Rae Maval (Extremos de la moneda)


A sus veinticuatro años, Johanna Oliphant sólo conoce un tipo de familia: la compuesta por su pareja Alek y sus secuaces. Un grupo que se dedica al tráfico de armas, con un fuerte vínculo de lealtad entre ellos y del cual nadie en su sano juicio querría formar parte.
Sin embargo, los motivos que llevan a nuestra protagonista a mantenerse junto a ellos van más allá de lo comúnmente razonable. Una de esas razones tiene nombre, apellido, sangre fría y posee una destructiva habilidad que hará nacer en Johanna sus instintos más suicidas.
En un punto en el que la tensión y la violencia llegan a un límite insostenible, la lucha de titanes se verá intensificada por la batalla interna de cada uno.

2. La cara de la moneda


Dos años más tarde, la vida de Johanna Oliphant parece haber cambiado considerablemente. Una nueva etapa, en un nuevo lugar, en otro tipo de ambiente, con un trabajo y junto a nuevas personas que se han ocupado de intentar reordenar la caótica vida que le precede.
Obligada a aceptar la situación en la que, por impulsivas acciones, se vio implicada, se dará cuenta de que el caos, con muchos nombres y distintos apellidos, puede anteponerse para mostrarle cuán difícil es librarse de lo que el destino parece tenerle reservado y de todos aquellos fantasmas de los que intenta escapar.
Para que una moneda decrete cara o cruz, tiene que ejercerse la acción de lanzarla; toda moneda tiene dos extremos, dos magnitudes, dos realidades, ¿a cuál se enfrentará Johanna esta vez?