Sarah McKerrigan (Las guerreras de Rivenloch)

1. La doncella guerrera


Nacida para blandir una espada… 
Criada para no temer a ningún hombre, Deirdre de Rivenloch jamás se acobarda ante el sonido del acero o ante una amenaza a sus tierras y su familia. 
Pero cuando engaña a sir Pagan Cameliard para que se case con ella a fin de salvar a su hermana pequeña, se enfrenta a una nueva clase de enemigo: un marido que convertirá su resistencia en un fuego que hace arder su sangre, y que utilizará todo su ingenio para hacerla gritar su nombre con abandono. Pues Pagan ha realizado sus propias promesas nupciales: derrotará a su novia guerrera en el campo de día y la hará rendirse en sus brazos por la noche. 
El corazón de Deirdre será suyo… aunque eso signifique que ella le conquiste. 

2. La doncella feroz


Puede luchar contra cualquier hombre… ahora aprenderá a amar como una mujer. 
Nacida y criada como una guerrera, Helena de Rivenloch está desesperada por salvar a su hermana menor de un destino peor que la muerte: el matrimonio. 
Después de intentar, y fallar, asesinar al novio, hará lo único que se le ocurre. Toma al brazo derecho del novio, el apuesto caballero Colin du Lac, como prisionero. Y descubre que su nuevo cautivo es un caballero de pies a cabeza, a quien su comportamiento le divierte, y mucho más peligroso que ningún otro caballero al que se ha enfrentado jamás. 
Du Lac no tarda en intercambiar ocurrencias en lugar de estocadas, miradas que llevan a besos, y en asediar las intactas pasiones de Helena. Pero du Lac no quiere a una mujer guerrero como esposa, y Helena no desea casarse. 
¿Cuánto tiempo, pues, podrán disfrutar de los placeres del dormitorio antes de forjar una alianza entre sus luchadores corazones? 

3. La princesa astuta


El premio de un rey 
Noble de día, proscrita por la noche… 
Miriel de Rivenloch parece una mujer dócil de suave voz, a diferencia de sus hermanas guerreras. Pero una vez que el sol se pone, Miriel se convierte en «La Sombra», la osada y misteriosa proscrita que roba a los ricos para dárselo a los pobres. 
¿Podrá superar en ingenio al temerario mercenario sir Rand la Nuit, que ha sido contratado para desenmascarar a La Sombra? 
Miriel no conoce la misión de Rand, solo que su repentino y amoroso cortejo oculta «algo». Rand ignora quién es La Sombra, solo sabe que la encantadora mujer que tiene entre sus brazos le hace hervir la sangre. Caricia a caricia, beso a beso, el riesgo aumenta y las pasiones se desatan. Y una vez que Miriel y Rand se desnuden en su recámara, ambos pueden perder todo aquello por lo que viven… incluido sus vulnerables corazones.

4. Besos peligrosos


Nicholas Grimshaw es el alguacil más temido de Canterbury. Su último condenado, Hubert, le pide que cuide de su supuesta nieta, Desirée, una ladrona de poca monta que asiste con dolor a la injusta ejecución de su mentor. Cuando Nicholas descubre quién es, le ofrece que trabaje para él, y ella acepta a cambio de que le ayude a vengar la muerte de Hubert. Unidos por una deuda de honor, Desirée pone patas arriba la vida de Nicholas, hasta que él ya no sabe qué hacer con esa mujer hermosa y vivaz. No obstante, pronto tendrá que servirse de todas sus artes para salvarlos a ambos de un enemigo despiadado y ella terminará robándole el corazón.