1. Lobo de invierno
A veces, que a uno lo dejasen plantado en el altar era lo mejor que podía pasarle. Nickolas Green, el heredero del alfa lupino de Carolina, fue consciente de ello en el mismo instante en que captó el aroma de la humana que atendía el mostrador de la recepción. Helena era lo que siempre había deseado y perdido la esperanza de encontrar: una compañera para toda la vida.
Tras un año trabajando en la recepción del Wolf Mountain Resort, Helena Dimou sabía lo que era ser completamente ignorada por el hombre más sexy y atractivo de Mars Hill. Nick ni siquiera levantaba la cabeza cuando le daba los buenos días al pasar frente a la recepción, por lo que encontrarse de repente con esos ojos azules fijos en ella y siendo la receptora de una inesperada atención por su parte la desconcertó.
Cuando una inexplicable corriente de atracción surge entre ellos, Helena deberá decidir sí se resiste a ella o cede a lo que le pide el corazón.
2. Lobo de otoño
Cuando Zackary Green recibe la noticia del fallecimiento de un buen amigo y la petición de encargarse de su hija, sabe que no puede fallarle. En el pasado contrajo una deuda de vida con ese hombre y, ahora que él ya no está, solo existe una única forma de pagarle. Debe traer a Ada a su territorio y asegurarse de que la joven esté bien atendida.
Una invitación a Wolf Lake es la excusa que encuentra Ada Jordan para huir del que una vez fue su hogar. No solo podrá cumplir el último deseo de su padre visitando el lugar que tanto le gustaba, sino que quizá, con un poco de suerte, pueda encontrar también algo de paz.
Un complejo rural a los pies de un lago parece el lugar indicado para que un lobo solitario encuentre a su compañera predestinada y para que ella descubra que incluso en el sitio más inesperado, puede surgir el amor.
3. Lobo de primavera
Nathan Green asistió al evento vinícola en la ciudad de San Francisco buscando darle un impulso a su bodega. Jamás se imaginó que el viaje desde Virginia lo llevaría a encontrar allí a la única mujer capaz de cambiarle la vida a un lobo. Ella lo rescató solo para abandonarlo a la mañana siguiente, una decisión consensuada de la que no tardó en arrepentirse. El lugar de esa loba estaba a su lado, ¿sería capaz de convencerla de ello?
Él era su otra mitad, su pareja, y acababa de dejarlo tirado en el hotel. Como loba, Rosalind sabía que aquella separación no iba a funcionar, que su vida quedó atada a la de ese hombre en el momento en que posó los ojos sobre él. No le quedaba otra salida que confiar en el destino y regresar a su lado, aun si eso significaba dejar atrás todo lo que conocía y mudarse a la costa este y a un lugar que prometía robarle el corazón.


