Celeste King

Su papá demonio 

Mi único propósito en la vida era ser un juguete para mis carceleros demoníacos. La única escapatoria era la muerte...
Hasta que un día el Rey Demonio, Asmodeo, pidió que me llevaran ante él para un sacrificio final.
Arrodillada frente a él, admiré su rostro. Tan hermoso. Tan perfecto.
No sabía si llorar de tristeza... o de deseo.
Mientras esperaba la muerte, algo detuvo su mano.
Mi corazón dio un vuelco. Porque yo también lo sentí. Algo que nunca antes había sentido. Mi cerebro gritaba NO, pero mi corazón me decía...
que este demonio y yo estábamos destinados a estar juntos.
¿Cómo podía amar a un rey demonio sin alma? Tal vez había una manera de desbloquear su alma. Y me di cuenta de que tenía la llave.
Mi amor.