Skye Roan (Sangre impura)

1. Muérdeme lento

¿Ser mordido o no ser mordido? He ahí el dilema.
No te pierdas la novela de vampiros y licántropos más adictiva y sensual desde True Blood.
Me presento, soy Holly Rubens, dueña, junto a mis hermanas Birdie y Mackenzie del restaurante que lleva nuestro nombre.
Hasta ahí todo bien. Si no fuera porque vivimos el el territorio de la manada de licántropos Wade.
O si no fuera porque Wayne, su alfa, está como un tren, y es el tipo más sexy y agobiado que conozco.
Lamentablemente, han asesinado a alguien que nos protegía y él, en plan macho alfa (es lo que es en realidad), nos dice que debemos someternos a la manada para que nadie se atreva a tocarnos un pelo, según él.
¿Estamos locos o qué?
Yo no me someto a alguien, ni siquiera en ese plan. Pero mis hermanas corren peligro, hay ciertos enemigos con colmillos que están locos por mordernos.
Así que debo tomar una decisión. Y de paso, desahogar ese calor enorme que me produce el alfa.
¿Quieres saber qué está pasando en Eureka (California)?
Bien, aunque lo creas que te lo estás imaginando, no es todo lo que parece. Entra y, por si acaso, lleva una estaca en la mano.

2. Muérdeme salvaje


Dicen que la mejor manera de no afrontar un problema es largándote y es lo que ahora mismo estoy haciendo.
Una postal hace que viaje a San Francisco, buscando a mi supuesta y misteriosa hermana Grace (Vale, está justificado)
¿Tengo suerte de ir a parar al hotel donde vive una cambiante llamada Lisa?
¿O que sea ella la que me acompaña al club donde se supone que podría estar mi hermana? (Por supuesto, es un club de sobrenaturales)
¿Y si un poderoso vampiro que se cree irresistible se encapricha de ti y no te queda otra que seguirlo hacia su impresionante mansión?
No sé, tal vez el viaje a San Francisco no fue la mejor idea del mundo, pero me abrió a un mundo de placeres que no esperaba. O que quizá sobraba.
Además, conozco a una nueva manada de licántropos y... pasan tantas cosas que me es imposible resumir.
Tendrás que leerlas. ¿Tienes una cadenita de plata? Póntela al cuello.

3. Muérdeme profundo


Trayectoria vital de las últimas semanas: De camarera a desintegradora de vampiros y de ahí a trabajar como exorcista...
De vuelta a mi pequeña ciudad, Eureka, al hotel Paradiso donde estamos residiendo temporalmente se me presentan más problemas.
¿De dónde se ha sacado alguien que puedo expulsar a un demonio?
¿Por qué tengo que visitar a la chamana de la tribu Wiyot, que por cierto tiene un sobrino para comérselo? (Lo reconozco, está buenísimo)
¿Y por qué mi ex novio/alfa se empeña en rondarme, después de lo que me hizo?
Lo que me faltaba es que en el bloque donde residimos y que están reconstruyendo encuentren un sótano con un contenido la mar de macabro.
¿Quién da más? Si existiera un premio para la persona a la que le pasan peores cosas, ganaría los tres primeros puestos. Pero no te cuento más.
Vente, abre el libro y cuidado, que resulta que los fantasmas sí existen.

4. Muérdeme dulce


¿Crees que estoy huyendo? La verdad es que me voy de vacaciones, mis hermanas han insistido. Y la Riviera Maya parecía una buena idea hasta que…
Un jaguar me secuestra.
Una diosa antigua me reclama. Y encima me hacen pasar por unas pruebas para demostrar que soy ¿valiosa? ¿Suficiente? Lo que resulta ser algo malo.
He desaparecido del mapa y solo la persona que me ama de verdad viene a por mí, además de mis hermanas. Puede que te sorprendas de quién es.
Así que nos enfrentamos a unos seres malvados que atacan a la diosa, y ¿quién está por el medio? Adivina. ¡Yo misma! Por supuesto, nos defendemos y alguien muere. O casi.
Y luego me doy cuenta de que estoy tan enamorada que decido casarme. ¿A que no te lo esperabas?
Solo que…
¡¿Quién pensó que me irían las cosas bien, que mi vida sería normal, feliz y tranquilita?!
Se ve que si pensaste colorín, colorado, este cuento se ha acabado, es porque desconoces mi mala suerte, o la atracción que los problemas, asesinos, gente malvada en general o locos psicópatas tienen por mí.
Para añadir un plus a la ecuación, por fin me decido a leer el diario de mi madre y quedarse ojiplática no es suficiente para expresar mi shock.
Esta vez hay pérdidas y también nuevas vidas… tengo que sobrevivir a todas las dificultades, incluso a aquellas en las que solo he estado en medio por pura casualidad.
Aunque, sinceramente, creo que las casualidades no existen.
Creo que esta vez necesito ayuda de verdad, porque la vida me sigue dando duro, como alguno con el que paso buenos ratos.
Esta vez, no sé cómo me libraré. ¿Tal vez magia? Ven y ayúdame.