Deanna Raybourn (Julia Grey)

1. Tiempo de secretos


"«Que los malvados se avergüencen y que guarden silencio en su tumba». Aquellas siniestras palabras sacadas de un libro de salmos fueron la última amenaza que sir Edward Grey recibió de su asesino. Antes de poder enseñárselas a Nicholas Brisbane, el investigador privado que había contratado para protegerse, sir Edward cayó muerto en su casa de Londres, en presencia de su esposa, Julia, y de varios invitados. Aunque ella estaba convencida de que su marido había muerto a consecuencia de una larga enfermedad, no dudó en pedir ayuda al enigmático Brisbane cuando descubrió el papel en el que figuraban aquellas palabras. Intentando llevar ante la justicia al asesino de Edward, Julia comenzó a seguir unas pistas que revelaron una verdad aún más terrible… Unas pistas que la acercaban a un criminal que esperaba su llegada con impaciencia.

2. Tiempo de engaños


Cuando lady Julia Grey regresó a Inglaterra después de un largo viaje por Italia, encontró su casa natal, la abadía de Bellmont, abarrotada de familiares y amigos. Para su sorpresa, el único hombre a quien había querido olvidar, el enigmático y orgulloso Nicholas Brisbane, estaba entre los invitados de su padre… y no estaba solo. Para no ser menos, Julia le presentó inmediatamente a su enamorado; un joven y distinguido conde italiano. Sin embargo, las celebraciones de regreso a casa dieron un giro inesperado y cruel con el hallazgo de uno de los invitados muerto en la capilla, víctima de un brutal asesinato. Lady Julia reanudó entonces su insólita, interesante y deliciosa colaboración con Nicholas Brisbane, decidida a desenmarañar aquella red de engaños antes de que el asesino golpeara de nuevo.

3. Tiempo de pasión 


Pese a que Nicholas Brisbane le había advertido que se mantuviera lejos de él, lady Julia Grey apareció en la finca que el distante y atractivo detective había heredado en Yorkshire. Así, ambos se vieron obligados a compartir aquella casona en ruinas con las últimas descendientes de una familia de ilustre linaje, que había mantenido bien ocultos sus secretos. Después de haber perdido la fortuna familiar y de haber caído en el olvido social, lady Allenby y sus hijas dependían de Brisbane. Aquellas mujeres estaban a la deriva, arrastradas por los vientos del pantano, incapaces de cambiar su propio destino. En el corazón podrido de Grimsgrave había un misterio que tal vez lady Julia tuviera que desentrañar sola, ya que Brisbane estaba fuera de combate a causa del veneno que alguien le había suministrado. Sin embargo, la sangre hablaría, y antes de que la primavera llegara a los páramos del norte, lady Julia habría descubierto un antiguo legado de maldad.

4. Camino oculto a Darjeeling 


Para lady Julia Grey y Nicholas Brisbane, la luna de miel había terminado… pero la aventura acababa de comenzar. Ante los ruegos de la excéntrica familia de Julia, los dos se marcharon a la India para ayudar a una vieja amiga, Jane Cavendish. Jane estaba preocupada por el inminente nacimiento de su hijo, y angustiada por descubrir la verdad sobre la muerte de su marido. ¿Había sido asesinado por sus propiedades? En aquel lugar exótico y remoto, se ocultaban actos oscuros y surgían pensamientos maliciosos. Los Brisbane descubrieron secretos y escándalos, aventuras ilícitas y herencias tortuosas, pero la investigación era peligrosa y el descubrimiento, mortífero. Si no tenían cuidado, Julia y Nicholas no vivirían para celebrar su primer aniversario.

5. Tiempos de claroscuro 


Los espíritus cuentan secretos… 
Lady Julia y Nicholas Brisbane habían vuelto de su viaje por el extranjero y habían establecido su residencia en Londres. Sin embargo, unir sus dos colecciones de mascotas, sirvientes y artilugios dejaba muy poco tiempo a los recién casados, por no decir al trabajo como investigador privado de Brisbane. Entre sus clientes estaba el propio hermano de Julia. Lord Bellmont le pidió a Brisbane que guardara silencio absoluto sobre su caso. No obstante, Julia no estaba dispuesta a que la mantuvieran en la ignorancia de nada que tuviera que ver con su amada y excéntrica familia, y pronto se implicó en la investigación. El rastro la llevó hacia El Club de los Espíritus, un exclusivo club de espiritismo donde Madame Séraphine celebraba sesiones todas las noches… sesiones a las que acudían caballeros poderosos. A partir de aquel lugar extraño e inquietante fueron revelándose una serie de actos que podían acabar con la reputación de algunos. Los Brisbane pronto se dieron cuenta de que debían permanecer unidos si no querían fracasar. Por el bien de Bellmont, y por otras cosas más que estaban en juego, tuvieron que enfrentarse a peligros que habían nacido de secretos oscuros.