cotidianidad de Vigàta se ve completamente trastocada cuando la ciudad se convierte de la noche a la mañana en un set de rodaje ambientado en los años cincuenta. Mientras todos colaboran enérgicamente en la película, un incidente pone en jaque a la población: un tiroteo en el instituto.
El comisario iniciará una investigación sobre el mundo de los adolescentes que lo llevará a enfrentarse a la realidad agazapada tras las redes sociales. Entre los misterios del pasado, las incertidumbres del presente y el deseo de protegernos a nosotros y nuestros seres queridos, La red de protección nos sumerge en los problemas más acuciantes de hoy: las nuevas generaciones y sus hábitos, la inmigración, el debate ecológico y los beneficios y las trampas de internet.

Andrea Camilleri

Km 123 


La novela arranca con un móvil apagado. Ester es la que llama; quien no responde, Giulio, que acaba de ser trasladado al hospital en estado grave a causa de un accidente en el kilómetro 123 de la Via Aurelia de Roma. Sin embargo, quien conectará el teléfono es Giuditta, la mujer de Giulio, quien lógicamente no sabe nada de Ester.
Podría parecer el inicio de una comedia de enredo, pero nada más lejos de la realidad: un testigo afirma que el accidente de Giulio ha sido en realidad un intento de asesinato, por lo que la investigación será asignada al perspicaz inspector de la policía criminal Attilio Bongioanni, quien deberá enfrentarse a un caso en el que nada es lo que parece.
Un thriller muy inteligente, rápido, de múltiples voces que nuca dan respiro y que sumergen al lector en una trama endiabladamente hábil para disfrutar de principio a fin y que confirman, una vez más, a Andrea Camilleri como el maestro de la novela negra contemporánea.

Andrea Camilleri

El caso Santamaria


Un thriller excepcional sobre la corrupción en la actualidad del gran maestro de la novela negra y creador del Comisario Montalbano.
¿Quién se esconde tras las grandes corporaciones? ¿Quién mueve realmente los hilos de las grandes operaciones bursátiles? ¿Quién controla a los que controlan la economía? Mauro Assante es el encargado de supervisar la transparencia de los bancos italianos. Casado y con un niño pequeño, pasa el verano solo en la ciudad porque debe elaborar un complicado informe sobre un banco. Sin embargo, durantem esos días de trabajo, su rutina se ve turbada: recibe extrañas llamadas, un motorista le persigue, una atractiva chica se equivoca de piso y acaba en su casa, la misma chica con la que volverá a encontrarse dos días después…¿o quizá no es ninguna casualidad? Mauro se verá envuelto en una turbia trama de intereses que le obligarán a replantearse totalmente su vida.

Andrea Camilleri

Las ovejas y el pastor


El caso histórico de Andrea Camilleri que ha conmocionado a Italia. 
En la Sicilia de 1945, mientras se halla descansando cerca del convento de Santo Stefano, el obispo de Agrigento sufre un atentado que lo deja al borde de la muerte. Monseñor Peruzzo no es cualquier prelado. Es muy querido por el pueblo porque en el conflicto sobre la propiedad de las tierras ocupadas se ha alineado con los trabajadores frente a los latifundistas, así que la noticia de que su vida está en peligro conmociona a toda la isla, y la gente se pone a rezar por su salvación. 
Pero ni siquiera el mismo obispo tendrá constancia hasta muchos años más tarde de una de las demostraciones de amor y sacrificio más incomprensibles de nuestro tiempo. En el convento de clausura de Palma de Montechiaro (relacionado con la familia de Giuseppe Tommasi di lampedusa, el autor de II Gattopardo, que tenía el privilegio de poder visitar) las diez monjas más jóvenes ayunarán hasta entregar su vida para que Dios salve al pastor. El caso, descubierto casualmente, investigado y relatado de manera magistral por Andrea Camilleri, ha generado una gran polémica en Italia.

