1. Placer bajo el sol
Tres amigas, Danielle, Lauren y Abby, van de vacaciones a una isla paradisíacabuscando relajarse antes de la boda de Abby.
Lo que no saben es que la isla también tiene un centro de rehabilitación de ex combatientes, y que muy pronto sus deseos más íntimos van a convertirse en realidad.
Danielle Carrigan ha triunfado en su carrera como interiorista, pero no ha logrado hacer realidad su fantasía de que la dominen en el dormitorio. Tras un tórrido encuentro en la sauna con el experto en armamento Ethan Sharpe, algo le dice que el rudo militar estaría encantado de satisfacer su deseo.
Lauren está harta de que los hombres se queden embobados mirando su cuerpo. Por eso, tras un encuentro con el capitán Ryan Thomas que ha perdido parcialmente la visión, Lauren se alegra al comprobar que el militar está más interesado en su interior.
Abby Benton está a punto de comprometerse en matrimonio con su novio de toda la vida. Sus amigas no saben cómo hacerle entender que ese hombre, volcado en su trabajo e incapaz de expresar sus sentimientos, no es lo que le conviene. Pero cuando tiene un encuentro en la selva con el callado francotirador Cody Lannon, Abby descubre que el amor no tiene por qué estar reñido con la pasión más desenfrenada.
2. Más que placer
Jay y Laura, los protagonistas de Placer bajo control, están disfrutando de su viaje de bodas y la asistente de laboratorio Erin Shay es nombrada responsable del nuevo proyecto científico, probar un producto especialmente diseñado para prolongar de manera sustancial las relaciones sexuales.
Su nuevo asistente de laboratorio será Kale Alexander, un hombre tan atractivo que debería llevar las palabras playboy tatuadas en la frente.
A Erin no le gusta el sexo ocasional, pero para estar segura del resultado del experimento necesita probarlo de primera mano. Eso sí, va a dejarle claro a Kale desde el primer momento que se trata únicamente de sexo, en nombre de la ciencia y sin ataduras... Pero cuando una relación es tan deliciosamente tórrida, quién en su sano juicio no querría prolongar el placer.

