C.S. Poe (Memento mori)

1. Madison square murders 


Everett Larkin trabaja para el Escuadrón de Casos Fríos: un grupo de detectives de élite, aunque con poco personal y exceso de trabajo, que resuelven las muertes olvidadas de la ciudad de Nueva York.
Larkin es diferente de los demás, pero sus habilidades de deducción son incomparables y su memoria para los detalles minuciosos sin paralelo.
Entonces, cuando una tormenta de primavera arranca de raíz un árbol en el Madison Square Park, desenterrando una caja con restos humanos en su interior, se asigna el trabajo al mejor detective de Casos Fríos.
Y cuando una máscara mortuoria, como las prominentes durante la época victoriana, se encuentra con el cuerpo, Larkin solicita ayuda a la Unidad de Artistas Forenses y la recibe en la forma del detective Ira Doyle, su polo opuesto en todos los sentidos.
El razonamiento fáctico y la reconstrucción facial ponen a Larkin y Doyle en un rastro de viejos casos de homicidio y un asesino obsesionado con presentar la imagen de sus víctimas en la muerte.
Incluye a eso un poco de coqueteo sin remordimientos por parte de Doyle, y este caso puede terminar matando a Everett Larkin.

2. Subway slayings 


El detective Everett Larkin del Escuadrón de Casos Fríos de la ciudad de Nueva York ha estado de baja médica desde que atrapó al asesino en serie responsable de lo que los medios han denominado los “asesinatos de la máscara de la muerte”. Pero Larkin no ha olvidado que otro memento, otra muerte, está esperando a ser encontrado.
El verano trae el espeluznante descubrimiento de restos humanos en el metro, pero las pistas apuntan a uno de los casos ya abiertos de Larkin, por lo que reanuda el servicio activo. Y cuando se encuentra en la escena una fotografía post mortem, similar a las tomadas durante la era victoriana, Larkin solicita la ayuda del hombre más calificado que conoce: el detective Ira Doyle de la Unidad de Artistas Forenses. Un caso frío que sufría de visión de túnel, así como la deconstrucción de los retratos de la muerte, lleva a Larkin y Doyle a una madriguera de conejo más compleja que los túneles debajo de Manhattan. Y si esta investigación no es suficiente, ambos están luchando por cómo abordar la creciente intimidad entre ellos. Porque a veces, el amor es más grave que el asesinato.