1. Sólo negocios
Estaba jugando con fuego.
Emma Montgomery no permitiría que su padre le concertara un matrimonio como parte de un trato de negocios… aunque le negara el acceso a su fondo fiduciario hasta que ella accediera. Desafortunadamente, su supuesto prometido, el inconformista hombre de negocios Nathan Case, un antiguo amor, se lo estaba poniendo difícil. Cada vez que la tocaba estaba a punto de traicionarse a sí
misma. Resistirse a Nathan y recuperar su dinero eran los objetivos del juego… ¡pero tratar con ese millonario podría llevarla directamente a sus brazos!
2. Rojo o negro
El ganador se lo llevaba todo.
Missy Ward era la secretaria eficiente y discreta de Sebastian Case. Pero nada más llegar a Las Vegas, la recatada profesional se transformó por completo. Pasó de ser una chica del montón a una mujer arrebatadora, sensual e irresistible. Y Sebastian, que jamás la había visto como una mujer, quedó bajo el influjo de sus encantos. Sin embargo, Missy quería marcharse y Sebastian estaba dispuesto a hacer lo imposible para retenerla a su lado, incluso aceptar una alocada apuesta. Si salía negro en la ruleta, ella se quedaría, pero si salía rojo, Sebastian le debería una noche de pasión.
3. Un asunto inacabado
¿Bastaría con el placer para que él la perdonara?
Max Case estaba empeñado en tener a Rachel Lansing como secretaria y zanjar la aventura inacabada que habían empezado cinco años atrás, cuando ella le ocultó que estaba casada y lo abandonó para volver con un marido al que no quería. A Rachel todo le parecía un chantaje, perolas desorbitadas exigencias económicas de su exmarido la obligaron a aceptar la oferta de Max para salvar su agencia de colocación. Accedió a ser su secretaria y la pasión no tardó en volver a prender entre ellos. Pero el fuego amenazaba con arrasar sus defensas y exponer los secretos que con tanto celo había ocultado.
4. Una proposición delicada

¿Un hijo entre amigos? Ming Campbell había dejado de buscar el amor porque estaba desilusionada, pero formar una familia era lo primero en su lista de prioridades. Y no había mejor donante de esperma que su amigo de toda la vida, el empresario y piloto de carreras Jason Sterling. Pero él tenía una proposición propia: concebir ese hijo a la antigua usanza. Tras el primer beso, las reglas establecidas se desmoronaron. La pasión desatada entre ellos lo complicaba todo: su amistad, la relación con sus familias… incluso el secreto sueño de Ming de tener un futuro con Jason.