Andrea Camilleri

La muerte de Amalia Sacerdote


Michele Caruso, director de la RAI en Palermo, se niega a que el auto de procesamiento de Manlio Caputo, hijo del líder de la izquierda siciliana y acusado del homicidio de su novia Amalia Sacerdote, hija a su vez de un notable diputado del partido rival, abra el informativo regional de la tarde: «Esta historia es peligrosa para todos, también para quien debe dar la noticia». Y es que «una pura y simple noticia de sucesos» no es pura ni simple en Sicilia, en donde política, mafia y familia conforman una red tan sólida, que hasta la justicia y el periodismo

Andrea Camilleri

El beso de la sirena


Érase una vez, en una tierra junto al mar, una bellísima mujer llamada Maruzza Musumeci. Se decían muchas cosas de Maruzza, rumores a voces que quizás explicasen por qué a pesar de su belleza no había encontrado aún con quién casarse. Maruzza hablaba en griego con su abuela; no era una muchacha como las demás; parecía el personaje de una fábula; transmitía con sus ojos y su voz la perturbadora sabiduría que traen y llevan los siglos. Maruzza era una sirena.
Pero la historia comienza en realidad con Gnazio, que emigró a América y volvió a Vigàta tras veinticinco años de ausencia. En Nueva York trabajó como jardinero y, tras una caída desgraciada, decidió regresar a su Sicilia natal y comprar un trozo de tierra con un olivo milenario del que se había enamorado. Sólo le faltaba una mujer. Maruzza y Gnazio, la tierra y el mar, no vivieron una historia de amor imposible... como tantas otras. Primero fue la boda, después la familia y, año tras año, el milagro de conjurar lo que parecía contrario, para tantos irreconciliable.
Andrea Camilleri, el aclamado creador del comisario Montalbano, abandona el género negro para crear una obra que une magia y realidad y que rescata el mito de Ulises y el cuento de Andersen. Una historia plenamente contemporánea, que nos habla de cómo vivir con lo que nos resulta extraño, ajeno y contrario.

Andrea Camilleri

La  opera de Vigata


La ópera de Vigàta parte de un hecho real ocurrido en Sicilia en 1875, la determinación del prefecto de inaugurar el teatro de su ciudad con una ópera desconocida, Il birraio di Preston, lo que da lugar a una serie de intrigas, delitos y tumultos y su posterior investigación. Una tragicomedia de una sociedad en la que la permanencia de los modos de vida y dominación sicilianos se afirman contra los modelos importados del norte. 
«Una pieza única y preciosa que construye ese gran universo llamado Sici . Tremendamente divertida, ácida y sarcástica, una novela acerca del esfuerzo de las mujeres por conseguir un destello de felicidad en una realidad un tanto inhóspita. Candela vive con una familia de nueve mujeres y a pesar de sus estudios iniciales de biología, trabaja en una funeraria. Un día recibe el encargo de embalsamar a un patriarca gitano que ha manifestado su firme deseo de ser enterrado con su bastón, su sombrero y una foto del rey. Mientras se dispone a cumplir esta peculiar tarea, Candela descubre que en el bastón se oculta algo que tiene la cualidad de suscitar un enorme interés entre la parentela del lia, una isla atravesada por todas las desdichas, glorias y calamidades. Fascistas, rebeldes, mafiosos, burócratas e intrigantes... 

Andrea Camilleri

La pensión Eva


 El argumento gira en torno al despertar a la vida de un muchacho algo ingenuo, a finales de los años treinta, sobre el trasfondo del mundo provinciano y soñoliento de Vigàta, la ciudad imaginada por el autor para situar al comisario Salvo Montalbano.
Con sus persianas permanentemente cerradas, la misteriosa casa de nombre tan sugerente es como un imán irresistible para el adolescente Nenè y sus amigos del alma, Ciccio y Jacolino, que fantasean con lo que ocurre en el interior de la pensión y sueñan con acceder algún día a ese mundo desconocido que imaginan rebosante de sensualidad. Cuando, al cabo de unos años, consiguen traspasar inesperadamente sus puertas, descubren un cúmulo de personajes e historias difíciles de olvidar. La guerra va cobrando protagonismo hasta que su presencia se vuelve abrumadora y, finalmente, trágica. Entonces, el amor y la amistad aparecen como el único sentimiento capaz de devolvernos la ilusión y la voluntad de vivir. 

Andrea Camilleri (Montalbano)

 1. La forma del agua


Un conocido político y empresario aparece muerto semidesnudo en el interior de su coche en un arrabal donde reinan la prostitución y la droga. Todo apunta a que ha fallecido de un ataque al corazón después de haber mantenido relaciones íntimas con una persona desconocida. Sin embargo, el comisario Montalbano no se fía, y armado con su natural olfato para los comportamientos extraños, se propone descubrir la trama sexual y política que se esconde tras el presunto crimen.

