Brent Weeks (El ángel de la noche)

1. El camino de las sombras


A sus 11 años, Azoth ha aprendido a juzgar a la gente a primera vista; en realidad, le va la vida en ello, pues forma parte de una de las bandas de huérfanos que roban y malviven en las peligrosas calles de la metrópoli de Cenaria. Bandas en las que los pequeños son tiranizados por los mayores, en las que únicamente sobreviven los más fuertes, los más rápidos, los menos inocentes. Su única posibilidad de escapar a la miseria y el miedo constantes es convertirse en aprendiz de asesino. Y no de cualquier asesino, sino del mejor: Durzo Blint. Para ser aceptado por Blint, azoth deberá demostrar que tiene aptitudes para el "oficio" que desea aprender.


2. Al filo de las sombras


Asesino perfecto no tiene un nombre, sino muchos rostros. La segunda parte de «El Ángel de la Noche», la trilogía de fantasía épica que dio a conocer a un nuevo autor del género, Brent Weeks.
Prosigue la saga fantástica creada por Brent Weeks, auténtico autor revelación del género y todo un descubrimiento para los amantes de las novelas de fantasía épica, que la consideran una de las mejores que se han escrito en los últimos años, por la riqueza y complejidad tanto de la historia como de sus personajes, y el realismo y la crudeza con que están tratados.


 3. Más allá de las sombras


Rebelión del pueblo de Cenaria contra el rey-dios Garoth Ursuul y el imperio de Khalidor ha triunfado. El opresor ha muerto, sus tropas han sido derrotadas, pero a un coste muy alto: el reino entero ha quedado devastado, y Logan Gyre, el legítimo heredero al trono del país, ha tenido que ceder la corona a una de las nobles que encabezó la causa rebelde para apaciguar los ánimos y no desatar una guerra civil en un momento tan precario. En el imperio de Khalidor, ha sido elegido un nuevo gobernante. Tiene un plan, y si lo ejecuta con éxito, nadie jamás podrá arrebatarle el poder. Kylar ya no es el joven aprendiz de asesino, y ha aprendido el elevado precio que hay que pagar por la inmortalidad. Ahora, para salvar a sus amigos debe lograr lo imposible: asesinar a una diosa. Si fracasa, condenará a medio continente; si lo consigue, perderá aquello por lo que le merecía la pena vivir.