Dios del sexo


Jaxon convenció sin problemas a su amante para tomar juntos unas vacaciones de crucero por el Mediterráneo. Brad no era el mejor de los viajeros, pero con un poco de suerte el viaje ayudaría a reavivar la menguante chispa de su vida sexual. Ninguna otra cosa había funcionado.
Lucas tenía dos buenas razones para sumarse a las vacaciones de sus amigos. Envidiaba cordialmente el amor que los dos atractivos hombres compartían y albergaba la fantasía secreta de poder atraerles para un 'ménage a trois'.
Nunca en sus sueños más salvajes podrían haber previsto que su excursión a la costa se convertiría en un sueño muy erótico. Un atrevimiento, un deseo y una chispa de provocación para un increíble encuentro que ninguno de los tres podrán olvidar jamás.
Aviso: este relato incluye escenas explicitas y muy calientes entre tres atractivos y musculosos hombres y un monumental Dios del sexo renacido.