 2. El perro de terracota


En esta novela el lector puede conocer a fondo al Comisario Salvo Montalbano, el melancólico investigador siciliano, a través de diversas tramas. Un robo absurdo en un supermercado, el encarcelamiento un tanto estrambótico de un capo de la mafia, un asesinato cometido durante la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, a pesar de la firme determinación con que Montalbano afronta la resolución de los casos, su auténtica pasión será descifrar el contenido simbólico que encierran.

3. El ladrón de meriendas


Incluye el libro de regalo Viajeros. Los mejores relatos de viajes , con textos de Carlos Castán, José Luis Corral, Jack Kerouac, John Updike y Evelyn Waugh. El inspector debe investigar el asesinato de un comerciante jubilado cuya amante, una joven tunecina desaparecida tras el crimen, es objeto de todas las sospechas.

4.La voz del violín


El comisario Salvo Montalbano y su peculiar universo imaginario de Vigàta, en Sicilia, ya no son unos desconocidos en nuestro país. Un mes con Montalbano y El perro de terracota bastaron para que este singular personaje se ganara innumerables adeptos. Esta novela, perteneciente a la serie de Montalbano, refuerza aún más ante sus lectores la personalidad del escéptico, irónico y en ocasiones melancólico inspector de policía. La aparente paz siciliana se ve truncada por el asesinato de una extraña. Una joven hermosa, mujer de un médico boloñés, aparece muerta en el chalet de ambos. Pocas pertenencias la acompañaban en la escena del crimen, aparte de un misterioso violín guardado en su estuche. Su bolsa de joyas se ha esfumado y todas las miradas se centran en un pariente desequilibrado que ha desaparecido la misma noche del crimen. Montalbano, con su parsimonia habitual, inicia la investigación. No cree a nadie, no se fía de nadie. Tras la muerte de un sospechoso, sus superiores dan por cerrado el caso, pero él, ni hablar. Transitando los límites de la legalidad, como es su costumbre, Montalbano ha de relacionarse y pactar con los elementos más indeseables y abyectos del hampa, iniciando un viaje a lo más oscuro del alma humana, en el fondo, su territorio predilecto.


 5. Un mes con Montalbano


Andrea Camilleri es actualmente el autor más popular de Italia, hasta el punto de que cinco de sus libros han llegado a figurar simultáneamente en la lista de los libros más vendidos. Un mes con Montalbano es una buena muestra del talento de Camilleri y la mejor forma de introducirse en el particular universo de su entrañable héroe, el comisario Salvo Montalbano, quien, desde el pueblo imaginario de Vigáta, en Sicilia, intenta comprender por qué las cosas so como son. Este libro consta de treinta casos que Montalbano debe resolver, cada uno de los cuales nos revela una faceta diferente de este policía tan peculiar

6. La nochevieja de Montalbano


La única luz de esa jornada oscura podrían ser los inenarrables arancini de Adelina, su asistenta, única persona en este mundo capaz de transformar estas croquetas sicilianas en un auténtico manjar de los dioses. Sin embargo, para poder acceder a este festín, Montalbano habrá de demostrar antes la inocencia de uno de los hijos de Adelina. Desde la mañana de un día lluvioso, cuando antes de tomar el café se pone de un humor sombrío como la tinta, hasta la medianoche cuando, agotado, conduce hacia su casa de Marinella mientras se complace en el esperado disfrute de una hora de fresca soledad en su pequeña terraza a orillas del mar, Montalbano exhibe esa mezcla de sabiduría de vida y coraje que todos quisiéramos poseer.

7. La excursión a Tindari


Poseedor de las mejores virtudes del hombre mediterráneo, el comisario Montalbano ha sabido ganarse la simpatía de numerosos lectores con su especial sabiduría para disfrutar de los pequeños placeres y sobrellevar con elegancia el paso del tiempo, sin dejar de lado esa aguda percepción de la realidad, aderezada con la dosis exacta de cinismo, que le permite revelar la cara oculta de las cosas. Toda una filosofía de vida que Andrea Camilleri ha llevado a su máxima expresión con esta novela del inefable inspector siciliano. Nos reencontramos así con los entrañables personajes que pueblan la imaginaria localidad de Vigàta, en Sicilia: desde Livia, la novia genovesa de Montalbano, hasta Ingrid, su sensual amiga sueca, pasando por el voluntarioso Catarella y Mimì Augello, el fiel subcomisario. En esta ocasión, sin embargo, el inspector tiene que emplearse a fondo para resolver dos casos que parecen no tener nada en común: el asesinato de un joven y la desaparición de un matrimonio de ancianos durante una excursión a Tindari. Tras profundas reflexiones bajo un añoso árbol, descubre la pista que lo conducirá hasta una siniestra organización con la que más le valdría no haberse topado.

