1. Sí, quiero (arruinar tu boda)
Isabella Cresswell tiene la vida perfectamente bajo control.
Un trabajo estable en la empresa familiar.
Un prometido perfecto.
Una boda de ensueño en los Hamptons en solo quince días.
Hasta que Jacob Donovan vuelve a su vida.
Antiguo amor.
Error del pasado.
Química intacta.
Un inesperado problema médico obliga a toda la familia a reunirse justo antes de la boda… y ahora Isabella y Jacob deberán convivir bajo el mismo techo.
Demasiados recuerdos.
Demasiada tensión.
Demasiadas cosas que nunca llegaron a decirse.
Porque lo que empezó como un malentendido adolescente podría convertirse en algo mucho más peligroso.
Y esta vez, ignorarlo no es una opción.
¿Está Isabella a punto de casarse por amor… o por miedo a perder el control?
2. No me gusta el caos (hasta que llegaste tú)
Salvar vidas es fácil.
Lo difícil es dejar que alguien te salve a ti.
Mack Cresswell es uno de los mejores cirujanos cardíacos pediátricos del país. Frío, brillante y distante, ha construido su vida alrededor de una única regla: no implicarse.
Hasta que la conoce a ella.
Lorelai es pediatra, madre y el tipo de mujer que no puede permitirse errores. Su mundo gira en torno a su hijo… y lo último que necesita es un hombre que parece incapaz de sentir.
Pero desde el primer momento, algo entre ellos cambia.
Una atracción imposible de ignorar.
Dos mundos que no deberían mezclarse.
Y un error que lo complica todo.
Cuando la desconfianza los separa, Mack y Lorelai descubrirán que hay conexiones que no se pueden romper… por mucho que lo intenten.
3. No era parte del guion (cuando me enamoré de ti)
Ruby no odia a todos los actores.
Solo a los que sonríen demasiado.
A los que creen que el mundo entero es su camerino.
A los que pueden arruinarte la carrera… y salir caminando como si nada.
Por eso, cuando le toca maquillar a Charlie Cresswell, decide hacer lo más sensato: mantener las brochas firmes, la boca cerrada y el corazón blindado.
Charlie es guapo, encantador, con una carrera que no termina de despegar y una familia tan complicada como irresistible, debería ser exactamente el tipo de hombre del que Ruby necesita mantenerse lejos.
Pero él no se comporta como el villano de su historia.
La escucha.
La reta.
La hace reír.
Y, cuando el pasado de Ruby vuelve a amenazarla, se queda.
Entre escenas de rodaje demasiado calientes, una boda familiar, un padrastro enfermo y la búsqueda de pruebas contra el actor que quiso destruirla, Ruby y Charlie descubrirán que algunas historias no se escriben en un guion.
Se improvisan.
Se sienten.
Y te cambian la vida cuando menos lo esperas.


