6. Corazón de Highland
En las tierras altas, donde el viento canta viejas baladas sobre colinas cubiertas de brezo, vive Tavran Drummond. Forjado por la piedra y la tormenta, es un highlander tan indomable como los acantilados que besan el mar del Norte. El pueblo le llama el Templario, no por santidad, sino por el muro de silencio que ha alzado contra el mundo. Bajo esa calma helada se esconden cicatrices antiguas: un amor de juventud, un juramento roto, una ausencia que pesa más que el hierro de su espada.
Ese amor fue Liathen Fàraidh, la muchacha de cabellos como la aurora sobre los lagos, que en su día eligió el camino del deber antes que el de la pasión. Con los años, la vida la llevó lejos de él y de su tierra, y aunque ha regresado marcada por pérdidas y silencios, en su mirada aún brilla la chispa de aquella joven que le robó el corazón.
Ahora, el destino, como las mareas que empujan barcos hacia orillas desconocidas, vuelve a entrelazar sus pasos. Entre rumores de guerra y sombras que crecen en la corte, Liathen vislumbra la oportunidad de cerrar viejas heridas. Tavran, en cambio, sabe que algunas heridas no se cierran sin dejar marca… y que protegerla podría costarle tanto como perderla.
Porque, a veces, basta un beso para encender todo aquello que el tiempo y el silencio intentaron enterrar.
Él carga con un duelo que es más que tristeza: es un silencio impuesto por secretos peligrosos. Y un amor perdido… Pero cuando el destino vuelve a ponerlo frente a la única mujer que amó, ¿será capaz de protegerla… o de perderla para siempre?
