El príncipe
Es amor a primera vista, o mejor dicho, a primera ducha.
Damien
Decir que me enfado cuando mi hermano me ordena casarme con una chica que ni siquiera conozco es quedarse corto. Estoy furioso. Le expreso mi opinión a mi hermano, que es motero, durante el desayuno, y la nueva camarera del pueblo se ofende. Y me vierte una jarra de agua helada en el regazo. En ese momento, descubro que el agua de Silver Spoon Falls, tan famosa por su poder, traspasa la tela vaquera. La camarera, enfadada, me roba el corazón en el acto y desaparece antes de que mi mente, atónita, tenga tiempo de reaccionar. No pasa nada, encontraré a mi preciosa y la haré mía. Aunque eso signifique que me deshereden.
Milly
El muy cretino cree que casarse conmigo es peor que la muerte. Me dejé llevar por la tentación y la impulsividad, y le demostré al príncipe, tan atractivo como el infierno, lo que pensaba de él. En público. ¡Ups! Lo siento. Ahora planeo largarme de la ciudad antes de que se dé cuenta de que soy su nueva prometida y se arme un buen lío.
