E.R. Dark (Cuéntame un cuento)

1. El señor del castillo


El hechizo de una cruel bruja tiene sumida a la comarca del Cuervo en un profundo temor desde hace décadas. Cada noche, el bosque se llena de criaturas salidas del infierno dispuestas a matar a todos los que se crucen en su camino.
Solo la intervención del señor del castillo del Cuervo los mantiene a salvo.
Durante años, Darach MacDonald ha protegido a los habitantes de la comarca de los monstruos que tratan de acabar con todo. Nunca le ha importado, siempre ha visto que aquello era su deber. Simplemente pide un pago por mantenerlos a salvo: las brujas de los pueblos deben serle entregadas para ser juzgadas por él.
Siempre ha sido implacable, no se ha dejado engatusar por ninguna de ellas. Las brujas acabaron bajo tierra o las que no lo eran, devueltas a sus familias. Su corazón se mostró pétreo e impasible con todas ellas. Hasta Yvaine.
La joven Yvaine solo quería vivir junto a su padre, cuidando de él hasta el fin de sus días. No deseaba a un hombre y menos uno como el que la acosaba para que fuera su esposa. Ella pretendía ser libre y eso le costó su propia libertad.
La noche de Samhain, como cada anochecer desde hace cincuenta años, la bruja es entregada al castillo. Es el pago por proteger la comarca del Cuervo del hechizo, pero ¿y si esta vez fuera quién lo rompiera?

2. Flecha al corazón


En un tiempo en que los Druidas cuidaban de las tierras de Irlanda, el Tronco de Yule ha sido robado por el tirano gobernante de los territorios del Norte. Sin él, las gentes del Sur no podrán disfrutar de las cosechas y la prosperidad de la que vienen gozando ya que sin él, los rituales para agradecer a los Dioses su protección y regenerar los campos, no podrán llevarse a cabo condenándolos a un año de miseria.
Aodhan, Rey de los Druidas del Sur, encarga a su lugarteniente reclutar un ejército con los mejores Druidas de cada clan irlandés para recuperar el Tronco de Yule y evitar una catástrofe para sus gentes.
Kelsi es la primogénita y la única de sus hermanos que posee el poder del bosque. Por ese motivo, cuando el enviado del Rey pide que todo aquel capaz de empuñar un arma y manejar la magia se una a sus filas, no duda en ir. El único problema es que ella es una mujer, y su padre y hermano se niegan a que ella luche. Pero a Kelsi eso no la detendrá. Es fuerte y hábil con el arco, no podrán dejarla en casa mientras su pueblo necesita de su ayuda. La joven ideará un plan para colarse entre las filas del ejército de Aodhan sin ser descubierta. Lo que no espera encontrarse es un guerrero de increíbles ojos azules y una sonrisa de truhan.
La batalla que se llevará a cabo no implicará solo armas o hechizos, sino voluntades y sentimientos que asustarán a los protagonistas, tanto por la intensidad como por el destinatario de estos.