8. El olor de la noche 


El otoño ha regresado a Vigàta con algunas sorpresas. Mimì Augello, el brazo derecho del comisario Salvo Montalbano, ha tirado la toalla y está a punto de casarse. Mientras tanto, después de una serie de desgraciados incidentes, consecuencias de una falta de interés flagrante en el objeto de la discordia, el suéter que Livia regaló a Montalbano ha quedado reducido a un tamaño infantil, lo que desata una furiosa reprimenda fundamentada en la eterna y archiconocida teoría psicoanalítica.

9. El miedo de Montalbano


Seis irresistibles narraciones nos devuelven el universo del comisario Montalbano en toda su riqueza y esplendor, para deleite de los lectores adictos a su particular manera de entender la vida. A plena luz del despiadado sol siciliano, con un humor no exento del realismo más implacable, surge un caudal de sentimientos irrefrenables: el odio que provoca una venganza cuyas consecuencias han de durar décadas en Mejor la oscuridad; o los resquemores que despierta en todo el cuerpo de policía de Vigàta el comportamiento aparentemente ingenuo, pero cargado de miradas salvajes, de la joven Grazia Giangrasso, en Herido de muerte. Y para arropar al comisario en su ardua tarea, no faltan los elementos de siempre: los desencuentros telefónicos con su novia Livia, las entrañables broncas con Mimì Augello, la perplejidad que siempre consigue producirle Catarella, el inefable telefonista de la comisaría. En esta ocasión, a los personajes conocidos se añaden otros nuevos, como el formal y distante comandante Verruso, antítesis de un Montalbano que descubrirá, con sorpresa y admiración, la dignidad y valentía con las que su nuevo aliado custodia un terrible secreto. Como es habitual en él, Montalbano aprovecha la resolución de los casos para exponer el contraluz de las cosas, de los acontecimientos y circunstancias que rodean los hechos, como si éstos fueran consecuencia de una condición colectiva, de otros dramas y otros padecimientos largamente sufridos, que escapan al control del individuo. Y todas esas dudas, miedos, tentaciones y contradicciones no hacen más que subrayar, si cabe, la profunda dimensión humana que ha hecho de este personaje el favorito de millones de lectores en todo el mundo.

10. Un giro decisivo


Casi al límite del agotamiento, mientras nada en el mar con la furia de quien quiere liberarse de una noche de pensamientos obsesivos, el comisario Salvo Montalbano se topa, literalmente, con la investigación más difícil de cuantas ha llevado a cabo hasta la fecha. En efecto, su hallazgo de un cadáver medio descompuesto, con unos profundos cortes en las muñecas y los tobillos, desencadenará una serie de reacciones que harán que se sienta más aislado y superado por las circunstancias que nunca.

11. La paciencia de la araña


Salvo Montalbano se encuentra postrado en cama, convaleciente de las heridas recibidas en su último caso. El comisario se siente confuso, el peso de los años lo abruma y una melancolía desgarradora lo lleva a cuestionarse cuál es el sentido último de la justicia y la «ley», a la cual él ha dedicado toda su carrera. En tal estado se encuentra Montalbano cuando se le informa del secuestro de la joven Susanna Mistretta, y si bien las pesquisas son asunto del comisario Minutolo, algo le hace saltar de la cama. Quizá sea la necesidad de probarse a sí mismo que aún conserva toda su capacidad de reacción, o tal vez las insólitas circunstancias del secuestro, dado que la familia de la joven había perdido toda su fortuna años atrás de forma repentina y misteriosa. Al final, ambos motivos resultan cruciales, pues ese nuevo distanciamiento, ese escepticismo, es lo que llevará al comisario a considerar aspectos de la investigación que cualquier otro pasaría por alto. En ese contexto tan nuevo como difícil de asimilar, la resolución del caso pondrá a prueba sus verdaderos valores, sus miedos y sus creencias. La paciencia de la araña es una insólita novela negra sin derramamiento de sangre y sin castigo para los culpables. La trágica destrucción de una vida, condenada a consumirse lentamente en el terrible dolor del desengaño y la traición, inspirará una venganza sutilmente perpetrada, como una gran telaraña de la cual resulta imposible escapar. Y a pesar de que la tristeza parece no querer abandonar a Montalbano, el breve y violento aguacero que cierra esta historia quizá sea un símbolo de esperanza de nuevos tiempos, más claros y luminosos.

