Kelly Dreams (American wolf)

0. Un lobo para navidad


Bryony comprendió que había sido una muy mala idea aceptar la invitación de su mejor amiga, en el mismo momento en que traspasó el umbral de su casa y lo vio. Los ojos azules de Adam se clavaron en su alma, despertando sus sentidos y una arrolladora pasión que amenazaba con consumirlo todo… empezando por su propia cordura.
Emparejarse la noche de Acción de Gracias no era algo que entrase en los planes de Adam Blake, pero cuando esa pequeña y dulce humana entró en su casa, todo en lo que pudo pensar era en hacerla suya; una apresurada y nada meditada decisión que lo obligaría a renunciar a lo que más deseaba… para poder recuperarlo una vez más.
Nunca un juego de persecución fue tan caliente… y divertido

1. Manhattan wolf


Cuando Shane Pears entró en aquel hotel buscando a su prima Carly, lo último que esperaba era que la confundiesen con una de las empleadas y la enviasen a la habitación del todo poderoso Luke Evans. A solas con el hombre más explosivo de Manhattan, comprendió que lo que comenzó siendo un tremendo error estaba a punto de convertirse en la más irreal y excitante de las aventuras.
Luke Evans solo necesitaba una mujer que le acompañase durante su estancia en la ciudad, un bonito adorno que llevar del brazo y que asistiera con él a la tediosa reunión anual del clan lupino de Manhattan. ¿Por qué no recurrir entonces al club de acompañantes más exclusivo de la ciudad?
Sin embargo, la menuda y curvilínea vagabunda que encontró en el salón de su suite distaba mucho de ser lo que había pedido, en realidad era muchísimo más. alguien dispuesta a acabar con su paciencia y poner su estricto mundo patas arriba.
Algo le decía que esa mujer podía comportarse como toda una dama. especialmente cuando él no la miraba

2. Loving love


Confundir a tu vecina con un ladrón, tirarla al suelo y practicar una detención, no es la mejor manera de comenzar una relación. Jeremy Macoy aprendió esa lección por el camino difícil, uno que lo llevaría a hacer hasta lo imposible para hacerse perdonar, aunque para ello tuviese que declarar la guerra a su voluptuosa y apetitosa compañera. 
Cleo DeGucci tiene clara una única cosa: odia a su vecino con todo el alma. No solo la confundió con un ladrón, la tiró al suelo y, para su eterna mortificación, le vio el culo, el maldito policía está decidido a obtener su perdón aunque para ello deba utilizar métodos poco ortodoxos. Unos que pueden conseguir que delire de placer o pierda la cabeza por completo. 
Después de todo, nadie dijo que en el amor y en la guerra no se hacían prisioneros.

3. El oasis de todos mis deseos


El brusco e infernal suceso acontecido un año atrás empujó a Brenda Santoro a hacer las maletas y mudarse a Londres con su hermano. Lo que debía ser un arreglo temporal se convirtió en algo más permanente, un callejón sin salida que motivó una reacción por parte de Blake; enviarla a una pequeña región de arabia, al cuidado de un buen amigo suyo al que no conocía, esperando que la paz del apacible oasis la ayudase a encontrarse de nuevo a sí misma.
Khalid AlRashid supo que tendría problemas en el mismo instante en que aceptó la petición de su mejor amigo; acoger a su hermana pequeña y ayudarla a liberarse de las pesadillas nacidas del pasado ataque a la clínica veterinaria de Nebraska. Sin embargo, la mujer que encontró en el aeropuerto no era solo la hermanita de Blake… era alguien salida de una noche de pasión, una compañera que olía demasiado bien y una promesa que no estaba seguro de poder mantener.
Dos almas en conflicto, una pasión beduina y un oasis dónde los deseos pueden hacerse realidad.