Angelia Whiting (Rituales de Trigon)

0'5. Una conquista Trigon, merodeando por Esotar


Un bostezo de aburrimiento escapó de Ariada, y sus pensamientos comenzaron a ir a la deriva a otro lugar. Estaba inquieta y no sabía por qué. Agachándose a la tierra, levantó su culo y se retorció con descontento, antes de inclinar la cabeza hacia atrás y olfatear el aire.
Nada...


1. Los rituales de Trigón


Duplicar su placer, duplicar su diversión es el privado lema de Alea.
Mientras sus amigas disfrutaban coqueteando con los hombres disponibles, Alea tiene su propia marca privada de escrutinio , a pares. Voy a considerar aquel... con... aquel. Un sólo hombre no la enciende.
Énfasis en solo.
Los hombres sólo la despiertan en la forma plural.
Pero el miedo preserva la castidad de Alea. No es miedo al dolor, o un corazón roto, o una idea equivocada de lo que debe ser guardado para el matrimonio. Es el miedo de lo que llegaría a ser, lo que podría no ser capaz de controlar, una vez que se rindiera.
¡Oh, Alea quiere lo que quiere la mayoría de las chicas, el vestido blanco, hijos que cuidar, el amor y la adoración de dos hombres encantadores.
¿Dos hombres encantadores?
Pero casarse con dos hombres, bueno, eso es contra la ley.
Además, ¿Qué par hombres en la Tierra estarían de acuerdo en una cosa así?
En la Tierra de hecho.
Alea está a punto de conseguir su deseo...

2. Presión profunda


Karen ha sufrido una enfermedad durante toda su vida que ha hecho de ella un infierno. Incapaz de soportar el tacto de un amante, tiene veinticinco años y todavía es virgen, pero no puede entender por qué ha empezado a tener estos sueños tan intensos y eróticos con Lemac y Dgor. 
Por desgracia, en el momento en que ella es plenamente consciente de que sus sueños no son sueños en absoluto, se encuentra en una nave espacial hacia la Galaxia CalyTron, cautiva por Lemac y Dgor, que están bajo la creencia de que ella es su pareja. 
¡Tan pronto como sea completado el Ritual de Trigon!

3. Dominando la furia


La teniente Sydney Laurens, piloto estelar novata, estaba protegiendo un secreto de la infancia: había estado en compañía de dos amigos imaginarios que no parecían querer irse.
De hecho, se habían convertido en unos parásitos, apareciendo en su cabeza en los momentos más inoportunos, lo que está alterando su vida. Peor que eso, es que ellos estaban constantemente luchando entre sí.
Después de años de intentos, finalmente logró desterrarlos de su vida... bueno casi, pero la hazaña la dejó menos alegre, menos aliviada. Su corazón se había entrelazado con los de ellos, y su ausencia no hizo nada, excepto dejarle una sensación de soledad y vacío y el ansia de tenerlos de nuevo con ella. Los echaba de menos.