12. El primer caso de Montalbano


Reflejo de tres épocas muy diferentes en la vida del comisario Salvo Montalbano, los relatos que componen esta nueva entrega del famoso personaje creado por Andrea Camilleri , ofrecen una cara desconocida de Montalbano que deleitará a los iniciados y sorprenderá a aquellos lectores que se acerquen por primera vez al irresistible universo del seductor sabueso siciliano. Si el primer relato nos presenta un caso insólito en el que la interpretación de la Cábala resulta decisiva para esclarecer la muerte violenta de una serie de animales de todo tipo y tamaño, el tercero, un extraño secuestro exprés que no termina de convencer a Montalbano, nos plantea la nueva realidad de la mafia, moderna y actualizada, que se enfrenta a unos policías obligados a salir a fumar a la calle para cumplir con la ley antitabaco. Y entre ambos, el relato que da título al libro, un viaje al pasado para conocer al joven subcomisario Montalbano mientras espera con ansiedad un próximo ascenso. Harto de un paisaje de montaña acartonado, Salvo sueña con una casita a la orilla del mar, con el olor del salitre al amanecer y el rumor de las olas que rompen… Cuando su sueño se hace realidad, el flamante comisario se lanza a la carretera, loco de alegría, deseoso de llegar a Vigàta y conocer a sus nuevos compañeros. Y como presagio de lo que será su dilatada carrera, ya desde el primer caso se le plantea el dilema entre seguir sus corazonadas o atenerse estrictamente a las normas que marca la ley.

 13. La luna de papel


Tal vez porque Salvo Montalbano siente más que nunca la onerosa carga del tiempo sobre sus hombros, el lector asiduo del comisario siciliano lo encontrará más maduro y reflexivo que nunca, aunque no por ello menos dispuesto a desenmascarar la impostura y las trampas con que intentan confundirlo, y, naturalmente, sin renunciar un ápice a su acostumbrada alergia a los mandos superiores y al juez de turno. 
El nuevo caso de Montalbano, uno de los más turbios a los que se ha enfrentado, arranca con la desaparición de Angelo Pardo, un solitario y enigmático representante de productos farmacéuticos. El posterior hallazgo de su cadáver en circunstancias no precisamente decorosas plantea una cadena de interrogantes sobre el móvil del crimen, por lo que Montalbano centra su atención en las mujeres más cercanas a Angelo: su hermana Michela, una solterona que bajo sus ropas anchas esconde una voluptuosidad que turba a nuestro comisario; y su amante Elena, la joven y bellísima esposa de un viejo profesor. Sus historias se contradicen y Montalbano, que sospecha que ambas ocultan algo, se esfuerza en sacar agua clara de todo ello. 
Puesta a prueba por enésima vez su fidelidad a Livia, en esta novena entrega Salvo Montalbano se acerca como nunca a la psicología femenina, al tiempo que se rebela contra las primeras manifestaciones del paso del tiempo.

14. Ardores de verano


 Agosto caluroso y Montalbano aún no tiene vacaciones, por lo que Livia, su novia, decide pasar sus vacaciones con él llevándose a unos amigos. Montalbano se encarga de buscar cerca de Marinella una casa a los amigos de Livia. Una vez allí, Montalbano descubre que la casa tiene una planta soterrada idéntica a la que está al descubierto, en cuyo salón encuentra el cadáver de una joven escondido dentro de un baúl. Como siempre, Montalbano se las verá durante la investigación con corruptos políticos, mafiosos, banqueros


15. Las alas de la esfinge


La nueva novela del comisario Montalbano.
Después de lo acaecido en Ardores de agosto, la relación entre Montalbano y Livia ha dado un giro tan pronunciado que Salvo se encuentra sumido en un mar de dudas, presa de un profundo desasosiego que el paso del tiempo no parece sino agravar. En tal estado de ánimo se encuentra el comisario cuando una llamada de Catarella lo obliga a zambullirse en la investigación de un crimen. Ha aparecido el cadáver desnudo de una joven, y la única pista sobre su identidad es un tatuaje en la espalda que representa una pequeña esfinge, una mariposa nocturna. Cuando la imagen se difunde por televisión, Montalbano y sus ayudantes irán tirando de un hilo que los conducirá hasta La Buena Voluntad, una asociación benéfica respaldada por importantes personajes cuya aparente misión es redimir a chicas de la calle y guiarlas por el buen camino. Sin embargo, al comisario más famoso de Italia las buenas intenciones de la dichosa asociación enseguida le huelen a estiércol.


