Sonia Franco

Enseñando a Nicolás


Verónica había sido reprimida, en todos los sentidos, toda su vida.
Hacía tiempo que se había deshecho de todas las ataduras a las que había sido empujada y era una Dom experimentada en toda clase de sensuales experimentos.
Cando conoció a Nicolás y vio que sus padres lo ataban a sus anticuadas costumbres, quiso aflojar los nudos, enseñarle a desinhibirse. Y él aprendía cada lección con avidez, deseando cada mirada, cada roce y cada suspiro que ella emitía.
Iba a ser la lección más dulce.