Azotado
Él fue su primer beso. Su enamoramiento adolescente. El chico que ha ella añorado por años. También es el mejor amigo de su hermano mayor, que la rechazó cuando se fue sin mirar atrás. Como si ella fuera tan olvidable como ese beso que compartieron.
Ahora, cuatro años después, Jase Lathrop se sienta en la mesa de la cena festiva de Cecelia Sundstrom, mirándola como si quisiera llenarla como el pavo de Acción de Gracias. Cecelia aún podría estar enojada con Jase por dejarla, pero es Acción de Gracias. Y siempre hay espacio para una segunda oportunidad.