16. La pista de arena


El comisario Salvo Montalbano en su cénit como detective y seductor
Entre incrédulo y horrorizado, el comisario Salvo Montalbano contempla desde su ventana una imagen de pesadilla: un caballo yace muerto sobre la arena. Una rápida inspección a pie de playa le permite constatar que se trata de un magnífico purasangre que ha sido sacrificado con crueldad y ensañamiento. Pese a no ser precisamente un defensor de los animales, el comisario siente la necesidad de llevar ante la justicia a quien haya sido capaz de perpetrar semejante acto. Así pues, con la ayuda de su amiga Ingrid, Montalbano se adentrará en un ambiente al que nos tiene poco acostumbrados: el de los círculos ecuestres, las carreras de caballos y las elegantes fiestas benéficas, un mundo poblado por hombres de negocios de altos vuelos, aristócratas y amazonas de rompe y rasga. Pero de ahí a las apuestas clandestinas y las carreras amañadas apenas media un paso, y Montalbano se colocará en el punto de mira de turbios personajes que lo amenazarán de todos los modos posibles. Incluso, poco faltará para que su casa acabe pasto de las llamas. ¿Qué otra cosa puede esperarse de la mafia? En su máximo esplendor como detective y como seductor, Montalbano se niega en redondo a subsanar las primeras y evidentes huellas del paso del tiempo, como por ejemplo llevar gafas, que le ahorrarían avanzar a tropezones y cometer algún error. Y si bien su relación con Livia sigue atravesando horas bajas, su proverbial apetito y vitalismo socarrón se mantienen indemnes

17. El campo del alfarero


En los pedregosos aledaños de Pizzutello, la lluvia ha devuelto a la luz un cadáver con signos de haber sido ajusticiado por traición. Sin huellas dactilares y con el rostro desfigurado, las características no se corresponden con las de ningún desaparecido. Y cuando Mimì Augello insiste de forma muy extraña en hacerse cargo del caso personalmente, las alarmas de Montalbano se encienden.
Pese a que los molestos achaques de la edad lo tienen algo embotado, su infalible instinto lo lleva a no ceder las riendas y seguir adelante sin bajar la guardia. O tal vez el mejor estímulo sea la aparición en escena de Dolores Alfano, una mujer atractiva y seductora que denuncia la desaparición de su marido, de quien dejó de tener noticias poco antes de que embarcara hacia Sudamérica. Así, de manera gradual y casi imperceptible, dos casos en apariencia distantes empiezan a mezclarse, y Montalbano deberá devanarse los sesos y valerse de todo su ingenio para desvelar la trama oculta de una traición insospechada.
En esta decimoséptima entrega encontramos a un Salvo Montalbano con cierta tendencia a la misantropía, cada vez más entregado a sus momentos de soledad y a esos diálogos con su otro yo, que por una parte lo agotan y por otra le señalan el camino. Engañando a quien lo engaña, rebatiendo falsedades con nuevas falsedades, al final el verdadero temple del comisario resurgirá cuando renuncie a la gloria por lealtad a quienes ama. Quizá la vida no sea tan absurda, después de todo.

18. La edad de la duda


Con las primeras luces del alba, el comisario Salvo Montalbano se despierta sobresaltado por una pesadilla angustiosa. En ella, la capilla ardiente de su propio funeral se instala en su despacho y todos sus compañeros de trabajo le dan las condolencias por su reciente fallecimiento. Y lo peor es que Livia le comunica que no tiene intención de asistir al entierro, pues aunque lo ha amado tanto en vida, no puede «desaprovechar esa oportunidad».
Pero las zozobras íntimas del comisario quedan en segundo plano cuando la llegada al puerto de Vigàta de un misterioso velero de lujo coincide con el hallazgo de un cadáver con el rostro desfigurado. Montalbano se pone manos a la obra y pronto se verá inmerso en una investigación de muy hondo calado, en la que el tráfico de diamantes africanos desempeña un papel fundamental. En palabras del propio autor, ésta no sólo es la aventura más «marina» del comisario, sino que por primera vez trabaja codo a codo con una mujer policía. ¡Y qué mujer! La joven teniente Laura Belladonna es de una simpatía irresistible y una belleza magnética. Igual que Petrarca, para Montalbano Laura es el «dulce error», el deseo nunca consumado, aunque sí correspondido, que lo situará frente a frente con su conciencia. La proverbial lucidez de Salvo no le bastará esta vez para librarse de algunos de los fantasmas que lo atenazan, por lo que deberá acudir en busca de consuelo a la trattoria de Enzo, quizá con más frecuencia de la habitual.

