Alexa Riley (Cautivo)

1. Cautivo inocente

Jema despierta sin recordar dónde está y, peor aún, quién es. Todo parece perfecto, incluido el hombre que dice ser su esposo. Los médicos le dicen que tiene un pequeño chichón en la cabeza y que pronto lo recordará todo. El único problema es que sabe que le ocultan secretos y está decidida a descubrirlos.
Salvador Roven jamás podría ser confundido con un buen hombre. El secuestro probablemente no ocupe el último lugar en la lista de sus fechorías, pero una sola mirada a Jema le basta para saber que no puede dejarla ir. Está jugando un juego peligroso, pero solo tiene que lograr que ella se enamore de él antes de que recupere la memoria. Tendrá que añadir algunos actos más a su lista de pecados, pero Jema bien vale la pena arriesgarlo todo.
Cuando un capo de la mafia trae a casa a una cautiva inocente, ¿Qué podría salir mal?

2. Cautivo voluntario


Leo heredó una lavandería de un tío lejano al que nunca conoció. Con solo las advertencias de su madre para que no se involucrara, no tiene mucha información. Pero resulta que administrar el nuevo negocio es terriblemente aburrido. Sus fantasías secretas de que la lavandería formara parte de la mafia y de convertirse en la esposa de un capo comienzan a desvanecerse… hasta que aparece Mattia.
Mattia estaba en medio de unos asuntos cuando levantó la vista y vio a Leo apuntándole con un bote de gas pimienta. Nadie en este pueblo lo amenaza, y mucho menos una mujer que es la mitad de su tamaño. No puede permitir que descubra quién es en realidad, pero por alguna razón, no puede mantenerse alejado.
¿Exagerado? ¡Y mucho más! Este romance mafioso no se centra tanto en lo oscuro, sino en lo ridículo.