Lisa Kleypas (Wallflower)

1. Secretos de una noche de verano


Cuatro jóvenes damas, cansadas de los desaires de los solteros de la sociedad londinense, forman un grupo, las Wallflowers, con un objetivo común: utilizar los encantos y ardides femeninos que tienen a su disposición para encontrar esposo.
Annabelle Peyton representa a la aristocracia del viejo mundo: empobrecida y desesperada, lucha por mantener la apariencia de la riqueza y aspira a casarse con un noble. No obstante, el admirador más persistente, el plebeyo pero rico y poderoso Simon Hunt, ha dejado claro que, a pesar de estar dispuesto a iniciarla en los placeres de alcoba, no le propondrá matrimonio.
Con la intención de ayudarla, las Wallflowers, entre las que se cuentan dos americanas y una tímida heredera inglesa, conspiran para conseguir un caballero más aceptable para Annabelle, porque sólo así ésta estará a salvo de Simon… y descubre que el amor es el juego más peligroso de todos.

2. Sucedió en otoño


Cuatro jovenes damas se introducen en la sociedad londinense con un objetivo prioritario: utilizar todos los ardides y artimañas femeninos a su alcance para encontrar marido. Así pues, forman un equipo: las Wallflowers. Ésta es la historia de una de ellas.....
Sucedio en un baile.... Inteligente, irrespetuosa e impulsiva, Lillian Bowman comprendió rápidamente que sus costumbres americanas no eran recibidas con simpatía por la sociedad londinense. Y el que más las desaprobaba era Marcus, Lord Westcliff, un insufrible y arrogante aristócrata que, por desgracia, tambien era el soltero más codiciado de la ciudad.
Sucedio en un jardin.... Allí Marcus la estrechó entre sus brazos y Lillian se sintió consumida por la pasión hacia un hombre que ni siquiera le caía bien. El tiempo se detuvo; era como su bi existieran mas que ellos dos... Y casi los atrapan en esa actitud tan escandalosa.
Sucedió en otoño....Marcus era un hombre que controlaba sus emociones, un paradigma de aplomo. Con Lillian, sin embargo, cada caricia suponía una exquisita tortura, cada beso una invitación a buscar más. Pero ¿como podría considerar siquiera tomar como su prometida a una mujer tan manifiestamente inapropiada?

3. El diablo en invierno


Cuatro jóvenes damas de la sociedad londinense se unieron para buscar esposo. Se llaman así mismas las Wallflowers…
Ahora le toca el turno a Evangeline Jenner, la Wallflower más tímida, que será también la más rica cuando cobre su herencia. Como primero debe escapar de las garras de sus codiciosos parientes, Evie acude a Sebastian, vizconde de St. Vincent, un conocido calavera, con una propuesta increíble: ¡que se case con ella!
La fama de Sebastian es tan peligrosa que treinta segundos a solas con él arruinan el buen nombre de cualquier doncella. Aún así, esta cautivadora jovencita se presenta en su casa, sin acompañante, para ofrecerle su mano. Pero la propuesta impone una condición: después de la noche de bodas, el matrimonio no volverá a tener relaciones íntimas. Evie no desea convertirse en uno más de los corazones rotos que Sebastian desecha sin piedad, lo que significa que estará obligado a esforzarse más para seducirla… o quizás entregar por primera vez su corazón en nombre del verdadero amor.

4. Escándalo en primavera


Tras tres temporadas en Londres buscando esposo, el padre de Daisy Bowman le comunica a su hija en términos inequívocos que debe encontrar marido ya. Y si Daisy no es capaz de atrapar a un pretendiente adecuado, se casará con el hombre que él elija… el tosco y distante Mathew Swift.
Daisy se queda horrorizada ante semejante posibilidad. Una Bowman jamás admite la derrota, y decide hacer lo que sea necesario para casarse con alguien, con cualquiera que no sea Mathew. Pero con lo que ella no contaba es con el inesperado encanto de Marthew, o con la arrebatadora sensualidad que pronto surge y sobrepasa todo límite. Y Daisy descubre que el hombre al que siempre ha odiado podría resultar ser el hombre de sus sueños.

5. Una navidad inolvidable


Una vez había cuatro jóvenes damas que siempre se sentaban en un rincón de cada baile, fiesta y sonríen durante la temporada en Londres. Esperando noche tras noche en una fila de sillas, las Floreros eventualmente empezaron a conversar. Se dieron cuenta que a pesar de que competían por el mismo grupo de caballeros, podían ganar más siendo amigas que rivales. Y más allá de eso, de verdad se gustaban. Decidieron unirse para buscar maridos, empezando por la mayor, Anabelle, llegando hasta la menor, Daisy.
Anabelle, era sin duda la Florero más hermosa, pero no tenía ni un centavo, poniéndola en gran desventaja frente al resto de damas. A pesar de que los solteros de Londres esperaban encontrar una novia bonita, preferían una que tuviera una gran dote.
Evie era atractiva de una forma poco convencional, con su cabello rojo y abundantes pecas. Era bien sabido que algún día ella heredaría la fortuna de su padre. Sin embargo, su padre era un plebeyo ex-boxeador dueño de un Club de apuestas, y semejante pasado de dudosa reputación era un obstáculo que una joven dama encontraba difícil de superar. Y a todo esto se le añadía que Evie era terriblemente tímida y tartamudeaba. Cualquier hombre que tratara de entablar una conversación con ella luego describía el encuentro como una verdadera tortura.
Lillian y Daisy eran hermanas y de Nueva York. Su familia, los Bowman, eran asombrosamente, y casi inimaginablemente ricos, habiendo construido su fortuna con la fabricación de jabón. No tenían sangre azul, modales ni conexiones sociales. Lillian era una amiga extremadamente amorosa, pero a la vez era mandona y testaruda. Y Daisy era una soñadora que muchas veces decía que la vida real no era tan interesante como en las novelas que leía vorazmente.
Mientras las Floreros se ayudaban la una a la otra a navegar por las penurias de la sociedad londinense, y se consolaban y se apoyaban la una a la otra a través de peligros muy reales, penas y alegrías, cada una encontró un marido y nadie nunca más se refirió a ellas como las Floreros.
En cada temporada social, sin embargo, nunca había escasez de nuevas floreros. (Antes, como ahora, siempre hay damas que son ignoradas por caballeros que deberían de mirar mejor). Pero luego estaba la Navidad en que Rafe Bowman, el hermano mayor de Lillian y Daisy, llegó a Inglaterra. Después de eso, la vida de una florero nunca volvería a ser la misma…