19. La danza de la gaviota


El insomnio ha vuelto a sacar al comisario Montalbano de la cama. Al amanecer, con una taza de café en la mano, sale a la terraza para contemplar el mar y asiste a un solitario y lúgubre espectáculo: en la arena, una gaviota enferma, o quizá herida, parece ejecutar una extraña coreografía antes de caer fulminada, como si la vida se resistiera a abandonar su cuerpo para siempre. La imagen suscita en el comisario los mismos sentimientos fúnebres e insidiosos que en los últimos tiempos han enturbiado su mente, y se le antoja una especie de premonición. Y lo es. Las vacaciones que Montalbano tenía previsto disfrutar junto a Livia se frustran cuando Fazio, la inestimable mano derecha del comisario, sencillamente desaparece del mapa. No ha vuelto a casa, su teléfono está desconectado y sólo se sabe que iba a encontrarse con alguien en el puerto. Sus compañeros se temen lo peor, y la visión de su querido Fazio herido, o tal vez muerto, mortifica a Montalbano de tal forma que no reparará en esfuerzos para encontrarlo.
Bien entrado en la cincuentena, Salvo Montalbano vive cada día más angustiado por los efectos de la edad y el desencanto. En otro sutil toque de humor de su genial creador, los acontecimientos de La danza de la gaviota transcurren cerca del lugar donde se está rodando un episodio de la famosa teleserie sobre Montalbano. Por supuesto, éste evita a toda costa cruzarse con el actor que lo interpreta, que es mucho más joven y atractivo, aunque difícilmente tan irresistible para las mujeres como él.

20. La búsqueda del tesoro


Salvo Montalbano, retado a participar en un perverso juego. Uno de los casos más tenebrosos de su carrera
Una repentina calma chicha se ha adueñado de la comisaría de Vigàta. Con su sempiterna acumulación de papeleo reducida a la mitad, Salvo Montalbano puede dedicarse a la lectura de su adorado Simenon, mientras que el siempre industrioso Catarella se aplica con tesón a resolver crucigramas. Sin embargo, la deliciosa parsimonia pronto se verá interrumpida por uno de los casos más espeluznantes que se hayan visto nunca en la zona. Todo empieza cuando los octogenarios hermanos Palmisano, conocidos por su exaltada obsesión religiosa, se fortifican en su casa del centro de Vigàta, desde donde disparan a diestro y siniestro contra cualquier pecador que se les ponga a tiro. En un momento de arrojo, Montalbano se introduce por una ventana y desarma a los ancianos, pero el panorama que se encuentra le hiela la sangre: un verdadero bosque de crucifijos de todos los tamaños y, sobre una cama, una muñeca hinchable, mutilada y desgastada, una escena testimonio de una profunda desolación. 
Además de una nueva demostración de su admirable capacidad para analizar la naturaleza humana, los lectores de Andrea Camilleri encontrarán los habituales momentos hilarantes que han hecho de los casos de Montalbano una lectura de culto para aquellos que aprecian las historias impregnadas de inteligencia y sensibilidad.

21. El juego de los espejos 


La explosión de un pequeño artefacto frente a un almacén vacío, en pleno centro de Vigàta, y la consiguiente investigación puesta en marcha por el comisario Montalbano y su equipo, precipitan una serie de acontecimientos que se suceden de forma caótica y vertiginosa: pistas contradictorias, cartas anónimas, delaciones misteriosas... Montalbano tiene la sensación de que alguien pretende guiar sus pasos, confundirlo y manejarlo como si fuera una marioneta, alejándolo de la verdad de los hechos. Y cuando además entra en escena Liliana, su nueva vecina, una mujer de rompe y rasga cuyo marido se halla a menudo ausente por razones de trabajo, Salvo se encontrará inmerso en un mar de confusión que dificultará su trabajo más allá de lo tolerable.Realidad e ilusión se confunden en esta última entrega del comisario Salvo Montalbano, en la que Andrea Camilleri rememora la magistral escena de los espejos de La dama de Shanghai, de Orson Welles, en la que sólo una de las imágenes es la auténtica. Para escapar de este laberinto de reflejos, Montalbano habrá de recurrir asu veteranía y su finísima intuición, sin perder nunca el irreverente sentido del humor que lo caracteriza.

