Kesvan Burdik (La sombra de la esclava)

1. Soy mía

Él no pide permiso. Ella siempre ha soñado con obedecer.
Lo suyo no es amor. Es poder. Control. Fuego bajo la piel.
Él domina. Ella se rinde. Y el placer siempre duele un poco más de lo que debería.
Giovanni lo controla todo: cuerpos, mentes, límites.
No cree en relaciones. Cree en la obediencia.
Sandra no tiene experiencia, pero toda su vida ha deseado algo que no se atreve a nombrar.
Cuando él aparece, lo entiende: no quiere flores, quiere arrodillarse. No quiere promesas, quiere una orden.
Lo que empieza como un juego erótico se convierte en una caída libre.
Dolor. Orgasmos. Humillación. Adicción.
Giovanni quiere una sumisa perfecta. Una muñeca rota. Y Sandra está dispuesta a todo por serlo.
Pero cuando cruzas todos los límites… ¿Cómo vuelves atrás?
¿Cuánto de ti estás dispuesta a destruir para pertenecerle?

2. Soy tuya


Su nueva sumisa era perfecta. Hasta que su pasado regresó para destruirlo.
Giovanni ha encontrado en Rojo la sumisa que siempre deseó. Una «cachorra» obediente en la que refugiarse del recuerdo de Sandra. Pero el pasado está a punto de cobrar vida.
Sandra ha caído en las garras de Vésper, un amo tan siniestro como fascinante. Cuando su camino se cruce de nuevo con el de Giovanni, el rencor encenderá una guerra donde la lealtad, la rabia y el deseo se enfrentarán en un choque devastador.