Pulse I
Jessica Roth ha dejado a su novio y mudado a Nueva York, queriendo empezar desesperadamente una nueva vida con una explosión, literalmente una alucinante, y que su alma tiemble de pura excitación. No pensó que su encuentro casual de una una noche con el abogado Nathan Moore en una habitación de hotel se convertiría en el punto de partida de su nueva y excitante vida sola por la ciudad.
Una noche se convirtió en dos, en cuatro, y en más... siempre en el mismo lugar, siempre a la misma hora, sin apellidos, sin datos de carácter personal, y sin ningún tipo de complicaciones. Con lo que Jessica no contaba es con los límites del mundo de Nathan.
El la quiere de la manera en que prometió nunca hacerlo. Ella en formas que no puede admitir.
Cuando sus vidas chocan en última instancia fuera de las paredes de la habitación de hotel, Jessica se verá obligada a enfrentar la verdad sobre el único hombre que ha hecho que alguna vez se le acelere el pulso y le duela el cuerpo por un placer absoluto.
Pulse II
Nathan le prometió a Jessica una sola cosa durante esas noches en la habitación de hotel: sexo diferente a cualquier cosa que hubiera experimentado antes. Ella pensó que sería simple, pero con un hombre como Nathan, eso no es posible. Era complejo, decidido y demasiado tentador como para resistirse.
Cuando su vida se cruza con la de él de la manera más inesperada, se da cuenta de que el destino y el azar no existen en su mundo. Cuando Nathan quiere algo o alguien, lo tiene sin importar el precio.
Cuando Jessica se enfrenta al pasado del que escapó, el presente que la consume y lo que significa todo para su futuro, un breve momento cambia absolutamente todo.
No hay nadie que pueda protegerla de lo que pueda suceder después.
Pulse III
Jessica quería creer que Nathan era un hombre diferente.
Las promesas llenas de lujuria que hizo en la cama no son rivales para la realidad que ahora tiene en la palma de su mano.
El sexo impulsa a hombres como Nathan Moore.
Ella lo sospechó, luego lo experimentó y ahora no hay forma de negarlo.
Ella sabe lo que es correcto hacer.
Él sabe que nunca ha conocido a nadie como ella.
Jessica lucha por olvidarlo, ya que el deseo de Nathan por ella lo consume.
Su necesidad compulsiva de poseerla lo empuja de maneras que los cambiarán a ambos para siempre.
¿Hasta dónde está dispuesto a ir Nathan Moore para tener a la única mujer que dice que no puede vivir sin ella?