24. Una voz en la noche


El día de su cincuenta y ocho cumpleaños, el comisario Salvo Montalbano tiene un altercado en la autopista con un conductor imprudente, un joven que resultará ser el hijo del presidente provincial. Esa misma noche se produce un extraño robo en un supermercado controlado por la familia Cuffaro, una de las más notorias de la mafia local. Cuando Guido Borsellino, el director del establecimiento, se suicida tras el durísimo interrogatorio al que lo someten Montalbano y Mimì Augello, que lo acusan de haber amañado el robo, la opinión pública pondrá al comisario y a sus hombres contra las cuerdas. Pero las cosas se complican aún más cuando la jovencísima prometida de Giovanni Strangio, el conductor temerario, aparece salvajemente acuchillada en casa de éste. Los obstáculos se suceden durante las pesquisas, y Montalbano se verá envuelto en una doble trama en la que el crimen organizado y la política parecen estar dándose la mano por debajo de la mesa. Borsellino, por supuesto, no se suicidó, y para descubrir el secreto que se llevó a la tumba, Salvo decide actuar por su cuenta y tirar de todos los cabos sueltos que tiene al alcance de su intuición. Las dos investigaciones se entrecruzarán y la incómoda verdad será una prueba más de la infinita dimensión que puede alcanzar la miseria humana.

25. Un nido de víboras  


Con el paso de los años, las pesadillas que desvelan a Salvo Montalbano se han vuelto más sofisticadas y extrañas. En esta ocasión, el veterano policía cree encontrarse junto a Livia, semidesnudos, en una exuberante selva tropical. Pero no es una selva de verdad: los troncos y el follaje están pintados al óleo, y Livia y él se hallan dentro de un enorme cuadro de Henri Rousseau. Y cuando un trueno ensordecedor devuelve al comisario a la realidad, ésta se materializa con un vagabundo que busca refugio bajo el porche de su casa. Poco sospecha Montalbano que ese encuentro fortuito contiene un elemento clave de su próxima investigación, uno de los casos más turbios y difíciles de su carrera. Esa misma mañana aparecerá muerto el contable Barletta, con señales inequívocas de violencia. Al igual que la falsa jungla del sueño, el muerto no es lo que parecía. Lejos del tranquilo gestor jubilado que simulaba ser, Barletta se revela como un personaje de mil caras, a cuál más sorprendente e inesperada: un hombre de negocios implacable, un verdadero malabarista de la extorsión y el chantaje, y al mismo tiempo un padre de familia hipócrita y desalmado. A pesar de los numerosos casos a los que se ha enfrentado en su brillante carrera, Montalbano comprueba, una vez más, que el ser humano, con sus pasiones, sus deseos, sus debilidades, no deja de ser un misterio insondable.

26. Riccardino 


El libro póstumo de Andrea Camilleri, que finaliza la serie sobre el comisario Salvo Montalbano.
El último episodio de la serie dedicada a Salvo Montalbano.
La despedida del escritor más popular de Italia y uno de los más leídos en Europa.
Un joven director de una sucursal bancaria de Vigàta es asesinado a quemarropa por un misterioso motociclista, y Salvo Montalbano, cansado ya de crímenes y homicidios, se encarga de resolver el caso en el menor tiempo posible. Pero el destino nunca depara soluciones fáciles: lo que inicialmente parecía un ajuste de cuentas por cuestiones de honor, resulta ser una madeja mucho más difícil de desentrañar.
Esbozado entre 2004 y 2005, retomado en 2016 y publicado póstumamente en 2020, Riccardino ha adquirido el valor de testamento literario, un broche magnífico a una historia de casi treinta años en el que Andrea Camilleri demuestra su genialidad al mezclar realidad y ficción, en un sorprendente guiño del escritor siciliano para despedirse de Salvo Montalbano, su inseparable compañero de aventuras.