Yolanda Quiralte

Sotto Voce


Hay besos que pueden cantarse a Sotto Voce.
Pablo Castellanos pensó que nada más podía salirle mal cuando la loca con gripe a la que había ayudado, atendido y recogido en el avión desapareció de su casa de Roma sin haberle dado las gracias. Por si fuera poco, le habían anulado la audición de su vida con el agente más famoso del mundo de la lírica.
A Marina las cosas tampoco le iban demasiado bien. Una gripe, un desconocido desnudo, un secuestro del que había escapado y varios días en la inopia en un misterioso piso de Roma habían conseguido que regresara a Valencia confundida y desconfiada.
Y en medio de todo esto… mucha mistela, óperas, una secretaria divertida, un genio de la lírica reconvertido en el mejor mánager del mundo y una niña pequeña con Síndrome de Down.