Becca Devereux (Hermanos Knight)

1. Rey de Nueva York

Grayson
Tengo todo lo que me da la dinero, poder e influencia. Si quiero algo, es mío. Así de sencillo. Nada ni nadie se interpone en mi camino…
Pero entonces, la conozco a la novia de mi mejor amigo. Y como no soy un hombre decente, estoy dispuesto a romper cualquier regla para conseguir lo que quiero.
Y la quiero a ella.
Ava
Grayson Knight es peligroso, despiadado y el mejor amigo de mi novio. Sé que trama algo. Sé que debo alejarme de él. Pero cada vez que está cerca, la tentación de cometer una locura es demasiado grande para ignorarla…

2. Heridas de Nueva York


A veces, el amor quema. A veces, el amor es la peor de las heridas.
Antes de que Nueva York tuviera un rey, ya ardía bajo el peso de una familia rota.
Esta no es la historia de uno de los hermanos Knight.
Es la historia de lo que los rompió.
Antes de Grayson, Zane, River, Winter y Josh, hubo un amor que parecía invencible.
Alexander Knight lo arriesgó todo por Catherine.
Pero no supo que estaba eligiendo el fuego hasta que ya se había quemado.
Un viaje al pasado para entender cada cicatriz, una novela que lo cambia todo.
Es el origen. La herida que marcó a cada hermano.
Pero una vez que entres… no vas a salir ileso de esta familia.

3. Demonio de Nueva York 

Zane
Después de la última lesión y de un largo historial de peleas dentro y fuera del hielo, el equipo me da un ultimátum: o acepto a mi nueva entrenadora personal, o me largo.
Pero esa Barbie tiene las tres cualidades que más detesto en una mujer.
Uno: es bajita, delicada y mis compañeros babean por ella. Si alguno la toca, lo parto por la mitad.
Dos: me mira como si fuera un salvaje.
Tres: cree que puede darme órdenes. Y a mí nadie me dice lo que tengo que hacer.
No necesito una maldita niñera. La odio, pero no puedo sacármela de la cabeza.
Voy a convertir su vida en un infierno hasta que renuncie… y admita que me pertenece.
Katya
Zane Knight es el jugador más famoso y conflictivo de la NHL, una bestia tatuada de metro noventa y nueve.
Él cree que soy su entrenadora personal, pero, en realidad, soy su guardaespaldas. Y bajo ningún concepto puede descubrir la verdad.
Zane representa todo lo que aborrezco: es arrogante, temerario, autodestructivo. Una bomba de relojería que me mira como si quisiera estrangularme y, a la vez, me trata como a una flor frágil. Aunque he tumbado a hombres de su tamaño sin pestañear.
El cliente más complicado que he tenido.
El hombre que no debería desear.
El Demonio de los Guardians.
Y al que debo proteger… si no acabamos matándonos antes.