Shirley Jump (Los hermanos Mckenna)

1. Un día para encontrar marido


A veces, el matrimonio solo es el principio
Ellie Winston quería a adoptar a la hija de una amiga que había muerto, pero tenía que estar casada. De repente, se vio obligada a encontrar marido de inmediato.
Cuando el millonario Finn McKenna se acercó a Ellie con una propuesta de negocios, no podía imaginar que ella le propondr ía matrimonio. Finn nunca le había ofrecido su corazón a nadie, ni siquiera a una mujer tan interesante y batalladora como ella. Pero el «sí, quiero» podía resultar milagroso. Hasta el punto de que dos de las personas más obstinadas e independientes se dieran cuenta de lo que se habían estado perdiendo.

2. Un rompecorazones en casa


Se acabaron sus días de playboy.
Riley McKenna llevaba una vida de lujos. Hasta que se quedó sin el dinero de su familia y tuvo que trabajar. Cuando pidió empleo en el restaurante de Stace Kettering, ella no se quedó particularmente impresionada con sus ojos azules y su sonrisa encantadora. Tenía una política de tolerancia cero hacia los ligones. Había tenido una mala experiencia y no estaba dispuesta a repetir el mismo error.
En cuanto a Riley, pensaba que Stace se enamoraría de él como todas las demás. Pero estaba a punto de descubrir que sus tretas de mujeriego no le iban a servir de nada en el mundo real.

3. Tu dulce sonrisa


Los hermanos McKenna.3º de la saga.
¿Qué ocurre cuando el héroe vuelve a casa?
El doctor Brody McKenna tenía una importante misión por delante. Le había hecho una promesa a un amigo en su lecho de muerte y ahora la tenía que cumplir. Pero al llegar a la pastelería de Kate Spencer, se quedó sin aliento. Sabía que necesitaría valor para cruzar esa puerta.
Sin embargo, no sospechaba que se sentiría tan atraído por Kate. Y, tras ofrecerse a echarle una mano en la tienda, el héroe se encontró en un mundo de dulces tentaciones entre las que destacaba una en particular: la de olvidar el pasado y luchar por el amor.