1. Alexandra
En mi casa existían dos normas inquebrantables: no acercarnos a la casa de los Barone y no ser amiga de los hermanos Barone.
Cumplir la primera norma era sencillo, pues esa casa daba bastante miedo. ¿Drogas, tráfico de armas, prostitución? Todo era posible. Por eso no me costó nada cumplirla. Respecto a la segunda… la quebranté. Ginevra Barone era mi mejor amiga y no fijarse en su hermano Angelo era como pedirle al sol que no calentara en pleno verano.
Por suerte o por desgracia ya no tuve que preocuparme por nada de eso después de esa noche. Cuando irme de Chicago fue lo único que pude hacer si quería seguir con vida.
2. Ginevra
Andrea y Ginevra se detestan en la misma medida que se desean. Odiarse es lo que mejor se les da, sobre todo a Andrea, que culpa a la familia Barone de la muerte de su madre.
Para Ginevra, mantener a su familia a salvo es su máxima prioridad. Para Andrea, meter a esa misma familia entre rejas, la suya. Pero sus caminos no dejan de cruzarse por mucho que intenten lo contrario, y es que dicen que los polos opuestos se atraen, pero ¿Qué pasa cuando a dos personas que son igual de orgullosas y vengativas se les presenta una segunda oportunidad?
Para Ginevra Barone, Andrea siempre será el imbécil. Para Andrea Rossi, Ginevra siempre será su talón de Aquiles.
3. Nadia
Hace veinte años, Nadia Cabrera huyó de Chicago con su madre para escapar del mundo que las estaba destruyendo. En España aprendió a ser María, una chica corriente con una vida sencilla. Hasta que, de repente, el pasado llama a su puerta con demasiadas preguntas y ninguna intención de esperar.
Bruno Bianco no aparece para saludarla. Llega para cumplir la promesa que le ha hecho a su mejor amigo y la arrastra de vuelta a Chicago sin pedir permiso y mucho menos perdón. Para ella, volver es un infierno; para él, dejarla allí es una sentencia de muerte.
Entre mentiras, secretos y viejas lealtades, Nadia tendrá que decidir si sigue huyendo o si se queda en Chicago para enfrentarse a la verdad. Y Bruno descubrirá que proteger a la hermana de Ricardo es mucho más difícil de lo que pensaba, sobre todo cuando empieza a importarle demasiado.


